El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha defendido la necesidad de un cambio urgente en el modelo económico de la región, apostando por una bajada del IRPF dirigida a familias, pymes y autónomos como palanca para reactivar la economía y generar riqueza.
Así lo ha indicado durante su intervención en la Junta Directiva Provincial del PP de Toledo, junto al presidente provincial, Carlos Velázquez, donde ha alertado de que Castilla-La Mancha arrastra “una década perdida” tras 11 años de gobiernos socialistas, en la que la inflación acumulada supera el 30,7 por ciento frente a un crecimiento salarial del 2,79 por ciento, lo que ha provocado una pérdida del 13,44 por ciento del poder adquisitivo de los ciudadanos.
En este sentido, ha denunciado que, mientras las familias pierden capacidad económica, la recaudación no ha dejado de crecer. El IRPF ha ingresado 234 millones de euros más de lo previsto y la presión fiscal por habitante ha aumentado más de un 35 por ciento, por lo que “se recauda más, pero la vida de la gente no mejora”.
UNA REFORMA FISCAL PARA DEVOLVER PODER ADQUISITIVO
Núñez ha señalado que uno de los principales problemas es la negativa del Gobierno de Page a deflactar el IRPF, lo que provoca que los ciudadanos paguen más impuestos debido a la inflación.
Por ello, ha planteado una reforma fiscal centrada en deflactar el IRPF para evitar subidas encubiertas de impuestos, reducir la carga fiscal a familias y trabajadores y devolver poder adquisitivo para dinamizar el consumo, ya que “bajar impuestos no es un eslogan, es una herramienta para que las familias vivan mejor y la economía crezca”.
El presidente del PP regional ha incidido en la situación de autónomos y pequeñas empresas, señalando que el 83,5 por ciento identifica los impuestos como uno de sus principales problemas, ya que ha alertado del aumento de costes, la pérdida de autónomos y la falta de relevo generacional.
Frente a ello, ha propuesto medidas como una Tarifa Cero “real”, la reducción de trabas burocráticas, incentivos a la contratación y apoyo al relevo generacional.
CREAR RIQUEZA FRENTE A REPARTIR POBREZA
Núñez ha asegurado que el modelo socialista ha generado menos inversión, menos empleo y menor competitividad, ampliando la brecha económica de Castilla-La Mancha respecto a otras regiones.
“Frente a un modelo agotado, proponemos uno que cree riqueza, no que reparta pobreza”, ha afirmado, al tiempo que ha destacado que la verdadera política social pasa por generar empleo, apoyar a las empresas y ofrecer oportunidades.
El presidente del PP-CLM ha reclamado un cambio de rumbo en la región, ya que “la riqueza la crean los trabajadores, los autónomos y las empresas”, por lo que “la obligación de la política es facilitar su labor, no asfixiarla”.
“Castilla-La Mancha necesita confiar en su gente, liberar su economía e impulsar el talento, por lo que necesita un cambio real”, ya que “no es lo mismo que gobierne el PP a que gobierne el PSOE y para que Castilla-La Mancha avance como lo hacen otras comunidades autónomas hace falta un Gobierno ‘popular’”, ha finalizado Núñez.
VELÁZQUEZ DESTACA QUE EL PP ESTÁ PREPARADO
Por su parte, el presidente provincial del PP y alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha señalado que “hace falta un cambio en Castilla-La Mancha y hace falta un cambio en España lo antes posible”, como ya lo están viviendo la provincia de Toledo y en muchos ayuntamientos. “Por eso, tenemos que tener un partido preparado y dispuesto, como estamos haciendo en la provincia, para que cuando lleguen las elecciones estemos en condiciones de ofrecer a los ciudadanos lo que verdaderamente quieren: gobiernos de progreso, gobiernos de libertad y gobiernos de esperanza”.
Asimismo, el dirigente provincial ha mostrado su rechazo a las encuestas publicadas recientemente, afirmando que “si se hiciera una encuesta real, sabríamos perfectamente cuál es la opinión de los ciudadanos, pero por desgracia no es así”. A su juicio, los estudios conocidos “carecen de credibilidad y están completamente alejados de la realidad”.
En este contexto, ha planteado la necesidad de reflexionar sobre el uso de recursos públicos en este tipo de estudios, señalando que “se está utilizando dinero de todos con un claro fin electoralista”. Por ello, ha apuntado que “quizá alguien debería valorar la posibilidad de abrir diligencias para quienes estén haciendo un uso fraudulento de estos recursos públicos”.











