El Día Mundial de la Lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), fue impulsado originalmente por la Alianza Internacional de Asociaciones de ELA/EMN, una red global de asociaciones formada por personas que viven con ELA y cuidadores, que desarrolla actividades para sus miembros.
Es una enfermedad neurodegenerativa conocida como “enfermedad de las motoneuronas”, ya que afecta a las neuronas motoras tanto de la corteza cerebral como las del tronco del encéfalo y la médula espinal. Afecta en mayor porcentaje a varones de entre 40 y 70 años, estableciéndose el pico de edad en los 60-69 años. Actualmente la causa es desconocida y no existe cura para esta enfermedad, por lo que es necesario un tratamiento transdisciplinar con diferentes profesionales para ralentizar el avance de los síntomas y la intensidad de estos.
La ELA genera en la persona una debilidad muscular progresiva, comprometiendo las funciones de respiración, habla, deglución y movilidad voluntaria. Sin embargo, la sensibilidad cutánea, el control de esfínteres, y las funciones superiores (memoria, planificación, nivel cognitivo etc.) permanecen intactas. Por ello, se dice que el paciente “queda atrapado en un cuerpo cada vez más débil”.
Los tratamientos de fisioterapia ante la ELA deben comenzar desde el instante en que el paciente conoce el diagnóstico, por lo que será de gran importancia que este sea lo más precoz posible, y esté diseñado y controlado continuamente por un fisioterapeuta, asesorando y educando tanto al paciente, como a los cuidadores en los diferentes aspectos relacionados con el tratamiento, que será específico según el estado clínico de cada paciente.
El tratamiento de fisioterapia actúa aplicando diversas disciplinas, como la Cinesiterapia, Fisioterapia Respiratoria, Electroterapia, Ergoterapia o Hidroterapia, en función de la afectación y las limitaciones que presente el paciente en los diversos estadios de su enfermedad.
El objetivo principal de la fisioterapia ante la ELA no es curar la enfermedad, sino ralentizar la pérdida de movilidad, prevenir complicaciones físicas, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida y la autonomía del paciente en todas sus fases.











