Tomelloso vuelve a situarse en el mapa cultural con una exposición de altura. El Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena ha inaugurado la muestra “50 Artistas de la Escuela de París”, una propuesta excepcional que reúne obras de destacados representantes de una de las corrientes artísticas más influyentes del siglo XX.
La exposición, impulsada por la Cooperativa Bodega y Almazara Virgen de las Viñas, conmemora dos fechas muy especiales: los 25 años del Certamen Cultural Virgen de las Viñas y el 15 aniversario del Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena. Dos hitos que explican la apuesta sostenida de la cooperativa por el arte, la cultura y la proyección de Tomelloso.
Al acto asistieron el presidente de la Cooperativa Virgen de las Viñas, Rafael Torres; el gerente de la entidad, Enrique Cepeda; el director general de Globalcaja, Pedro Palacios Gómez; el comisario de la exposición, el arqueólogo Felipe López Torres; el delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes en Ciudad Real, José Jesús Caro Sierra; el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro; el concejal de Agricultura, Jesús Lara; la concejala de Cultura, Inés Losa; el diputado provincial del Partido Popular, Benjamín de Sebastián; el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen La Mancha, Carlos David Bonilla Merchante; el diputado regional del PSOE, Francisco José Barato; los concejales socialistas Amadeo Treviño y Consuelo Perona; el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ciudad Real, Juan Antonio Valle; representantes de entidades, artistas locales y de fuera de la localidad, miembros de la Junta Rectora, amigos del arte y numeroso público.
Los nombres y cargos de Pedro Palacios Gómez, José Jesús Caro Sierra, Carlos David Bonilla Merchante y Juan Antonio Valle han sido contrastados con fuentes públicas recientes.
Rafael Torres reivindica la cultura como parte de la identidad de Tomelloso
El presidente de la Cooperativa Bodega y Almazara Virgen de las Viñas, Rafael Torres, abrió el acto con palabras de agradecimiento a la Diputación de Ciudad Real, a su presidente, Miguel Ángel Valverde, y a Globalcaja por el patrocinio y apoyo prestado para hacer posible esta exposición.
El presidente dio la bienvenida a las autoridades, representantes institucionales, cooperativas, miembros de la Corporación Municipal, artistas y público asistente, antes de situar la exposición en su verdadero contexto: la celebración del XXV aniversario del Certamen Cultural Virgen de las Viñas y del XV aniversario del Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena.
En su intervención, Torres defendió que la cultura no puede entenderse como algo secundario. Recordó el lema de Tomelloso como tierra vinculada a la viticultura y explicó que desde la cooperativa se contribuye a mantener viva esa identidad. Para el presidente, el arte “no es un lujo” ni algo superficial, sino “un pilar fundamental de la identidad de nuestro pueblo”.
Un museo nacido del esfuerzo cooperativo
Rafael Torres puso en valor la trayectoria del Museo Infanta Elena, levantado hace quince años y convertido desde entonces en un espacio de referencia para el arte contemporáneo. En sus salas, recordó, han expuesto pintores y escultores de reconocido prestigio como Carralero, Rafael Canogar, Eduardo Naranjo, Salvador Dalí, Carlos Andrés, Alfredo Montoya, Caroline Culubret o Ángel Pintado, entre otros.
El presidente subrayó que aquel espacio físico se ha transformado en un lugar de creatividad, en un centro de atracción turística y en una herramienta para dar a conocer los valores, la riqueza y la personalidad de Tomelloso.
También tuvo palabras de reconocimiento para el comisario de la exposición, Felipe López Torres, por la labor realizada para reunir una muestra pictórica de enorme valor. Torres destacó el carácter altruista de su trabajo y la importancia de haber conseguido que Tomelloso pueda contemplar una exposición de maestros universales difícilmente repetible.
“La cultura no entiende de idiomas ni de fronteras”
Torres defendió que la cultura y el arte no entienden de idiomas ni de fronteras, sino que funcionan como motores de cohesión social. Esa unión, explicó, se hacía visible en una inauguración que reunió a instituciones, agricultores, artistas, entidades y vecinos alrededor del museo.
El presidente relató que, al ser preguntado días atrás por un periodista sobre lo que sentía al haber traído esta exposición a Tomelloso, respondió que sentía una enorme satisfacción. Y lo justificó con una idea muy clara: esta exposición la han hecho posible los agricultores de la cooperativa.
Para expresar esa filosofía, Torres evocó la célebre frase de John F. Kennedy: “No piensen lo que este país puede hacer por ustedes; piensen lo que ustedes pueden hacer por el país”. Trasladada a Tomelloso, añadió, los socios de Virgen de las Viñas no han pensado en lo que Tomelloso podía hacer por ellos, sino en lo que ellos podían hacer por Tomelloso.
Con ese mensaje, invitó a los presentes a disfrutar de una exposición nacida del esfuerzo colectivo, del amor por la tierra y de una manera muy tomellosera de entender la cultura.
Pedro Palacios Gómez destaca la alianza entre Globalcaja y Virgen de las Viñas
El director general de Globalcaja, Pedro Palacios Gómez, tomó la palabra para remarcar la importancia de celebrar en Tomelloso una exposición de este nivel. En su intervención, señaló que una muestra como “50 Artistas de la Escuela de París” podría contemplarse en grandes museos nacionales, pero que hacerlo en el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena demuestra el empuje, el talento y la capacidad de desarrollo de la ciudad.
Palacios Gómez destacó que la jornada era un día de celebración por varios motivos: por la calidad de la exposición, por el apoyo decidido a la cultura, por los 25 años del Certamen Cultural Virgen de las Viñas y por los 15 años del museo. A su juicio, quien apoya la cultura apoya también el futuro, el progreso y la tierra.
El director general de Globalcaja recordó la larga relación que une a la entidad financiera con la Cooperativa Virgen de las Viñas. Una relación construida durante décadas, basada en la confianza, en la cercanía y en el acompañamiento a un modelo cooperativo que ha sabido evolucionar sin perder sus raíces.
En ese recorrido compartido, Palacios Gómez señaló que el museo conserva obras vinculadas a las distintas ediciones del certamen cultural, piezas que pertenecen a la cooperativa pero que, en realidad, se ponen al servicio de todo Tomelloso y de quienes visitan la ciudad.
Una cooperativa que crece sin olvidar la cultura
Pedro Palacios Gómez también quiso destacar la transformación vivida por la Cooperativa Virgen de las Viñas en las últimas décadas. Recordó su primera visita a la entidad y valoró la evolución que ha experimentado, tanto en el ámbito productivo como en el cultural.
Para el director general de Globalcaja, la exposición refleja de forma paralela el crecimiento de la cooperativa: una entidad moderna, fuerte, con proyección internacional y, al mismo tiempo, profundamente comprometida con su entorno.
Palacios Gómez defendió el valor del modelo cooperativo y afirmó que los grandes retos del futuro deberán afrontarse juntos. En ese sentido, recordó la importancia mundial del cooperativismo vitivinícola y el papel de sus socios en la producción de vino.
Su intervención terminó con un reconocimiento personal a Rafael Torres, a quien presentó como un líder inspirador y una figura clave en la transformación de Virgen de las Viñas. Según destacó, detrás de los grandes proyectos siempre hay equipos, pero también personas capaces de abrir camino. En el caso de la cooperativa, Rafael Torres ha sido uno de esos referentes que han contribuido a que Virgen de las Viñas sea hoy una marca asociada al vino, al cooperativismo y a Tomelloso.
Felipe López Torres presenta una muestra dedicada a la Escuela de París
El comisario de la exposición, el arqueólogo Felipe López Torres, agradeció en primer lugar la confianza depositada en él por Rafael Torres para asumir el comisariado de la muestra. También expresó su gratitud a los coleccionistas que han cedido generosamente sus obras para que puedan ser disfrutadas en Tomelloso.
López Torres explicó que la exposición rinde homenaje a la Escuela de París, uno de los fenómenos artísticos más importantes e influyentes del siglo XX. Más que una corriente cerrada, la Escuela de París fue un gran punto de encuentro para artistas de distintas nacionalidades, sensibilidades y trayectorias, unidos por un mismo deseo de libertad creativa e innovación.
Pintores, escultores y creadores de todo el mundo encontraron en París un lugar donde experimentar, aprender y desarrollar un lenguaje propio, lejos de las limitaciones académicas y dentro de un ambiente de intercambio cultural constante.
Durante aquellas décadas, París se convirtió en el verdadero corazón del arte moderno. Sus cafés, talleres y galerías acogieron a algunos de los nombres más relevantes de la época, como Picasso, Juan Gris, Joaquín Torres García, Manolo Hugué o Pancho Cossío, entre muchos otros.
Una invitación a mirar con calma
Felipe López Torres subrayó que la capital francesa no solo fue un lugar de inspiración, sino también el escenario donde nacieron nuevas formas de entender la pintura, la escultura y la expresión artística. Todo aquello dejó una huella imborrable en la historia del arte contemporáneo y cambió para siempre la manera de mirar la creación.
Con “50 Artistas de la Escuela de París”, el comisario ha querido acercar al público una parte de aquella extraordinaria efervescencia cultural. Cada obra expuesta refleja no solo el talento de sus autores, sino también el espíritu de una época marcada por la búsqueda de nuevas ideas, emociones y lenguajes.
López Torres explicó que su intención ha sido crear un recorrido que permita al visitante comprender la riqueza, la diversidad y la importancia histórica de este movimiento artístico, pero también disfrutar de la belleza y la fuerza expresiva de las piezas reunidas.
El comisario cerró su intervención con un deseo: que la exposición emocione e inspire tanto al público como a él le ha emocionado organizarla. Invitó a los visitantes a detenerse, observar y descubrir detalles, sensaciones e historias que quizá no aparecen a primera vista. Porque el legado de aquella época artística irrepetible sigue vivo y continúa inspirando a generaciones de artistas y amantes del arte.
José Jesús Caro Sierra: los museos como espacios de encuentro
El delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes en Ciudad Real, José Jesús Caro Sierra, comenzó su intervención destacando que hay lugares que explican muy bien lo que una ciudad quiere ser. Y el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena, levantado en Tomelloso con el impulso de Virgen de las Viñas, es uno de ellos.
Caro Sierra afirmó que este museo dice mucho de una manera de entender la cultura como parte viva de la identidad de un pueblo. En ese marco, la exposición “50 Artistas de la Escuela de París” acerca a Tomelloso uno de los momentos más intensos, diversos y complejos del arte europeo contemporáneo.
El delegado recordó que la Escuela de París no fue una escuela cerrada, ni un movimiento con normas rígidas, ni un grupo uniforme de artistas. Fue, más bien, una confluencia, un clima creativo, un espacio donde creadores de procedencias muy distintas encontraron en París un lugar para trabajar, experimentar, discutir y romper moldes.
Hablar de la Escuela de París, señaló, es hablar de libertad, mezcla, talento desplazado y miradas llegadas de muchos lugares. Artistas que no renunciaron a su origen, pero que tampoco se quedaron atrapados en él. Y ahí, apuntó, reside una de las grandes enseñanzas del arte: cuanto más se abre una mirada, más profunda puede llegar a ser.
Tomelloso entra en una conversación artística más amplia
José Jesús Caro Sierra destacó que una exposición de este nivel llegue a Tomelloso tiene un valor especial. No solo por la calidad de la muestra, sino por lo que representa para una ciudad que ha construido buena parte de su historia desde la tierra, la viña, el trabajo constante y el esfuerzo compartido.
El delegado defendió que el desarrollo de un territorio no se mide únicamente por su capacidad productiva, sino también por su capacidad para emocionarse, pensar y crear. En ese sentido, afirmó que Virgen de las Viñas lleva años demostrando que una bodega y almazara puede ser mucho más que una estructura económica: puede ser también una institución cultural, un punto de encuentro entre tradición y creación contemporánea.
Caro Sierra subrayó que eso no ocurre por casualidad. Hace falta una mirada amplia, una voluntad sostenida y una convicción firme. Y en Virgen de las Viñas, añadió, esa convicción se percibe con claridad. La cultura no es un complemento: también construye comunidad.
El Museo Infanta Elena es, a su juicio, un ejemplo poderoso. En sus salas, el arte no se separa del territorio ni de la memoria, sino que convive con ellos de forma natural. La creación artística aparece vinculada a una manera de estar en el mundo: trabajar lo heredado, transformar lo recibido, cuidar lo común y dejar algo que pueda ser compartido por quienes vengan detrás.
Por eso, la exposición no debe contemplarse solo como una cita cultural relevante, aunque lo sea. También debe entenderse como una forma de situar a Tomelloso en una conversación artística más amplia. Desde esta ciudad manchega se mira hacia París, hacia la vanguardia y hacia algunos de los lenguajes que cambiaron la manera de entender el arte moderno.
Una exposición en vísperas del Día Internacional de los Museos
El delegado provincial recordó además que la inauguración llega en unos días especialmente significativos, ya que el 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos. Este año, el lema elegido es “Museos uniendo un mundo dividido”, una frase que, según señaló, encaja muy bien con lo vivido en el Museo Infanta Elena.
Caro Sierra defendió que un museo no es solo un lugar donde se conserva una colección. Es también un espacio donde se encuentran personas, épocas, sensibilidades y preguntas distintas. En un tiempo en el que tantas veces se impone el ruido, la prisa y las respuestas simples, los museos proponen otra forma de relacionarse con el mundo.
Una obra de arte, recordó, no se agota en el primer vistazo. A veces incomoda, a veces desconcierta y a veces conmueve sin que se sepa explicar exactamente por qué. Ahí reside también su fuerza.
El delegado afirmó que los museos educan la mirada. Y educar la mirada significa aprender a distinguir matices, convivir con la diferencia y reconocer que una sociedad es más rica cuando no reduce todo a una sola lectura.
En ese sentido, vinculó el lema del Día Internacional de los Museos con la propia Escuela de París: artistas nacidos en lugares distintos, con trayectorias, heridas y esperanzas diferentes, compartieron una misma ciudad y transformaron el arte europeo. La diversidad no debilitó el resultado; lo hizo más poderoso.
Caro Sierra felicitó sinceramente a Virgen de las Viñas, a su presidente y a todas las personas que han participado en la organización de la exposición. Reconoció el criterio, la constancia y el respeto necesarios para sacar adelante una muestra de este nivel, y deseó que quienes visiten “50 Artistas de la Escuela de París” encuentren algo más que una sucesión de nombres y piezas importantes: una invitación a mirar de otra manera.
Javier Navarro recuerda el origen de una apuesta cultural valiente
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, cerró el acto con una intervención marcada por la memoria, el orgullo local y el reconocimiento a la Cooperativa Virgen de las Viñas.
Antes de hablar de lienzos y vanguardias, Navarro invitó a los presentes a echar la vista atrás. A recordar dónde estaba Tomelloso hace veinticinco años, cuando la cooperativa decidió impulsar un certamen cultural que nacía con vocación de futuro y con una idea muy clara: unir el esfuerzo del campo con la belleza del arte.
El alcalde recordó que hace un cuarto de siglo Virgen de las Viñas ya era un motor económico de Tomelloso y el sustento de miles de familias. Pero entonces surgió una idea que podía parecer una quimera: unir el sudor del campo con la delicadeza del arte, el mosto con el color, la tierra con la creación.
Aquel primer Certamen Cultural Virgen de las Viñas no fue solo un concurso. Fue una declaración de intenciones. Fue decir que el agricultor tomellosero, ese que se levanta antes de que salga el sol, también posee una sensibilidad especial y una enorme capacidad para proteger la belleza.
Del trabajo de la tierra al templo del arte contemporáneo
Navarro destacó que en estos 25 años la cooperativa ha crecido como una viña bien cuidada, con raíces profundas y ramas que buscan el cielo. Ha crecido en hectáreas, depósitos y mercados internacionales, pero también en algo más difícil de medir: en cultura, en ambición colectiva y en prestigio.
Para el alcalde, Virgen de las Viñas ha demostrado que la verdadera innovación con sello de Tomelloso consiste en entender que el progreso económico puede caminar de la mano de la riqueza cultural.
Al celebrar también los 15 años del Museo Infanta Elena, Tomelloso lo hace con una exposición que sería un sueño para cualquier museo. Ver obras de autores vinculados a la Escuela de París en el corazón de la ciudad, junto a una bodega y almazara, debe llenar de orgullo legítimo a los tomelloseros.
El alcalde subrayó que aquellos artistas que en París rompieron moldes y transformaron el arte moderno dialogan ahora con Tomelloso. Y no lo hacen por casualidad, sino porque el Museo Infanta Elena ha fortalecido su musculatura cultural gracias al esfuerzo de los socios cooperativistas.
Navarro afirmó que Tomelloso ha convertido una bodega en un templo del arte contemporáneo, demostrando que vino y cultura pueden convivir de manera ejemplar. Esta exposición, añadió, no solo enriquece la oferta cultural y museística de la ciudad: también define al pueblo.
Tomelloso presume de cultura, vino y tradición
El alcalde defendió que la muestra refleja la capacidad de los tomelloseros para conseguir aquello que se proponen. Habló de empeño, tenacidad y de esa “tozudez bien entendida” que tantas veces ha permitido a la ciudad avanzar.
Que hoy se pueda hablar en Tomelloso de grandes maestros de las vanguardias europeas mientras sigue oliendo a fermentación, a tierra y a viña, dijo, es precisamente una de sus grandes fortalezas. Una mezcla de tradición, trabajo duro y ambición cultural que no conoce fronteras.
Navarro felicitó a la Cooperativa Virgen de las Viñas y personalizó ese reconocimiento en Rafael Torres, de quien destacó que no solo trabaja por la legítima difusión de los vinos y aceites de la casa, sino también por Tomelloso.
El alcalde concluyó dando las gracias a quienes hicieron posible aquel primer paso hace veinticinco años, a quienes creyeron que el museo era necesario y, sobre todo, a los socios de la cooperativa. Porque cada vez que alguien mira un cuadro en estas salas, también hay un trocito del esfuerzo de cada agricultor de Tomelloso.
Una exposición para sembrar futuro
Con “50 Artistas de la Escuela de París”, Tomelloso celebra mucho más que una exposición. Celebra una manera de entender la cultura como parte de la vida diaria, como elemento de identidad y como herramienta para proyectar una ciudad más allá de sus fronteras.
La Cooperativa Bodega y Almazara Virgen de las Viñas vuelve a demostrar que la cultura también se cultiva. Necesita tierra, cuidado, paciencia y manos que crean en ella. Y cuando eso ocurre, el resultado no solo embellece un museo: también une, emociona y siembra futuro.
La exposición podrá visitarse en el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena hasta el 5 de julio, convirtiéndose en una de las grandes citas culturales de la primavera en Castilla-La Mancha y en una oportunidad única para disfrutar en Tomelloso de la huella viva de la Escuela de París.












