La vicepresidenta primera de la Diputación de Ciudad Real y responsable del Área de Impulso Sociocultural y Turístico de la Provincia, María Jesús Pelayo, ha presentado esta mañana la convocatoria de subvenciones dirigida a cofradías, hermandades y entidades religiosas de la provincia, que este año contará con una dotación total y unificada de dos millones de euros.
Pelayo ha destacado el carácter estratégico de esta convocatoria, que trasciende el ámbito estrictamente religioso para convertirse en una herramienta de conservación patrimonial, dinamización económica y promoción turística en el conjunto de la provincia. “La cultura y el turismo van de la mano, y esta convocatoria es un claro ejemplo de ello. No solo ayuda a preservar nuestro patrimonio religioso, sino que también impulsa sectores económicos que generan riqueza y oportunidades en nuestros pueblos”, ha señalado.
Una convocatoria mejorada tras escuchar a las entidades beneficiarias
La vicepresidenta primera ha explicado que, desde su llegada al área, se ha realizado un análisis exhaustivo de esta línea de ayudas, incorporando las aportaciones de las propias entidades beneficiarias y del personal técnico encargado de su gestión. Según ha indicado, uno de los principales objetivos ha sido adaptar la convocatoria a la realidad de muchas hermandades y entidades religiosas, que funcionan gracias al trabajo voluntario de sus integrantes y que, en numerosas ocasiones, encuentran dificultades para afrontar procedimientos administrativos complejos, por ello, “fruto de ese trabajo conjunto y del consenso alcanzado, hemos conseguido mejorar notablemente esta herramienta de apoyo”.
Entre las principales novedades de la convocatoria destaca la unificación de las dos líneas de subvención existentes hasta ahora en una única convocatoria dotada con dos millones de euros. Hasta el pasado ejercicio, las ayudas se distribuían en dos convocatorias independientes de un millón de euros cada una. Sin embargo, según ha explicado la vicepresidenta, la experiencia demostró que esta fórmula generaba dificultades, ya que una de las líneas quedó parcialmente desierta, mientras que la otra registró una demanda superior a los fondos disponibles, por todo ello, la unificación permitirá “una gestión mucho más eficiente, evita dispersión y concreta el esfuerzo en una sola herramienta más potente”.
María Jesús Pelayo también ha destacado que el texto definitivo fue compartido previamente con el grupo de la oposición para recoger propuestas y posibles mejoras antes de su aprobación definitiva y ha calificado esta iniciativa como “histórica”, al tratarse de la primera vez que la Diputación de Ciudad Real concentra en una única convocatoria una inversión de dos millones de euros destinada al patrimonio religioso y cultural de la provincia.
Incremento de las cuantías máximas subvencionables
La nueva convocatoria incorpora, además, un aumento significativo de los límites máximos de ayuda por entidad. Las actuaciones sobre bienes inmuebles religiosos podrán recibir hasta 40.000 euros, frente a los 30.000 euros establecidos anteriormente. Por otra parte, las intervenciones sobre bienes muebles religiosos incrementan su límite máximo desde los 20.000 hasta los 35.000 euros. Pelayo ha explicado que estas cantidades han sido fijadas tras un análisis detallado de las necesidades reales de las entidades religiosas y de su capacidad económica para adelantar las inversiones, dado que las subvenciones se abonan una vez ejecutadas y justificadas las actuaciones.
En este sentido, ha explicado que “son importes estudiados y ajustados a la realidad de las hermandades y entidades religiosas, que en la mayoría de los casos deben adelantar los recursos necesarios para llevar a cabo los trabajos”. La convocatoria contempla actuaciones tanto en bienes muebles como inmuebles de carácter religioso.
La vicepresidenta ha remarcado que el patrimonio religioso forma parte inseparable de la identidad cultural de la provincia de Ciudad Real y constituye una memoria viva que debe ser protegida para las generaciones futuras, “es un legado histórico que sigue vivo, que genera identidad, que atrae visitantes y que, evidentemente, contribuye a mantener la vida cultural y económica de la provincia”.
Impacto en el empleo, los oficios tradicionales y el turismo
María Jesús Pelayo ha puesto en valor el efecto multiplicador que estas ayudas generan sobre numerosos sectores productivos de la provincia. La ejecución de los proyectos subvencionados favorece la actividad de restauradores, artesanos, empresas especializadas, técnicos y profesionales vinculados a la conservación patrimonial, contribuyendo además al mantenimiento de oficios tradicionales de gran valor cultural.
Asimismo, ha vinculado esta convocatoria con los buenos resultados turísticos registrados recientemente en la provincia. En este sentido, ha recordado que durante la pasada Semana Santa el turismo creció un 20 por ciento y se triplicó la llegada de visitantes extranjeros, datos que, según ha señalado, evidencian el potencial del patrimonio religioso como atractivo turístico y motor económico, porque, “cuando un visitante extranjero llega a nuestra provincia, pernocta, consume en nuestros establecimientos y genera actividad económica. Por eso hablamos de una convocatoria transversal que beneficia a muchos sectores y contribuye al desarrollo de nuestros municipios”, ha explicado.
Otra de las líneas estratégicas de la convocatoria es la prioridad otorgada a los proyectos de restauración y conservación frente a nuevas adquisiciones. La Diputación pretende así favorecer la protección y mantenimiento del patrimonio ya existente, garantizando su preservación a largo plazo. “Queremos cuidar y conservar lo que tenemos. La restauración y el mantenimiento son fundamentales para asegurar que este legado continúe vivo y pueda seguir siendo disfrutado por las generaciones futuras”, ha destacado.
Simplificación de los criterios de antigüedad
Entre las mejoras incorporadas figura también la simplificación de los requisitos para acreditar la antigüedad de las entidades solicitantes, uno de los aspectos que mayor puntuación otorga dentro del sistema de valoración. A partir de esta convocatoria, bastará con presentar la documentación registral de los estatutos para acreditar dicha antigüedad, eliminando trámites que anteriormente generaban dificultades para muchas entidades.
Además, se mantienen criterios de discriminación positiva para favorecer a los municipios más pequeños, otorgando una puntuación adicional a las solicitudes procedentes de localidades con una población inferior a 4.000 habitantes.
La convocatoria ha sido publicada oficialmente hoy en el Boletín Oficial de la Provincia, por lo que las hermandades, cofradías y entidades religiosas interesadas pueden consultar desde hoy las bases reguladoras y presentar sus solicitudes dentro del plazo establecido. María Jesús Pelayo ha concluido mostrando su confianza en que la respuesta vuelva a ser muy positiva, tal y como ha ocurrido en los últimos años, cuando el número de solicitudes ha experimentado un crecimiento constante, pasando de 101 expedientes en 2023 a 112 en 2024 y alcanzando las 137 solicitudes en 2025. “Esperamos que esta convocatoria llegue a un mayor número de entidades y contribuya a seguir preservando nuestro patrimonio, fortaleciendo nuestra identidad cultural y generando nuevas oportunidades para el desarrollo económico y turístico de toda la provincia”, ha concluido la vicepresidenta primera de la institución provincial.











