El Gobierno regional impulsa los regadíos del sureste de Albacete con dos nuevos proyectos de transformación que suponen 8,2 millones de inversión y 6,7 de ayuda pública

En respuesta el Sindicato Central de Regantes, el consejero de Agricultura ha afirmado que yerra en el adjetivo “iluminado porque lo que estamos es quemados. Quemados de ver cómo sistemáticamente no se cumplen las sentencias judiciales, en este caso de altos tribunales de España, que han dicho claramente cómo se tiene que regular el agua en estas zonas”. Al mismo tiempo, Julián Martínez Lizán ha reivindicado “el derecho de Castilla-La Mancha y de nuestros agricultores que, pasando de secano a regadío, tienen también el mismo derecho a regar que en cualquier otra zona del territorio nacional”.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha inaugurado esta tarde en los municipios de Alcadozo y Pozohondo dos nuevos proyectos de transformación de regadío que suman más 900 hectáreas en las que se han invertido 8,2 millones de euros de inversión con casi 6,7 millones de euros de apoyo público. 

Un acto en el que ha estado acompañado por la alcaldesa de Pozohondo, Julia Sánchez; el alcalde Alcadozo, Ángel Alfaro; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; el presidente de la Diputación, Santiago Cabañero; el delegado de la Junta, Pedro Antonio Ruíz; y los presidentes de las SAT Riegos de Alcadozo y SAT Regantes Nava de Arriba de Pozohondo, José Ignacio Alfaro, y José Fajardo, respectivamente.

“Estos dos nuevos regadíos vienen a apalancar la agricultura en este territorio, lo que va a suponer un antes y después en el desarrollo agronómico, pero también en la concepción tanto social como económica que pueden aportar para el futuro de esta zona”, ha dicho, tras la inauguración, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural.

Otro de los aspectos reseñables de estas actuaciones es que responden a una apuesta clara por los regadíos sociales, que permiten incorporar nuevos agricultores, favorecer el relevo generacional y fijar población en el territorio. Algo que no sería posible “sin el compromiso de los regantes”, que realizan un importante esfuerzo inversor y de adaptación para avanzar hacia un modelo más eficiente y competitivo, “y también del Gobierno regional y en particular de nuestro presidente, que ha impulsado una política hidráulica basada en la planificación y el desarrollo rural”, ha subrayado el consejero, que también ha destacado la labor de los ayuntamientos.

En Alcadozo, la SAT Riegos de Alcadozo ha invertido 5,2 millones y han recibido 4,2 de ayuda pública para transformar una superficie relevante en esta localidad optimizando el uso del agua y mejorando la viabilidad de las explotaciones. Por su parte, en Pozohondo la SAT Regantes Nava de Arriba ha realizado las mismas actuaciones una inversión de tres millones para la que ha recibido 2,4 de inversión. En ambos casos, se ha realizado una balsa, la red de tuberías de riego, la ejecución de dos sondeos, una instalación fotovoltaica y un Centro de Transformación.

Ambos regadíos se han realizado en el marco de la convocatoria que realizó el Gobierno regional en 2023 con 34,5 millones de euros destinados a 68 proyectos, 55 de ellos en la provincia de Albacete. De ese conjunto, cuatro proyectos corresponden a actuaciones de transformación, todas en esta provincia, y dos son los inaugurados hoy.

A la de 2023, hay que sumar la convocatoria realizada en 2021 con el fin de impulsar la transformación de nuevos regadíos “mediante una planificación hídrica rigurosa”. Entre las dos, “hemos transformado cerca de 3.000 hectáreas en regadío, beneficiando a más de 320 regantes”, tal como ha desgranado Julián Martínez Lizán, quien ha añadido que “así se pone de manifiesto el compromiso de nuestra región con el agua, especialmente en la Cuenca del Segura donde nuestra implicación en la mejora del regadío y el aprovechamiento eficiente pone de manifiesto que se pueden realizar nuevos regadíos, aprovechando el agua y siendo sostenibles”. 

Estos nuevos regadíos nacen ya con un modelo avanzado, incorporando eficiencia hídrica, energías renovables y tecnología, lo que garantiza explotaciones más competitivas desde su origen, y demuestra el compromiso de Castilla-La Mancha con un uso eficiente del agua ya que siendo la segunda comunidad en superficie regada y la que más ha crecido en los últimos años, con un sistema altamente eficiente (casi un 70% de riego localizado) “estamos 5,5 puntos por debajo de la media nacional en superficie de regadío pero 10 puntos por encima en eficiencia”.

En este contexto, el Gobierno regional cuenta con el Plan Director de Nuevos Regadíos 2022-2030, que contempla 18 proyectos de nuevos regadíos, casi 25.000 hectáreas. “El compromiso de nuestro Gobierno, de nuestro presidente Emiliano García-Page, es claro por conseguir la mejora sustancial de nuestros municipios y por garantizar la rentabilidad de las explotaciones de nuestros agricultores”, ha dicho al respecto.

“Lo que estamos es quemados, no iluminados”. 

En respuesta a las declaraciones del presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, calificando al presidente regional de “iluminado”, el consejero las ha calificado de “poco afortunadas” y ha asegurado al respecto que lo que pasa “es que en Castilla-La Mancha estamos quemados”, no iluminados”.

Julián Martínez Lizán ha contestado a este sindicato que, si considera que el agua desalada es cara, “el agua más cara es la que no se tiene para poder no solo producir, sino para garantizar la viabilidad, sobre todo de cultivos leñosos. Porque, ha aseverado, en Castilla-La Mancha, y especialmente en la zona del Segura, “mientras que otros tienen importantes dotaciones del trasvase Tajo-Segura, nosotros tenemos municipios que apenas tienen 700 m³ por hectárea. Eso no es para producir, es simplemente para garantizar la viabilidad de los cultivos un año en los que no tengamos pluviometría, cuando aquí además es muy escasa”.

En cualquier caso, ha asegurado que “yerran en el adjetivo porque lo que estamos es quemados. Quemados de ver cómo sistemáticamente no se cumplen las sentencias judiciales, en este caso de altos tribunales de España, que han dicho claramente cómo se tiene que regular el agua en estas zonas Y, sobre todo, que tendremos algún derecho en el uso del agua”.

Por tanto y para concluir, ha hecho hincapié en que “no son nada afortunadas las declaraciones” y ha vuelto a reivindicar “el derecho de Castilla-La Mancha y de nuestros agricultores que, pasando de secano a regadío, tienen el mismo derecho a regar que en cualquier otra zona de todo el territorio nacional”.

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