Castilla-La Mancha ha tenido un papel protagonista en la IV edición de los Premios Escala de Interiorismo, celebrada anoche en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, con dos reconocimientos que conectan tradición, diseño, innovación y futuro: el de la maestra ceramista talaverana Mónica García del Pino Beneitez Ruiz de Luna y el de Grupo ANRO por el Hotel Ogar, el primer hotel reubicable de Europa.
Los galardones, organizados por IDEQUO, antigua Escuela Madrileña de Decoración, reconocieron una vez más a grandes profesionales del sector, proyectos sobresalientes y nuevos talentos llamados a liderar el futuro del interiorismo. En esta cuarta edición, presentada por Susanna Griso y con actuación musical de Nena Daconte, Castilla-La Mancha brilló con dos historias especialmente singulares: una ligada a la continuidad contemporánea de la cerámica de Talavera y otra a una nueva forma de entender la construcción hotelera desde la innovación industrializada.
Talavera, tradición artesana con mirada contemporánea
La talaverana Mónica García del Pino Beneitez Ruiz de Luna recibió el Premio Pieza de Diseño por su trabajo al frente de Cerámica Artística San Ginés, taller dedicado a la producción artesanal de cerámica artística y decorativa mediante técnicas y saberes tradicionales de la cerámica talaverana.
Bisnieta de Juan Ruiz de Luna Rojas, figura clave en el renacer de la cerámica de Talavera a principios del siglo XX, Mónica García del Pino representa una forma de entender la artesanía que no se limita a conservar un oficio, sino que lo proyecta hacia nuevos lenguajes, espacios y aplicaciones contemporáneas.
Desde Cerámica Artística San Ginés, fundada en Talavera de la Reina, ha desarrollado piezas decorativas, de uso y de azulejería, manteniendo la raíz tradicional del oficio e incorporando también nuevos materiales, procesos de investigación y colaboraciones con universidades y organismos especializados.
Su trabajo ha traspasado las fronteras de Castilla-La Mancha y ha llegado a proyectos de referencia internacional, como el mural del Centro de Convenciones de Orán, en Argelia, reconocido con el Premio Nacional de Artesanía, o intervenciones vinculadas a espacios de gran proyección en el ámbito del diseño y la decoración.
Durante la gala, Mónica García del Pino protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche al reivindicar el papel de la artesanía y su relación con las nuevas generaciones de profesionales del diseño: “Es muy importante que trabajemos con arquitectos, interioristas, paisajistas… De su mano este oficio se está actualizando. Es importante que no nos soltéis de la mano, que contéis con nosotros”.
El reconocimiento a Mónica García del Pino llegó en una edición en la que Legado Artesano también ha sido uno de los patrocinadores oficiales de la gala, reforzando la presencia de la artesanía castellanomanchega en una cita nacional de referencia para el sector del interiorismo y el diseño.
Un hotel nacido en Castilla-La Mancha que mira al futuro de la construcción
El segundo gran reconocimiento vinculado a Castilla-La Mancha fue para Grupo ANRO, compañía con sede en Tomelloso, que recibió el Premio Innovación y Sostenibilidad por el Hotel Ogar, un alojamiento de cuatro estrellas, inteligente, sostenible, desmontable y reubicable.
El proyecto, ubicado en Tomelloso e inaugurado el pasado 1 de junio, se ha convertido en una de las propuestas hoteleras y constructivas más innovadoras de Europa. El edificio cuenta con 24 habitaciones y tres plantas, y ha sido montado en solo 11 días mediante un sistema modular industrializado que permite desmontar, ampliar y reubicar gran parte de su estructura.
En representación de Grupo ANRO, Rafael Rodríguez recogió el premio y defendió durante la gala que “la innovación, la sostenibilidad y el talento tienen el poder de cambiar la forma de construir”.
El Hotel Ogar supone un salto cualitativo en la construcción sostenible aplicada al ámbito hotelero, al reducir tiempos de obra, residuos y consumo de recursos, además de abrir nuevas posibilidades para ciudades medianas y pequeñas que buscan atraer inversión, turismo y actividad económica sin renunciar a criterios de eficiencia y sostenibilidad.
Con este premio, Grupo ANRO sitúa a Castilla-La Mancha en el mapa europeo de la innovación constructiva y demuestra que los grandes avances en sostenibilidad, industrialización y nuevos modelos hoteleros también pueden nacer lejos de los grandes polos tradicionales del sector.
Castilla-La Mancha: artesanía, diseño e innovación
La doble presencia castellanomanchega en los Premios Escala de Interiorismo permite contar una historia especialmente potente: la de una región capaz de mirar al futuro sin perder su identidad. Por un lado, la cerámica de Talavera, un oficio histórico que sigue encontrando nuevas formas de expresión en el diseño contemporáneo. Por otro, un proyecto hotelero industrializado y reubicable que apunta hacia nuevos modelos de construcción más ágiles, eficientes y sostenibles.
Ambos reconocimientos comparten una misma idea: Castilla-La Mancha no solo conserva un patrimonio artesanal de enorme valor, sino que también impulsa proyectos capaces de transformar sectores como el interiorismo, la arquitectura, la hotelería y la construcción.
La IV edición de los Premios Escala también reconoció a figuras y proyectos como Ricardo Barroso, Jaime Hayon, Nacho Duato, Patricia Bustos, Belin, Cristina Larrumbe, Sigfrido Serra, Isern Serra, Trenchs Studio, Mix Paisaje y Patricia González Llamazares, entre otros nombres destacados del diseño, el arte, el interiorismo y la arquitectura.














