A través de los testimonios de Miriam Crespo y Sandra Díaz, usuaria y psicóloga de la asociación Salud Mental ATAFES Talavera respectivamente, en el Día Mundial del Trastorno Bipolar queremos desmitificar una realidad banalizada socialmente, que puede ser muy limitante para la persona que la padece, difícil de diagnosticar, pero que con el tratamiento y pautas adecuadas no impide disfrutar de una vida normal.
Miriam, que ya ha colaborado en otras iniciativas de sensibilización de la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha, señala que el trastorno bipolar que sufre “es una enfermedad como otra cualquiera”, que no te impide “llevar una vida normal”. Sandra ahonda en esta afirmación y apunta que este tipo de desórdenes “no le dan identidad” a la persona que los sufre: “Miriam es ella con un trastorno bipolar, no es un trastorno bipolar”.
Puedes ver sus testimonios en el vídeo disponible en el canal de YouTube de la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha: https://youtu.be/aXiprW2_CX8
TRASTORNO BIPOLAR: QUÉ ES (Y QUÉ NO ES), CAUSAS Y TRATAMIENTO
El trastorno bipolar es una alteración del estado ánimo en una persona que combina períodos de ánimo bajo (episodio depresivo), exaltado (episodio maníaco) o una mezcla de ambos (episodios mixtos) más allá de lo normal, ciclos que pueden durar desde una semana a meses, y donde la persona no tiene estabilidad.
El hecho de que este trastorno comparta síntomas con otros problemas de salud mental y el que la persona afectada suela acudir a pedir ayuda cuando se encuentra en una fase depresiva, hacen que dar con el diagnóstico sea complicado
En general la sociedad banaliza y tiende a pensar que el trastorno bipolar es simplemente una variación del estado de ánimo, pero se trata de una alteración que puede ser muy
limitante para la persona que lo padece, dificultando aspectos básicos como completar unos estudios o conservar un trabajo, además de afectar a la vida familiar y social.
También existe la creencia de que la persona que sufre un trastorno bipolar está así porque ella quiere o por haber llevado una vida desordenada. Como en la mayor parte de los problemas de salud mental, este trastorno no tiene una causa única y en su aparición pueden influir factores genéticos, biológicos o sociales.
La medicación y la psicoterapia son la base de la recuperación. La farmacología consigue estabilizar el estado de ánimo, controlando los síntomas y ayudando a prevenir posibles recaídas, mientras que el apoyo profesional, tanto en la persona afectada como en su entorno, son fundamentales y permiten detectar los posibles síntomas que eviten sufrir recaídas.
Además, hay otros apoyos que contribuyen a mejorar el estado de la persona con trastorno bipolar como pueden ser el mantenimiento de rutinas, especialmente del sueño y el descanso, llevar una buena alimentación, practicar deporte y contar con apoyo familiar y social.
Se estima que este trastorno afecta en España a cerca de un millón de personas, con una prevalencia de entre el 1% y el 2% de la población. Suele iniciarse entre la segunda y tercera década de la vida, pero puede aparecer también en la infancia/adolescencia, o partir de los 50 años.












