PSOE: «El equipo de Gobierno de Navarro sigue demostrando que no cree en el patrimonio verde de Tomelloso»

Artículo de opinión del grupo municipal socialista, con motivo del día del árbol

Hoy, 21 de marzo, con la llegada de la primavera, se conmemora el Día del Árbol. Una fecha que debería servir para reforzar el compromiso de las administraciones con el medio ambiente y, especialmente, con el cuidado y mejora del patrimonio verde de nuestras ciudades.

Hoy, sin embargo, en Tomelloso, lo que debería ser una oportunidad para actuar se ha quedado, una vez más, en un gesto vacío. La aportación del concejal de Parques y Jardines, Antonio Calvo, ha consistido en llevar “un” almendro a cada centro educativo. Una iniciativa que, lejos de estar a la altura de lo que representa este día, pone de manifiesto el desinterés del actual equipo de gobierno por las zonas verdes de la ciudad.

Porque no es una cuestión puntual. Es una forma de entender —o de no entender— la importancia del patrimonio natural urbano. Cada vez que tienen ocasión, lo dejan claro: falta de planificación, falta de ambición y, en definitiva, dejadez.

La comparación con la anterior legislatura resulta inevitable. Entonces, el Día del Árbol no se limitaba a un reparto simbólico. Se aprovechaba para implicar a los centros educativos en actividades reales: plantaciones en parques, contacto directo con el entorno natural y charlas pedagógicas impartidas por técnicos municipales. Se trataba de aprender haciendo, de generar conciencia a través de la experiencia y de dejar una huella tangible en la ciudad.

En aquel modelo, los escolares no solo recibían un árbol: participaban en la construcción del patrimonio verde de Tomelloso. Entendían su importancia porque formaban parte de ella. Hoy, sin embargo, esa implicación desaparece para dar paso a una acción superficial, sin apenas recorrido ni impacto.

El cambio es evidente. Se ha pasado de fomentar el cuidado de las plantas en entornos reales dentro del casco urbano, a entregar un árbol en una maceta sin contexto ni continuidad. De educar desde la práctica, a cubrir expediente con una foto.

La desidia del actual equipo de gobierno en este ámbito no solo es preocupante por lo que supone hoy, sino por lo que deja de construir de cara al futuro. La educación ambiental no se improvisa ni se resuelve con gestos mínimos. Requiere planificación, compromiso y coherencia.

Y eso es precisamente lo que se echa en falta.

Porque un almendro por centro puede parecer un detalle. Pero en realidad, es el reflejo de algo mucho más profundo: la ausencia de una verdadera política en defensa del patrimonio verde de Tomelloso.

Y la última muestra que nos quedaba por ver del absoluto desapego del equipo de gobierno de Javier Navarro y de su concejal de Parques y Jardines, Antonio Calvo, por el arbolado urbano de Tomelloso la veíamos esta misma semana tras la respuesta que nos han dado sobre el arranque del olmo de bola de la Plaza del Mercado, un árbol que lucía un espectacular esplendor: El árbol no era compatible con la estructura metálica instalada en la Plaza del Mercado. Porque claro, el proyecto de la estructura no se podía haber hecho adaptado a un árbol que ya existía. Para Navarro y Calvo ha sido más fácil arrancar el árbol. Ni siquiera trasplantarlo a otro lugar, como se ha hecho en anteriores legislaturas, poniendo los medios necesarios para trasladarlo a cualquier parque de Tomelloso. Pero no. Se tala el árbol, porque molesta al metal. Eso no lo ha contado Antonio Calvo en su ronda propagandística llevando el almendro a los colegios. Esta es la política medioambiental de Javier Navarro. Desde luego, en que desconcertantes manos esta hoy Tomelloso…

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