El 42 % de los castellanomanchegos se muestra preocupado por la posibilidad de que ocupen ilegalmente su vivienda, mientras que un 45 % teme sufrir un robo. Así lo revela el informe ‘Seguridad en edificios y viviendas’, elaborado por Grupo Mutua Propietarios, que ofrece una radiografía de la percepción ciudadana sobre la seguridad residencial en un contexto en el que los robos con fuerza en domicilios, aunque se han reducido un -13.5 %, siguen teniendo un volumen relevante: en 2025* se registraron 3.074 casos.
Con la llegada de Semana Santa, uno de los periodos vacacionales más propicios para los robos al coincidir con ausencias prolongadas del domicilio, el informe desvela que, en los últimos cinco años, el 6 % de los castellanomanchegos ha sufrido un robo o un intento de robo en su vivienda o edificio. Una incidencia que es superior en las viviendas más grandes – más de 180 m2-, donde asciende al 8%, y en los hogares unifamiliares, con un 7% frente al 4% registrado en las viviendas colectivas. Por este motivo, el informe identifica que la inquietud ante los robos se dispara hasta el 55% entre quienes residen en edificios de una sola planta.
En el caso de la ocupación ilegal, aunque la incidencia es mucho menor, no es irrelevante. En concreto, el 2 % de los castellanomanchegos afirma haber sufrido la ocupación de su vivienda en los últimos cinco años, registrándose mayores porcentajes en los hogares con ingresos más bajos (3%), y en las viviendas de menor tamaño -inferiores a 60 m2-, donde se alcanza el 2%. Asimismo, el temor a una ocupación es superior en ciudades medianas, donde se eleva hasta el 40%.
“La seguridad residencial es esencial para garantizar el bienestar de las personas y, por tanto, la prevención tanto en hábitos como en soluciones juega un papel especialmente relevante, ya que permite anticiparse a situaciones de riesgo y reforzar la sensación de confianza en el hogar”, afirma Laura Mulà, directora Multicanal & de clientes de Grupo Mutua Propietarios.
En este sentido, el 61 % de los castellanomanchegos afirma que implementar medidas de protección le aporta tranquilidad. De acuerdo con el informe de Grupo Mutua Propietarios, la puerta de seguridad es la acción más extendida, presente en el 72 % de las viviendas, seguida de las ventanas con cerradura (33 %), los videoporteros (31 %) y las cerraduras multipunto o inteligentes (24 %). Por el contrario, las alarmas conectadas siguen teniendo una implantación comparativamente baja en Castilla-La Mancha, ya que solo están presentes en el 28 % de los hogares.
En este punto, las diferencias por tipología de vivienda son significativas. Los inmuebles más grandes -de más de 180 m2-, presentan una mayor adopción de sistemas como las alarmas conectadas (49%), y las ventanas con cerradura, con un 52%. También los edificios más nuevos, construidos a partir de 2011, incorporan más medidas de seguridad, especialmente videoporteros (62%), puertas de seguridad (84%) y alarmas (41%). Por su parte, las viviendas unifamiliares muestran un mayor despliegue de ventanas con cerradura (49%) y alarmas conectadas (37%).
Tras evaluar la situación de los inmuebles, el informe de Grupo Mutua Propietarios concluye que los castellanomanchegos otorgan una puntuación de 6.36 a la seguridad del edificio contra intrusiones, siendo inferior en los edificios con menos plantas (4,88). En el caso de la vivienda, la sensación de seguridad es superior, alcanzándose una nota de 6,4, siendo los hogares con mayores ingresos (más de 5.000€) los que perciben un nivel más alto de seguridad (6,78), frente a los hogares con ingresos más bajos (menos de 1.000€ mensuales), que apenas alcanzan un 5,92.
Sin embargo, el estudio pone de relieve una tensión de fondo. La preocupación por la seguridad convive con una clara barrera económica: el 73 % considera que aumentar la seguridad del hogar supone una inversión difícil de afrontar. Por ello, solo el 42 % de los castellanomanchegos muestra predisposición a invertir económicamente para mejorar la protección de su vivienda.
Ante esta situación, el estudio también detecta una vía de escape: el 53 % de los castellanomanchegos cree que preocuparse demasiado por la seguridad en casa puede llevar a vivir con miedo.












