Tres años después del inicio de la invasión, Ucrania vive una guerra que ya no se mide solo en frentes y misiles, sino en resistencia tecnológica, sanitaria y psicológica. Mientras el mundo se acostumbra a las cifras, en los sótanos de los hospitales, en los orfanatos y en las estaciones de tren sigue librándose una batalla silenciosa por la supervivencia de madres y niños. En este contexto, Fundación Madrina presenta el balance de su operación SOS Ukraine 24h, una red de rescate y acogida que ha articulado aviones, convoyes, generadores eléctricos y “Pueblos Madrina” para mantener viva la esperanza allí donde las bombas han intentado borrarlo todo.
El zumbido que no deja dormir: “700 drones en una noche”
“De día, Kiev intenta parecer una ciudad europea. Pero cuando cae el sol, el cielo zumba. Una sola noche escuché 700 drones sobrevolando la ciudad. No puedes dormir, solo esperar el impacto”, relata C., voluntaria de la Fundación recién regresada de la zona.
La guerra ha robado la infancia, pero no el espíritu. En Jersón, tras la destrucción total de un colegio por un dron kamikaze, los niños celebraron su baile de fin de curso sobre los escombros. “Ellas con vestidos de princesa, ellos con camisas tradicionales, bailando sobre las ruinas”. Es la imagen de un país que se niega a morir.
SOS Ukraine 24h: el músculo humanitario de Fundación Madrina
En abril de 2022, un mes después del inicio de la guerra, Fundación Madrina activó la línea de atención SOS Ukraine 24h para madres y niños ucranianos en riesgo, tanto dentro del país como en ruta hacia España. Desde entonces, la organización ha articulado un dispositivo permanente que combina rescate, logística y acogida:
- Más de 1.600 personas rescatadas y trasladadas a lugares seguros, principalmente madres y niños, entre ellos los 87 menores y 17 adultos de un orfanato cercano a Donetsk.
- Coordinación de convoyes con furgonetas, autobuses y aviones, asegurando incluso la “última milla” desde centros de refugiados hasta hogares y pueblos de acogida en España y Portugal.
- Servicio ininterrumpido de atención social, sanitaria y legal para familias ucranianas, accesible 24 horas al día.
SOS Ukraine 24h ha respondido también a peticiones directas de hospitales, escuelas y autoridades locales en Ucrania, que reclaman con urgencia generadores, material de quirófano, ambulancias y suministros básicos para sobrevivir a los cortes masivos de luz y calefacción.
Ingeniería Madrina: energía, quirófanos y rescate
La Fundación no solo ha entregado alimento; ha desplegado una auténtica logística de guerra para sostener hospitales, orfanatos y equipos de emergencia en el terreno:
- Energía para la vida. Donación e instalación de grupos electrógenos industriales en hospitales y orfanatos en zonas de conflicto, permitiendo que los quirófanos sigan operativos y que las incubadoras mantengan con vida a los recién nacidos durante los apagones masivos.
- Sanidad de vanguardia en plena guerra. Envío de ecógrafos portátiles, kits de cirugía de emergencia y material sanitario especializado valorado en más de 60.000 euros para atender heridos in situ y reforzar hospitales desbordados.
- Flota de rescate. Movilización de 31 autobuses de ALSA, 3 aviones y 6 vuelos fletados por DKV –más de 1.200 personas trasladadas–, además de furgonetas que han rescatado a más de 3.000 familias de las zonas de combate.
- Equipos de emergencia. Entrega de ambulancias totalmente equipadas y camiones de bomberos para los equipos de primera respuesta en ciudades bombardeadas, así como camillas, sábanas desechables y material logístico enviado en los últimos convoyes.
El milagro de los 87 huérfanos: de Donetsk a un pueblo sin niños
Uno de los episodios más significativos de esta “ingeniería de salvación” fue el rescate, a finales de marzo de 2022, de 87 niños y 17 adultos de un orfanato en la zona de Donetsk, trasladados desde Leópolis hasta el Colegio La Inmaculada de Armenteros (Salamanca). Fundación Madrina no solo coordinó su evacuación, sino que asumió la gestión integral de su nueva vida en España.
En apenas dos meses, la entidad logró la regularización legal y sanitaria de todos los menores, su empadronamiento en el municipio de Armenteros –un pueblo que el día anterior no tenía niños– y su escolarización, complementada con actividades de ocio, deporte, talleres de agricultura y ganadería y una alimentación que combina tradición ucraniana y española. “Este orfanato se ha convertido en el corazón de un pueblo madrina y en el símbolo de cómo la España vaciada puede volver a tener futuro gracias a los refugiados”, subrayan desde la Fundación.
Pueblos Madrina: cuando la España vaciada se convierte en refugio
Fundación Madrina ha transformado la crisis en una oportunidad para la España vaciada. A través del programa Pueblos Madrina, más de 530 familias monoparentales ucranianas han sido realojadas en entornos rurales, donde encuentran seguridad, vivienda, acompañamiento social y formación para el empleo.
En colaboración con ayuntamientos, parroquias y entidades locales, la Fundación habilita viviendas, garantiza alimentación, ropa, apoyo sanitario y psicológico, y organiza cursos de idioma, capacitación profesional y acompañamiento escolar para los menores. En muchos de estos pueblos, la llegada de familias ucranianas ha permitido mantener abiertos colegios, servicios básicos y comercio local, demostrando que la acogida es también una inversión demográfica y económica para los territorios.
De refugiados a mendigos: la otra batalla que se libra en España
A pesar del esfuerzo de la sociedad civil, cada vez más familias ucranianas se ven abocadas a la pobreza por la falta de ayudas estructurales y el agotamiento de los recursos públicos y privados. “En España hemos visto cómo algunos refugiados pasan de tener una casa y un proyecto de vida a depender de la caridad en apenas unos meses”, alerta Fundación Madrina, que lleva advirtiendo de este fenómeno desde 2022.
En este escenario, el modelo de Pueblos Madrina y la red SOS Ukraine 24h se han convertido en un escudo frente a la exclusión social, ofreciendo no solo techo y comida, sino acompañamiento emocional y proyectos de futuro para mujeres y niños.
Llamamiento contra la “fatiga de la solidaridad”
“En Ucrania ya no se hacen prisioneros; el objetivo es el exterminio psicológico”, advierte Conrado Giménez, presidente de Fundación Madrina. “Hoy, un cirujano en Kiev no puede alimentar a sus hijos. No podemos permitir que el silencio de Europa sea cómplice de esta tragedia”.
Con el lanzamiento de la campaña “Madrina Ilusiona”, la entidad pide a la sociedad civil y al tejido empresarial que no bajen los brazos. Empresas y ciudadanos pueden colaborar financiando generadores, material sanitario, transporte de rescate, becas de estudio para menores ucranianos y viviendas en pueblos madrina. “Nos dieron las gracias por algo muy simple: regalarles, aunque sea por unos días, un cielo sin bombas”. Para colaborar con SOS Ukraine 24h o con el programa Pueblos Madrina, se puede contactar con Fundación Madrina en www.madrina.org o a través de la línea de atención 24h para familias ucranianas.












