Representantes del sector cinegético de Castilla-La Mancha han mantenido una reunión institucional en la Diputación de Toledo con el vicepresidente Don Joaquín Romera García, con el objetivo de recabar apoyo para la declaración de la montería y la rehala como Bien de Interés Cultural (BIC) en la región.
La propuesta continúa avanzando de manera firme tras haber obtenido recientemente el respaldo de la Diputación de Ciudad Real en abril de 2026, en el contexto de una reunión celebrada en dicha provincia. El encuentro en Toledo representa un nuevo impulso en el proceso de consolidación de los apoyos institucionales necesarios para el reconocimiento oficial de estas prácticas.
Esta iniciativa se enmarca dentro de los acuerdos alcanzados en el Pacto por la Caza firmado en mayo de 2023, suscrito junto a los diferentes representantes políticos de Castilla-La Mancha, reforzando así el compromiso institucional con la defensa y promoción de la actividad cinegética en la región.
A la reunión han asistido representantes de las principales entidades del ámbito cinegético: Atica Castilla-La Mancha, Federación de Caza de Castilla-La Mancha, Aproca Castilla La Mancha, ATICA Guadalajara, Fundación Artemisan, Oficina Nacional de la Caza, A.E.R., Arrecal, Real Club de Monteros. La amplia representación pone de manifiesto la unidad del sector en torno a esta iniciativa estratégica.
La montería y la rehala constituyen una forma de caza tradicional profundamente arraigada en Castilla-La Mancha, única en el mundo por su estructura, desarrollo y valores culturales asociados. Más allá de su dimensión cinegética, representan un legado histórico, social y económico que forma parte de la identidad rural de la región, transmitido de generación en generación.
Durante la reunión, se ha subrayado la necesidad de proteger y reconocer oficialmente estas prácticas como patrimonio cultural, garantizando su conservación y puesta en valor frente a los retos actuales. Asimismo, se ha destacado su contribución al desarrollo sostenible del medio rural, la conservación del entorno natural y la fijación de población.
Desde el sector cinegético de Castilla-La Mancha se ha valorado muy positivamente la receptividad mostrada por la Diputación de Toledo, confiando en que este respaldo se traduzca en avances concretos hacia la declaración de la montería y la rehala como Bien de Interés Cultural en Castilla-La Mancha.
El sector cinegético reafirma así su compromiso con la defensa, promoción y reconocimiento de una tradición singular que forma parte del patrimonio vivo de nuestra tierra.











