El Grupo regional de Plataformas Ciudadanas Stop Biometano de Castilla-La Mancha ha anunciado una concentración regional de plataformas el próximo sábado 9 de mayo, a las 17:00 horas, en la Plaza de Zocodover de Toledo, con el objetivo de visibilizar el rechazo social masivo al Plan Regional de Biometanización 2024-2030 impulsado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y denunciar públicamente la falta de respuesta democrática, jurídica y ambiental por parte del Gobierno regional.
Bajo el lema de “Por la defensa del territorio, la salud pública y la dignidad del medio rural: ni en tu pueblo, ni en el mío”, vecinos y vecinas de todas las plataformas procedentes de las cinco provincias de Castilla-La Mancha están llamados a participar en una movilización que consideran decisiva para frenar un modelo que, según denuncian, pretende convertir a la región en un territorio de sacrificio al servicio de intereses industriales ajenos a las verdaderas necesidades de los pueblos.
La convocatoria se produce tras meses de creciente indignación ciudadana ante la actitud de la Consejería de Desarrollo Sostenible, cuya respuesta a las más de 15.071 alegaciones presentadas por vecinos, asociaciones y ayuntamientos ha sido considerada por las plataformas como insuficiente, genérica y profundamente irrespetuosa con el derecho de participación pública. Los colectivos denuncian que la Junta no ha ofrecido una valoración individualizada ni una respuesta motivada conforme a las obligaciones legales, ignorando una movilización ciudadana sin precedentes en Castilla-La Mancha.
“Castilla-La Mancha no puede convertirse en el vertedero industrial de otros territorios ni nuestros pueblos en zonas de sacrificio ambiental. No vamos a aceptar que se juegue con nuestra salud, nuestro agua y nuestro futuro mientras se ignora la voz de miles de ciudadanos”, señalan desde el Grupo Regional de Plataformas.
Las plataformas alertan de que el modelo de macroplantas de biometano y biogás, vinculado al crecimiento de macrogranjas industriales, ya está generando preocupación y contestación social en numerosos municipios por sus posibles impactos sobre acuíferos, contaminación por nitratos, emisiones, olores, bioaerosoles, incremento del tráfico pesado, deterioro de la economía rural tradicional y riesgos para la salud pública. Asimismo, denuncian que el Plan Regional carece de una evaluación acumulativa rigurosa sobre el efecto conjunto de decenas de proyectos previstos, omite análisis clave sobre disponibilidad de recursos, trazabilidad del digestato y emisiones fugitivas, y presenta graves dudas sobre su imparcialidad por la vinculación de entidades adjudicatarias con el propio sector del biogás.
En la misma línea, desde una de las plataformas convocantes, la “Asociación de Vecinos por La Sagra Viva sin biogás” denuncian que una de las plantas que pretenden instalar en su comarca y de la que ya se han iniciado las obras, se ubica a una distancia de las poblaciones que consideran completamente insuficiente. En concreto, según comentan desde la asociación “a 1,36 km de Cobeja, a 1,45 km de Yuncler, a 1,84 km de Villaluenga y a 3 km de Pantoja, por debajo incluso de lo que establece el propio Plan de biometanización”, por lo que demandan que “se paralicen las obras y se amplié la distancia a estas poblaciones como mínimo a 10 km por los riesgos que podrían suponer sobre la salud y la calidad de vida de nuestros vecinos,” advierten desde la asociación.
Durante la concentración del 9 de mayo en Toledo, las plataformas exigirán públicamente:
- La suspensión cautelar inmediata del Plan Regional de Biometanización 2024-2030 y la paralización de todos los proyectos de plantas de biometano en la región, incluso los que ya han sido autorizados.
- La revisión individualizada, motivada y legalmente válida de las 15.071 alegaciones ciudadanas.
- Una evaluación ambiental y técnica verdaderamente independiente, libre de conflictos de interés.
- Un marco legal previo, garantista y preventivo que proteja el territorio, la salud pública, la economía rural y la autonomía municipal.
La concentración de Toledo pretende convertirse en una demostración de unidad regional frente a un modelo que consideran impuesto, contaminante y socialmente rechazado, así como en un mensaje inequívoco al Gobierno autonómico: la ciudadanía rural está organizada, movilizada y decidida a defender sus derechos.











