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Las petroleras ingresan 81,4 millones de euros extra al día en la UE por el aumento de los precios del combustible desde el inicio de la guerra en Irán según Greenpeace

Un informe encargado por Greenpeace denuncia el oportunismo de la guerra: las petroleras logran beneficios extraordinarios en toda la Unión Europea, con Alemania, Francia y España liderando la lista

Coincidiendo con el arranque de la segunda fase de la operación salida de Semana Santa, un nuevo informe de Greenpeace* revela que las compañías petroleras en la Unión Europea (UE) están ingresando 81,4 millones de euros al día en beneficios extraordinarios debido al aumento vertiginoso de los precios del combustible desde el inicio de la guerra en Irán, lo que supondría unos 2.500 millones de euros en beneficios adicionales sólo en marzo [1].

El estudio, Beneficios petroleros excesivos en tiempos de guerra, analiza la evolución de los márgenes en el diésel y la gasolina en 27 países europeos durante las tres primeras semanas de marzo y también desglosa los datos de beneficios por países [2], que muestran cómo los precios en el surtidor se han incrementado mucho más que el aumento de los costes del crudo desde el inicio de la guerra en Irán.

Greenpeace denuncia este incremento enorme y oportunista en los márgenes en toda la industria de los combustibles fósiles en un momento en el que millones de personas se enfrentan a serias dificultades para pagar sus facturas de energía. La organización pide a los Gobiernos de la UE que acaben con estas prácticas abusivas de “inflación codiciosa” de los operadores petrolíferos e introduzcan impuestos complementarios permanentes sobre los beneficios extraordinarios [3] de las corporaciones de petróleo y gas, destinando los ingresos a reducir las facturas, acelerar la independencia energética de Europa con renovables y ahorro energético, y apoyar a las comunidades afectadas por la crisis climática en Europa y el resto del mundo.

“ Mientras miles de personas mueren en Oriente Medio, las petroleras se llenan los bolsillos a costa de los consumidores que están pagando precios disparatados por el combustible en Europa. Los Gobiernos tienen la responsabilidad de frenar estas prácticas abusivas y de introducir urgentemente impuestos más elevados sobre todos los beneficios de los combustibles fósiles y usar ese dinero para bajar las facturas de la luz, desplegar renovables baratas y locales, y apoyar a las comunidades impactadas por el colapso climático. Con el ritmo actual de beneficios extra, los Gobiernos podrían proporcionar unos 60 millones de abonos mensuales gratuitos de transporte público cada mes, o dar un bono de ayuda de 60 euros mensuales a las 40 millones de personas que luchan por pagar sus facturas de energía en la UE” [4], ha señalado Ariadna Rodrigo, responsable de campañas políticas de Greenpeace UE.

España, márgenes que suben 11,5 millones al día

El informe apunta a España como el tercer país de la Unión Europea en el que las petroleras han obtenido mayores beneficios extraordinarios desde el inicio de la guerra en Irán, solo por detrás de Alemania y Francia. Sumando las ventas de diésel y gasolina, las petroleras españolas están ingresando 11,5 millones de euros al día en márgenes extraordinarios; solo entre Repsol y Moeve agrupan el 55% del mercado mayorista [5]. El informe calcula cuánto ha crecido el margen de beneficio de las compañías por litro de combustible: la diferencia entre el precio del crudo y el precio en surtidor sin impuestos en comparación con los meses de enero y febrero de 2026. Así, las petroleras en España aumentaron su margen en 17,1 céntimos por litro de diésel y 2,5 céntimos por litro de gasolina.

Al igual que en otros mercados oligopolísticos, con inelasticidad de la demanda y menor presión competitiva, el informe sugiere que este aumento de márgenes representa una práctica oportunista y un traspaso del riesgo empresarial directamente al consumidor español, generando beneficios que no se explican únicamente por el aumento del coste del petróleo crudo en el contexto de la guerra de Irán.

“En plena operación salida vacacional, cuando millones de personas llenan sus depósitos, es indispensable denunciar la hipocresía corporativa de Repsol y el resto de las petroleras, que esconden beneficios extraordinarios y oportunistas detrás de descuentos puramente cosméticos [6]. Esta obscena revalorización de la compañía [7], impulsada por la volatilidad de los combustibles fósiles y el respaldo a la política bélica y colonialista de Donald Trump [8], contrasta con su alarmante retroceso estratégico en materia de descarbonización [9], ha declarado Francisco del Pozo, responsable de la campaña contra los combustibles fósiles de Greenpeace España.

Ante esta situación, Greenpeace solicita al Gobierno español que lidere en los próximos meses la implantación en la UE de un impuesto a los beneficios extraordinarios de la industria fósil. Esta iniciativa debe enmarcarse en una reforma fiscal justa y verde que grave también la aviación de lujo, las grandes fortunas y acabe con los subsidios fósiles ineficaces [10]. Los ingresos obtenidos deben ayudar a proteger a la población de las consecuencias de la guerra, a avanzar en las soluciones de transición justa y cubrir los daños climáticos. Además, Greenpeace solicita medidas de control más robustas de fenómenos especulativos vinculados a la denominada “inflación de la codicia” en contextos de shock económico como es el de la actual guerra de Irán. El análisis se realizó antes de la aprobación del decreto ley del denominado Escudo Social el 20 de marzo en el Congreso, y que incluía medidas de mayor capacidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en la supervisión y la posibilidad de multas por abusos en la subida de precios.

Referencias:

[1] En la UE, las petroleras ganan 75,3 millones de euros adicionales por el diésel y 6,1 millones por la gasolina cada día.

[2] Austria, Bélgica, Dinamarca, Luxemburgo, Suecia, Italia, España, Francia, Grecia, Finlandia, Portugal, Chequia, Países Bajos, Polonia.

[3] Desde que el Congreso tumbara el gravamen energético temporal a principios de 2025, Greenpeace ha exigido un impuesto permanente sobre los beneficios extraordinarios.

[4] Se estima que los abonos mensuales de transporte público en la UE cuestan unos 40 €, con precios más bajos en el este y sur, y más altos en el oeste y norte.

[5]Portal de informes de Hidrocarburos Líquidos: CNMC – Mercado de Productos Petrolíferos

[6]https://www.elespanol.com/sociedad/20260321/gasolineras-cambian-norma-guerra-descuentos-llega-centimos-litro-semana-santa/1003744178177_0.html

[7]https://www.economiadigital.es/empresas/repsol-aprovecha-tiron-guerra-registra-mejor-bolsa-cinco-anos.html

[8]https://cincodias.elpais.com/companias/2026-02-19/repsol-obtuvo-un-beneficio-neto-de-1889-millones-en-2025-un-81-mas.html

[9]https://www.elmundo.es/economia/empresas/2026/03/10/69afd01e21efa05c158b4588.html [10]Greenpeace insta a los Gobiernos a establecer un mecanismo de solidaridad permanente en la UE (mínimo 33% de impuesto), introducir impuestos nacionales progresivos a los contaminadores y presionar por un impuesto global a los beneficios de las petroleras a través de la Convención Fiscal de la ONU.

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