El representante del Grupo Parlamentario VOX en la Comisión de Transparencia, Francisco Cobo, ha exigido la supresión de este órgano al considerar que sólo genera un gasto institucional superfluo y una duplicidad administrativa intolerable.
Cobo ha defendido que las labores de este órgano son competencia de los funcionarios de la Junta, de los tribunales de Justicia y de las herramientas de control parlamentario ordinarias, por lo que su mantenimiento obedece únicamente a una estrategia de burocracia socialista. «Crear más burocracia para justificar lo que no funciona no es transparencia; es despilfarro político», ha aseverado el parlamentario, quien ha instado a disolver este organismo “cuya utilidad es nula”.
En este sentido, el portavoz en la comisión ha afeado la «hipocresía» que supone hablar de una transparencia teórica y de salón mientras debería estar fiscalizando el muro de silencio del PSOE de Page».
Para ejemplificar esta falta de calidad democrática, Cobo ha desvelado que VOX ha registrado un total de 237 preguntas parlamentarias y solicitudes de información al Gobierno para conocer el coste económico y el impacto social de la inmigración ilegal. La respuesta obtenida por parte de García-Page ha sido el «silencio absoluto». ¿Para qué sirve un Consejo de Transparencia si el Gobierno regional ignora a los representantes legítimos de los españoles?», ha cuestionado.
Finalmente, desde VOX han advertido de que no van a participar ni a ser cómplices de «teatros institucionales ni de comisiones de cartón» cuyo único objetivo real es blanquear la opacidad del Gobierno socialista mediante la creación de entes paralelos encargados de expedir certificados de buenas prácticas vacíos de contenido.











