Nuestros personajes que formaron parte de la biografía histórica de las actuales comunidades regionales españolas han encontrado siempre fuentes de conocimiento suficientes para que podamos saber los hechos que llevaron consigo su popularidad.
De forma excepcional encontramos otros personajes de gran importancia que, sin embargo, no han contado con datos suficientemente aportados y cuyos hechos no han sido convenientemente descritos, de tal forma que nos encontramos con relatos muy breves y poco difundidos de algunos personajes que, valorando sus actividades y hechos, disponen de un valor humano comparable con otros personajes que tuvieron la suerte de poder disponer de mayor documentación sobre su biografía.
ANTONIO DE CIUDAD REAL
(Provincia de Ciudad Real, 1551 – México, 1617)
Desde muy temprana edad, con 15 años, ingresó en la Orden Franciscana del Convento de San Francisco en Toledo y se trasladó a la Nueva España en 1573, siendo nombrado secretario de la provincia.
Actuó como secretario de Fray Alonso Ponce, Comisario General de la Orden Franciscana en el periodo 1584 a 1589, visitando varios conventos franciscanos entre México y Nicaragua.
Fueron detenidos por orden del virrey y enviados de regreso a España.
No obstante, consiguió regresar a Yucatán, volviendo a actuar en los trabajos de la lengua maya.
Escribió tres documentos de gran trascendencia sobre la lengua maya.
Falleció en Mérida, Yucatán, México, Nueva España, en 1617.
EUSEBIO VELATO
(Toledo, 1688 – México, 1737)
Dramaturgo que se trasladó a México en 1713, donde falleció.
En 1704 ya participaba en un escenario de comedia en Pamplona. Se casó con otra actriz, Tomasa Monje.
Hacia 1712 marchó a las Indias con su hermano y otros cómicos, y fundaron una compañía, arrendando la Casa de Comedias para representar distintas obras que tuvieron gran éxito, aunque también sufrieron problemas económicos de mantenimiento.
Su mujer falleció en Madrid y Eusebio se casó en segundas nupcias con María Tecla de Escoto y Estensoro, quien mantuvo la empresa después de la muerte de Eusebio, ocurrida en Veracruz en 1737.
Fue reconocido como el mejor actor del teatro mexicano del siglo XVIII.
Escribió catorce comedias, aunque solamente se han conservado tres de ellas sobre temas históricos. Entre ellas se encuentra la zarzuela titulada “Si el amor excede al arte, ni amor ni arte a la prudencia”, estrenada con motivo del cumpleaños del rey en 1730.
LUIS GÁLVEZ DE MONTALVO

(Guadalajara, 1549 – Palermo, 1591)
Famoso poeta, escritor y traductor.
Procedía de una familia servidora de gente noble.
Inició sus estudios en Madrid, donde conoció a Miguel de Cervantes, con quien mantuvo buena amistad.
Se enamoró de una joven andaluza, de la que fue rechazado, siendo siempre la mujer de su vida, de nombre Filida.
Por tal motivo marchó a la Guerra de Granada contra los moriscos, donde recibió varias heridas.
Posteriormente se trasladó a Italia al servicio del futuro cardenal Ascanio Colona, donde escribió distintas obras poéticas.
Falleció en Palermo a consecuencia de una catástrofe en el puerto que afectó a más de treinta personas.
Entre sus obras más importantes destacan la novela pastoril El pastor de Filida (1582), en siete libros, que el propio Cervantes calificó como “joya preciosa”, y la obra Las lágrimas de San Pedro (1587).
ALONSO ORTIZ
(Alonso Ortiz de Urrutia) – (Villarrobledo, 1455 – 1503)
Escritor humanista, estudió teología en Salamanca, donde alcanzó el doctorado. Fue canónigo de la catedral de Toledo, después de un largo proceso de concesión de pleitos en Roma, que finalmente le fue concedido en 1478, y actuó como capellán de la reina Isabel la Católica.
Pasó un largo periodo en Italia, entre 1473 y 1478, poniéndose en contacto con el humanismo cristiano, siendo una de las figuras de mayor reconocimiento dentro del clero religioso toledano.
El cardenal Cisneros le encargó la revisión del Breviarium mozarabicum y la nueva impresión del Misal mozárabe, mientras que sus obras estuvieron siempre referidas a temas de la nobleza y de los reinados.
Asimismo, compuso numerosos textos litúrgicos y consiguió reunir una gran biblioteca de más de novecientos noventa y ocho volúmenes.
Tenía amplios conocimientos de latín, griego, árabe y hebreo, y autotraducía varias de sus obras.
Fue autor de seis himnos en honor de los santos de Toledo.
Falleció en 1507 y fue enterrado en la capilla de Santa Marina, junto al sepulcro de su madre.
ALONSO DE CÉSPEDES

(Ciudad Real, 1518 – Albuiñuelas, Granada, 1569)
Procedía de una familia muy reconocida por sus hechos militares.
Sus padres fallecieron siendo él muy joven y se dedicó al servicio militar, adiestrándose en diversas faenas. Inició sus actividades militares en Italia y pasó después a las tropas del duque de Alba en Flandes en 1546, donde realizó la famosa hazaña de obtención de barcas para los españoles que facilitaron el triunfo contra los protestantes.
Más tarde pasó temporadas en Ciudad Real y Ocaña, donde se relatan diversos episodios y hazañas de la gran fuerza que poseía, con hechos de enorme vigor físico.
Recién casado con María Chirino de Artieda, marchó a África a combatir a los moros, protagonizando numerosos hechos heroicos.
En 1568 participó en la rebelión de los moriscos en las Alpujarras, pasando a ser gobernador de la plaza fuerte de Tablate, y durante el combate murió Alonso de Céspedes.
Su cadáver fue recuperado y llevado a la iglesia de Restábal, donde fue enterrado, rindiéndosele grandes honores militares. Pasó a la historia como un gran patriota, recibiendo los sobrenombres de “El Bravo” y “el Alcides manchego”.











