La Cooperativa Virgen de las Viñas Bodega y Almazara de Tomelloso ha acogido este miércoles, en su aula magna, la clausura de la quinta edición de la FP Dual Cooperativa, un programa que vuelve a poner el foco en una idea sencilla pero decisiva: unir teoría, talento y práctica para formar a los profesionales que marcarán el futuro del cooperativismo y del sector agroalimentario en Castilla-La Mancha.
en la previa del acto, el presidente de la cooperativa, Rafael Torres, ha agradecido la presencia de los medios de comunicación y ha subrayado la dimensión social de iniciativas de este tipo. En su intervención, ha dejado claro que el compromiso de la cooperativa va más allá de su propia actividad diaria, al señalar que “el compromiso más importante que tenemos es el de la sociedad”. En ese marco, ha defendido el valor de una formación que permite al alumnado crecer desde el aula y desde la empresa, en contacto directo con la realidad del sector.
Torres ha remarcado que esta modalidad es especialmente relevante para el porvenir de la región, ya que prepara a jóvenes en el conocimiento técnico y también en la experiencia práctica que hoy demandan las empresas. A su juicio, esa combinación resulta clave para avanzar, innovar y seguir creciendo en un entorno cada vez más competitivo. También ha tenido palabras de reconocimiento para los representantes institucionales presentes en la jornada, entre ellos la viceconsejera María del Mar Torrecilla, Juan Miguel del Real y el director de Banca Rural de Globalcaja, Alberto Marcilla, a quienes ha agradecido su cercanía y colaboración.
El presidente de Virgen de las Viñas ha insistido además en el carácter útil y compartido de la FP Dual Cooperativa. Por un lado, porque abre camino al alumnado y le facilita un acceso más sólido al mercado laboral. Por otro, porque ofrece a las cooperativas la posibilidad de incorporar profesionales que ya conocen el modelo cooperativo desde dentro. En ese sentido, ha defendido la continuidad del programa al considerar que es “fundamental para nosotros y para la sociedad”.
A continuación, Juan Miguel del Real, en representación de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, ha puesto el acento en la trascendencia que tiene esta jornada para el conjunto del cooperativismo regional. Según ha explicado, la clausura de esta quinta edición simboliza mucho más que el final de una acción formativa: representa un proceso de inmersión real en la cultura cooperativa para jóvenes procedentes de las cinco provincias de Castilla-La Mancha.
Del Real ha destacado que este año se amplía además el alcance territorial del programa con la participación de centros de toda la comunidad autónoma, llevando la cultura del cooperativismo “a todos los rincones de la región”. A su juicio, esta formación responde de forma directa a varios de los grandes retos que tiene hoy el sector. El primero, la profesionalización. Las cooperativas necesitan jóvenes cualificados, preparados y con ganas de incorporarse a estructuras empresariales que cada vez exigen más capacidad técnica, visión de mercado y adaptación.
Junto a ello, ha subrayado el papel de la FP Dual Cooperativa en el relevo generacional, una cuestión estratégica para muchas entidades. Las cooperativas, ha señalado, necesitan rejuvenecer sus equipos y abrir paso a nuevas generaciones que garanticen continuidad, competitividad y arraigo al territorio. También ha vinculado esta iniciativa con los procesos de digitalización e innovación, al entender que el talento joven aporta una mirada nueva, mentalidad digital y creatividad para mejorar procesos productivos, canales de comercialización y organización interna.
Otro de los puntos centrales de su intervención ha sido la necesidad de ganar dimensión en el ámbito cooperativo. Y no es una reflexión menor, especialmente en Tomelloso. Allí, ha recordado, se vive de cerca un proceso significativo de integración en el sector vitivinícola, pilotado por Virgen de las Viñas, que refuerza la idea de que el futuro pasa también por cooperativas más fuertes, más competitivas y con mayor capacidad de actuación conjunta. Por eso, ha apelado a que sean precisamente los jóvenes quienes lideren en los próximos años ese proceso de crecimiento a través de integraciones, comercialización conjunta o fusiones. En resumen, ha defendido que esta formación supone una auténtica inversión de futuro.
El cierre institucional ha corrido a cargo de la viceconsejera de Educación, Universidades e Investigación, María del Mar Torrecilla, quien ha agradecido la celebración de un evento que ha considerado especialmente relevante para la Consejería y para el Gobierno de Castilla-La Mancha. Torrecilla ha valorado la oportunidad de conocer de primera mano la Cooperativa Virgen de las Viñas y ha destacado la potencia del modelo de colaboración público-privada que representa la FP Dual Cooperativa.
En su intervención, ha subrayado que esta modalidad encaja plenamente con la filosofía de la Formación Profesional actual, al permitir que el alumnado se forme a la vez en los centros educativos y en la empresa. Gracias a esa fórmula, ha dicho, los estudiantes no solo adquieren conocimientos, sino que entran en contacto con el funcionamiento real de las cooperativas, con sus necesidades y con sus oportunidades profesionales.
La viceconsejera ha recordado que en esta quinta edición se han formado 24 jóvenes y que, a lo largo de las distintas convocatorias, el programa ha permitido avanzar a cerca de un centenar de alumnos y alumnas. También ha reafirmado la apuesta del Ejecutivo autonómico por la formación profesional vinculada al ámbito agroalimentario y por aquellas especialidades relacionadas con la gestión, la comercialización y la organización de las cooperativas.
Torrecilla ha explicado que esta formación persigue un doble objetivo. El primero, mejorar la cualificación profesional del alumnado y, con ello, su empleabilidad. En este punto ha recordado un dato especialmente revelador: el 75 % del alumnado vinculado a este tipo de Formación Profesional Dual encuentra trabajo en menos de un año. El segundo gran objetivo es facilitar a las cooperativas la incorporación de personas preparadas, con una formación ajustada a la realidad del tejido productivo y guiadas por profesionales con experiencia.
Además, ha precisado que en Castilla-La Mancha existen 12 ciclos formativos de grado medio y superior relacionados con las industrias agroalimentarias, con cerca de 350 alumnos y alumnas en formación, unas cifras que muestran la importancia estratégica de este ámbito para la región. A su entender, la clave está en conseguir que ese talento joven se quede en el territorio, encuentre oportunidades laborales de calidad y se convierta en el relevo técnico y humano que necesitan las cooperativas.
La jornada ha concluido con la entrega de diplomas al alumnado participante y con una idea compartida por todos los intervinientes: personas, cooperativas y territorio forman un mismo horizonte de futuro. La V FP Dual Cooperativa cierra así una nueva edición consolidada como una herramienta eficaz para mejorar la empleabilidad, fortalecer el cooperativismo y asegurar que Castilla-La Mancha siga contando con jóvenes preparados para liderar la transformación del sector agroalimentario.





















