Izquierda Unida y Podemos de Tomelloso denuncian la moción presentada por Vox en el pasado pleno municipal bajo el título de “Prioridad Nacional”, una iniciativa que ambas formaciones consideran profundamente racista, xenófoba e incompatible con los derechos humanos más básicos.
Desde Podemos de Tomelloso se señala que Vox intenta ocultar las verdaderas causas que provocan las graves carencias de los servicios públicos. Según la formación, son precisamente las políticas defendidas por la derecha y la extrema derecha, como la infrafinanciación o la privatización de la sanidad y la educación en comunidades donde gobiernan, las que deterioran estos servicios.
Por su parte, desde Izquierda Unida de Tomelloso se subraya que la moción de Vox plantea una propuesta inhumana y cruel, al pretender dejar a seres humanos sin acceso a servicios públicos por su origen, color de piel o situación administrativa. Para IU, esta iniciativa no busca solucionar ningún problema real, sino alimentar el odio y la división social.
La portavoz Verónica Sánchez expresa, en nombre de ambas formaciones, su profunda preocupación por la abstención del Partido Popular ante una moción cuyo único objetivo, según denuncian IU y Podemos, es extender el racismo y la xenofobia. Ambas organizaciones recuerdan que ya denunciaron anteriormente las numerosas trabas administrativas impuestas a personas migrantes para la obtención del certificado de vulnerabilidad en los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Tomelloso.
Izquierda Unida y Podemos consideran que Vox recurre una vez más a su estrategia habitual: culpar a las personas con menos recursos de los problemas de la sociedad, en lugar de trabajar políticamente para buscar soluciones reales. A juicio de ambas formaciones, señalar al eslabón más débil de la cadena no es una estrategia nueva, pero sí profundamente peligrosa.
Los dos grupos políticos advierten de que la llamada “prioridad nacional” que defiende Vox supone un ataque directo a los derechos humanos y a la convivencia democrática. Ambas formaciones rechazan cualquier intento de enfrentar a la población trabajadora entre sí y defienden unos servicios públicos universales, suficientes y de calidad.
Asimismo, recuerdan que España alcanzó los 48,6 millones de habitantes en 2025 y que la población extranjera representa aproximadamente el 13,4% del total de residentes. Si se atiende a las personas nacidas en el extranjero, la cifra se acerca al 20%. En los últimos tres años, mientras la población nacida en España se redujo en unas 320.000 personas, la nacida fuera aumentó en 1,9 millones, contribuyendo a compensar el envejecimiento de la población y las jubilaciones de la generación del baby boom.
Ambas formaciones destacan también que casi el 50% del crecimiento económico de España entre 2022 y 2025 se debe directamente a trabajadores y trabajadoras extranjeras. Según los datos consultados, la entrada de población inmigrante aporta alrededor de 0,5 puntos porcentuales adicionales al crecimiento del PIB cada año. Sin esta aportación, la economía española se habría estancado o incluso contraído por falta de mano de obra.
También explican que la población migrante no solo contribuye al crecimiento económico, sino que también resulta fundamental para sostener la Seguridad Social y garantizar las pensiones en una sociedad cada vez más envejecida. Por ello, consideran que la propuesta de Vox no solo es inhumana, sino también un sabotaje económico al futuro del país.
Las fuentes consultadas para los datos aportados son el Instituto Nacional de Estadística, El Economista, Funcas, CaixaBank, el Ministerio de Trabajo y Economía Social y El P










