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Tomelloso se convierte en la voz del agua: el PP-CLM reclama soluciones reales para salvar el futuro del campo

El Foro Permanente “El agua que necesita Castilla-La Mancha” hace parada en Tomelloso con un mensaje claro: sin agua no hay campo, no hay empleo y no hay futuro para la región

Tomelloso ha sido hoy el punto de encuentro de una reivindicación que atraviesa de lleno a Castilla-La Mancha: la necesidad de garantizar agua para vivir, producir, crecer y mantener vivos los pueblos. El Foro Permanente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, bajo el título “El agua que necesita Castilla-La Mancha”, ha reunido en la ciudad a representantes políticos, agricultores, ganaderos, regantes, organizaciones agrarias y sociedad civil en una jornada marcada por el realismo, la preocupación y la búsqueda de soluciones.

El acto ha contado con la participación del alcalde de Tomelloso, Javier Navarro; el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real y presidente provincial del PP, Miguel Ángel Valverde; la eurodiputada y responsable de políticas agrarias y agua del Partido Popular, Carmen Crespo; y el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez.

También han asistido José Joaquín Gómez Alarcón, presidente de la Comunidad de Usuarios de Aguas Subterráneas Masa Mancha Occidental II; Emilio Cepeda Romero, presidente de ASAJA Tomelloso y presidente provincial de ASAJA Ciudad Real; los diputados provinciales Rocío Zarco Troyano y Adrián Fernández Herguido; Sonia González Martínez, vicepresidenta segunda de la Diputación Provincial de Ciudad Real y alcaldesa de Argamasilla de Alba; Juan Antonio Moreno Moya, coordinador general del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; Carolina Agudo, secretaria general del PP-CLM; Santiago Serrano Godoy, vicesecretario de Comunicación del PP de Castilla-La Mancha y diputado regional; el diputado provincial Benjamín de Sebastián Mora; y los concejales del equipo de Gobierno de Tomelloso Eloísa Perales, Rocío Valentín, Jesús Lara e Inés Losa.

La cita ha puesto sobre la mesa un diagnóstico compartido: el agua no puede seguir siendo una promesa electoral, ni un arma de confrontación, ni una excusa para enfrentar territorios. Debe ser, según se ha defendido durante la jornada, una política de Estado, con inversiones, planificación, tecnología, reutilización, infraestructuras y seguridad jurídica para quienes viven del campo.

Javier Navarro: “Si no hay agua, lo demás queda en segundo plano”

El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha abierto el foro con una reflexión pegada al terreno, a la realidad diaria de una ciudad que vive mirando al campo. Navarro ha recordado que los agricultores, ganaderos, cooperativas, industrias agroalimentarias y empresas auxiliares afrontan numerosos problemas: la Política Agraria Común, la burocracia, los costes energéticos, el relevo generacional, la protección de las explotaciones o la competitividad del sector. Sin embargo, ha subrayado que todos esos debates pierden sentido cuando falta lo esencial.

Si no hay agua, es tontería que hablemos de burocracia”, ha señalado el alcalde, resumiendo con una frase sencilla la dimensión real del problema. Para Navarro, hablar de agua en Tomelloso no es hablar de una cuestión técnica lejana, sino de la base económica, social y cultural de la ciudad.

El regidor ha explicado que Tomelloso es campo. Lo es en su agricultura, en sus cooperativas, en sus bodegas, en su industria agroalimentaria, en sus empresas de servicios y en una manera de entender la vida que se ha construido durante generaciones alrededor de la tierra. Quien no vive directamente de una explotación agrícola o ganadera, ha apuntado, lo hace muchas veces de una empresa auxiliar, de una cooperativa, de la industria vinculada al vino, al cereal, al pistacho, al olivar o a otros cultivos que forman parte del paisaje económico de La Mancha.

Por eso, ha agradecido que el PP de Castilla-La Mancha haya elegido Tomelloso para celebrar una jornada centrada en el agua. Según ha destacado, no había mejor lugar para hacerlo que una ciudad donde el futuro del sector primario condiciona también el futuro de miles de familias.

Tomelloso defiende el uso de aguas regeneradas y pide aprovechar cada gota

Navarro ha insistido en que la solución pasa por políticas reales y no por discursos vacíos. Ha defendido que en España y en la península hay agua, pero que lo que falta es una gestión adecuada, moderna y valiente. Ha citado ejemplos de territorios que han sabido organizar mejor sus recursos hídricos y ha lamentado que, en muchos casos, los únicos que han hecho los deberes hayan sido los propios agricultores y ganaderos, modernizando sus explotaciones y aprendiendo a aprovechar cada gota.

El alcalde ha defendido la necesidad de llevar agua desde la España húmeda a la España seca, pero también de apostar con decisión por las aguas regeneradas. En este punto, ha recordado que el Ayuntamiento de Tomelloso ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Guadiana el aprovechamiento del 100% del agua que sale de la estación depuradora.

La petición municipal, ha explicado, no se limita al interés del propio Ayuntamiento. Busca ampliar el volumen de agua reutilizada, permitir que más agricultores puedan beneficiarse de ella y reducir el uso de agua procedente del embalse de Peñarroya. Navarro ha defendido que, si hay recursos que actualmente no se aprovechan lo suficiente, deben ponerse al servicio del crecimiento de Tomelloso, del campo y de la sostenibilidad hídrica.

Aquí todos tenemos que remar y aportar soluciones”, ha defendido, reclamando una visión compartida entre administraciones, regantes, agricultores y responsables políticos.

El alcalde pide confederaciones adaptadas al siglo XXI

El alcalde de Tomelloso también ha reclamado una administración hidráulica más sensible con las necesidades reales del territorio. Ha defendido que las confederaciones hidrográficas deben responder a la realidad del año 2026 y no actuar como un freno automático al crecimiento de los municipios o a la viabilidad económica de las explotaciones.

Navarro ha rechazado una visión que, a su juicio, coloca al agricultor bajo sospecha o convierte cualquier necesidad de crecimiento en un problema. Según ha indicado, Tomelloso no puede aceptar que se le diga que no puede crecer por falta de agua mientras existen recursos que pueden aprovecharse mejor, infraestructuras pendientes y posibilidades técnicas para reutilizar, regenerar y planificar.

El regidor ha agradecido el trabajo de Paco Núñez, Santiago Lucas-Torres y Carmen Crespo para trasladar estas preocupaciones a Castilla-La Mancha, España y Europa. Ha asegurado que trabajará para que el mensaje llegue con claridad a agricultores y ganaderos, y para que el Partido Popular sea, según sus palabras, la solución a un problema que condiciona el futuro de la ciudad.

Sin agua no hay campo, sin campo no hay Tomelloso”, ha venido a resumir el alcalde en una intervención que ha situado a la ciudad como símbolo de una reivindicación que supera lo local.

Valverde: “Sin agua no hay provincia, sin agua no hay desarrollo”

Tras la intervención del alcalde, el presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha incidido en que la provincia tiene dos grandes problemas estrechamente relacionados: el agua y la despoblación.

Valverde ha defendido que el agua es condición indispensable para el desarrollo económico, la fijación de población y la supervivencia de muchos municipios. Ha recordado que existe una relación evidente entre las zonas con menor superficie de regadío y los territorios que pierden población. Del mismo modo, ha explicado que allí donde el regadío se mantiene y se moderniza, existen más oportunidades de empleo, más actividad económica y más capacidad para atraer o retener habitantes.

Sin agua no hay provincia. Sin agua no hay desarrollo”, ha afirmado, remarcando que Ciudad Real no puede permitirse seguir instalada en una política de restricciones, prohibiciones e incertidumbre.

El presidente provincial ha recordado que el sector agrario y agroalimentario representa una parte muy importante del Producto Interior Bruto de la provincia. Por eso, ha defendido que cualquier política que limite el acceso al agua sin ofrecer alternativas reales no solo afecta al agricultor, sino al conjunto del territorio: pueblos, empresas, cooperativas, familias, industrias, empleo y servicios.

Valverde rechaza el enfrentamiento entre territorios

Valverde ha hecho una crítica profunda a la política de confrontación que, a su juicio, se ha utilizado durante años en materia de agua. Ha lamentado que se haya enfrentado a unas regiones con otras, especialmente a Castilla-La Mancha con Murcia, Valencia u otros territorios, cuando el verdadero objetivo debería ser garantizar agua suficiente para todos.

El presidente de la Diputación ha defendido que el problema no se resuelve culpando a otros territorios, sino asegurando que Castilla-La Mancha pueda disponer también del agua que necesita para desarrollarse. Ha rechazado el discurso que presenta a los agricultores como simples consumidores de agua y ha reivindicado que el campo transforma ese recurso en riqueza, empleo, alimentos, población y futuro.

A su juicio, se ha estigmatizado injustamente al sector agrario, cuando en realidad la agricultura y la ganadería son actividades esenciales para mantener el medio rural y garantizar la soberanía alimentaria. Valverde ha pedido abandonar los muros políticos y apostar por un frente común.

“Hace falta unión”, ha defendido, señalando que solo desde el trabajo conjunto se podrán resolver los problemas reales.

La Diputación de Ciudad Real levanta la voz por el agua

Valverde ha recordado que la Diputación Provincial de Ciudad Real no tiene competencias directas en materia hídrica, pero sí tiene voz, capacidad de apoyo institucional y obligación de estar al lado del sector. En este sentido, ha puesto en valor el apoyo de la institución provincial a iniciativas relacionadas con el agua, el regadío y el conocimiento técnico de la situación real de la provincia.

Ha destacado el impulso de estudios hidrogeológicos sobre el Guadiana, necesarios para disponer de datos actualizados y no seguir tomando decisiones sobre diagnósticos antiguos o incompletos. También ha valorado la celebración en Ciudad Real de encuentros nacionales vinculados al regadío y ha agradecido el trabajo de representantes del sector, como José Joaquín Gómez Alarcón, al situar el foco sobre la realidad de las aguas subterráneas.

Valverde ha insistido en que la provincia no puede resignarse a perder población, presente y futuro por falta de soluciones hídricas. Ha defendido que hay alternativas, que existe margen técnico y que el PP quiere caminar por la senda del trabajo serio, responsable y gradual.

El presidente provincial ha concluido su intervención mostrando su confianza en que un gobierno del PP en Castilla-La Mancha y en España empezaría a abordar el problema del agua de forma realista, paso a paso, sin falsas promesas, pero con una dirección clara.

Carmen Crespo: una mirada europea para un problema del sur

La eurodiputada Carmen Crespo ha situado el debate en una dimensión más amplia: la europea. Ha comenzado su intervención agradeciendo la acogida en Tomelloso y reconociendo la importancia de la ciudad, de su entorno agrario y del trabajo que se realiza desde el municipalismo para cuidar una tierra eminentemente agrícola.

Crespo ha señalado que, en muchos foros europeos, el problema del agua no se comprende con la misma intensidad que en el sur. Ha explicado que en zonas donde llueve con frecuencia cuesta entender que el agua sea el principal factor de supervivencia económica para territorios como La Mancha.

Sin embargo, ha advertido de que la realidad climática está cambiando también en Europa. Las altas temperaturas, las olas de calor y la escasez empiezan a afectar a más países, lo que está haciendo que muchos comprendan ahora lo que España y el sur europeo llevan sufriendo desde hace años.

Crespo ha defendido que la política de agua no puede diseñarse desde una visión uniforme para toda Europa. Ha subrayado que las normas deben tener en cuenta la realidad mediterránea, la sequía estructural, el papel de España como proveedor de alimentos y la importancia del sector agrario para la soberanía alimentaria europea.

“El regadío no es un problema, es una oportunidad”

Una de las ideas centrales de la intervención de Carmen Crespo ha sido la defensa del regadío. La eurodiputada ha sido clara al afirmar que “el regadío no es un problema, es una oportunidad”.

Según ha defendido, el regadío permite fijar población, generar riqueza, sostener cooperativas, asegurar empleo y mantener vivos muchos pueblos. Por eso, ha rechazado cualquier enfoque ideológico que lo presente como una amenaza generalizada.

Crespo ha insistido en que las soluciones al problema del agua no pueden ser mágicas ni improvisadas. “No existen soluciones mágicas”, ha advertido. A su juicio, la respuesta pasa por estudiar cada caso, escuchar a agricultores, regantes y técnicos, cumplir la ley, invertir en infraestructuras y aplicar tecnologías que permitan aprovechar mejor los recursos disponibles.

La eurodiputada ha defendido una política hídrica sin demagogia, sin populismo y sin sectarismo. Ha destacado que en Tomelloso ha encontrado un sector que conoce el problema, que sabe lo que necesita y que plantea soluciones concretas desde la experiencia.

Nuevas técnicas genómicas, menos agua y más innovación

Crespo ha dedicado parte de su intervención a explicar los avances que se están produciendo en Bruselas en materia agraria. Ha destacado el desbloqueo de las nuevas técnicas genómicas, que permitirán investigar semillas y variedades con menor necesidad de agua, menos uso de fertilizantes y fitosanitarios y una mayor adaptación al cambio climático.

Ha defendido que esta línea de trabajo sitúa a la agricultura europea en la modernidad y ofrece herramientas reales para el futuro del sector. A su juicio, no se puede pedir a los agricultores que produzcan más, con más exigencias y menos recursos, sin facilitarles innovación, investigación y seguridad normativa.

También ha hecho referencia a la defensa de los ganaderos en la cadena agroalimentaria y a la protección del término “carne”, para evitar que productos de laboratorio puedan utilizar esa denominación. Crespo ha defendido que la innovación es positiva, pero siempre desde el respeto a quienes trabajan en el campo y en la ganadería tradicional.

PAC, presupuesto europeo y política hídrica

La eurodiputada ha explicado que Europa se encuentra en un momento clave para el futuro de la Política Agraria Común, el marco financiero plurianual y los fondos destinados al medio rural. Ha defendido que el PP trabaja para evitar recortes y para garantizar que los recursos europeos lleguen de verdad a agricultores, ganaderos, cooperativas, programas sectoriales como el vino y políticas hídricas.

Crespo ha reclamado que las inversiones en cooperativas, los programas sectoriales y las políticas de agua queden claramente recogidos en el marco europeo, sin depender después de decisiones nacionales que puedan diluir esos fondos entre otros asuntos.

Ha advertido de que España ha perdido oportunidades importantes al no ejecutar adecuadamente fondos europeos que podían haberse destinado a infraestructuras hidráulicas. Ha recordado que llegaron recursos históricos y que una parte importante debía servir para transformar el país, también en materia de agua.

Para Crespo, uno de los grandes errores ha sido no haber aprovechado esos fondos para reducir el déficit de infraestructuras hidráulicas, modernizar sistemas y preparar al país ante los retos de sequía, reutilización y seguridad de suministro.

Reutilización, acuíferos y economía circular

Carmen Crespo ha defendido que España debe apostar de manera histórica por la reutilización del agua. Ha hablado de la necesidad de invertir en tratamientos terciarios y cuaternarios, capaces no solo de ofrecer una segunda vida al agua, sino también de abrir la puerta a la recarga de acuíferos.

La eurodiputada ha utilizado una imagen muy gráfica para referirse a los acuíferos: las “huchas” que deben conservarse para las futuras generaciones. Ha defendido que los agricultores quieren que esas huchas estén llenas, pero necesitan equilibrio, inversiones, reglas claras, tiempo y cumplimiento de los planes hidrológicos.

Crespo ha explicado que la economía circular está bien valorada por Europa y que existen oportunidades de financiación para proyectos vinculados a la reutilización, la regeneración de aguas y la recarga de acuíferos. En su opinión, España no puede permitirse perder más oportunidades en este terreno.

Ha defendido que fabricar agua mediante reutilización, regeneración y desalación donde sea viable permite ampliar las posibilidades del país y no limitarse únicamente a repartir escasez.

La Directiva Marco del Agua y la necesidad de prorrogar plazos

Otro eje de la intervención de Carmen Crespo ha sido la Directiva Marco del Agua y el horizonte de 2027. La eurodiputada ha advertido de que, si no se actúa, agricultores y regantes pueden encontrarse ante restricciones muy duras por el incumplimiento de objetivos que no dependen únicamente de ellos.

Crespo ha defendido que España necesita más tiempo para ejecutar infraestructuras y medidas que permitan cumplir la normativa sin condenar al campo. Por eso, ha anunciado la defensa de una prórroga hasta 2032 que permita realizar las inversiones necesarias antes de imponer cierres o restricciones.

Ha explicado que el PP presentará enmiendas en Europa vinculadas al agua, los drones, los fitosanitarios y la simplificación normativa. Ha defendido que simplificar no significa desregular sin criterio, sino facilitar oportunidades al campo, reducir trabas innecesarias y permitir que agricultores y ganaderos puedan trabajar con herramientas modernas.

La eurodiputada ha concluido su intervención insistiendo en que el agua debe abordarse paso a paso, con actitud, estudio y responsabilidad. Ha defendido que el PP nacional, el PP de Castilla-La Mancha y sus representantes europeos comparten una misma visión: trabajar junto al sector para que Castilla-La Mancha tenga posibilidades reales en materia hídrica.

Paco Núñez: “Castilla-La Mancha solo tendrá futuro si tiene agua”

El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha clausurado el foro con una intervención marcada por la contundencia. Ha agradecido la presencia de representantes políticos, alcaldes, concejales, organizaciones agrarias, cooperativas, regantes y sociedad civil, y ha destacado el papel de Tomelloso como una ciudad donde hablar de agua es hablar de supervivencia.

Núñez ha elogiado al alcalde Javier Navarro, al que ha definido como un alcalde pegado al terreno, trabajador y valiente. Ha señalado que cuando se habla de Tomelloso y de agua se habla de un binomio inseparable, porque el futuro de la ciudad está íntimamente unido al campo.

El presidente regional del PP ha sido claro: “Castilla-La Mancha solo tendrá futuro si tiene agua”. Ha repetido esta idea como eje de toda su intervención, defendiendo que el agua no es una cuestión sectorial, sino el elemento que sostiene la vida económica y social de la región.

Núñez ha señalado que hablar de agua es hablar de empleo, agricultura, ganadería, cooperativas, industria agroalimentaria, familias, pueblos y vida. Para el líder popular, no puede haber proyecto de futuro para Castilla-La Mancha si no se garantiza el agua que necesita.

De las promesas a los hechos

Paco Núñez ha criticado que durante años se haya utilizado el agua como un elemento de confrontación política. Ha lamentado que se hayan repetido promesas legislatura tras legislatura sin cumplirlas, generando frustración en agricultores, ganaderos y regantes.

A su juicio, la política se basa en la confianza, el cumplimiento de la palabra dada, el rigor y la capacidad de anteponer los intereses generales a los del partido. Por eso, ha señalado que quienes prometen siempre las mismas inversiones y no las ejecutan pierden legitimidad ante los ciudadanos.

Núñez ha denunciado que en los últimos años apenas se haya ejecutado una parte de los fondos previstos para inversiones hídricas en Castilla-La Mancha. Ha planteado preguntas sobre la situación actual de agricultores y ganaderos tras años de gobiernos socialistas en la región y en España: si tienen más agua, más seguridad jurídica, más garantías o más tranquilidad sobre el futuro de sus explotaciones.

El presidente del PP-CLM ha sostenido que el actual modelo ha demostrado sus límites y que hace falta pasar de la política del relato a la política de los hechos.

La Directiva Marco del Agua como “espada de Damocles”

Uno de los momentos centrales de la intervención de Paco Núñez ha sido su advertencia sobre la Directiva Marco del Agua. Ha señalado que, si no se amplían los plazos de 2027 a 2032, La Mancha puede afrontar consecuencias muy graves, especialmente en relación con los pozos y la actividad agraria.

Núñez ha defendido que prorrogar la Directiva Marco del Agua no es una opción menor, sino una necesidad fundamental para Castilla-La Mancha. Ha explicado que la falta de cumplimiento de determinados parámetros, como la recarga de acuíferos, la modernización integral de sistemas y los planes de utilización de aguas, puede traducirse en medidas restrictivas para el campo.

El líder popular ha alertado de que el cierre de pozos supondría una ruina para muchas explotaciones y para la economía de numerosas familias. Ha recordado que detrás de cada pozo hay una familia, una pequeña empresa, una explotación agrícola o ganadera, productos que salen de la tierra y generaciones de trabajo.

Por eso, ha defendido que agricultores y ganaderos no pueden pagar las consecuencias de la falta de gestión de los gobiernos. A su juicio, la ampliación hasta 2032 daría margen para ejecutar las inversiones necesarias y cumplir la normativa sin destruir actividad económica.

El Pacto Regional por el Agua como hoja de ruta

Paco Núñez ha defendido el Pacto Regional por el Agua como el documento de consenso más importante en materia hídrica alcanzado en Castilla-La Mancha durante la democracia. Ha recordado que fue respaldado por más de 40 entidades y colectivos, desde pueblos ribereños hasta regantes, y que recoge una visión de conjunto para la región.

El presidente del PP-CLM ha destacado que el pacto incluye medidas como una auditoría hídrica para saber cuánta agua tiene realmente Castilla-La Mancha, tanto en superficie como en el subsuelo; un mapa de necesidades presentes y futuras; la aplicación del principio de unidad de cuenca; la reutilización de aguas; la planificación de acuíferos; el aprovechamiento de nuevas tecnologías; y la utilización de fondos europeos y nacionales para infraestructuras hidráulicas modernas.

Núñez ha defendido que Castilla-La Mancha no puede vivir permanentemente en la incertidumbre hídrica. Según ha señalado, solo habrá certidumbre si existe un Plan Nacional del Agua y una estrategia capaz de garantizar recursos para el desarrollo agrícola, ganadero, industrial y urbano.

Primero Castilla-La Mancha, después la solidaridad

El líder regional del PP ha defendido que el agua que nace o se almacena en Castilla-La Mancha debe servir primero para cubrir las necesidades de la región, sin dejar de lado la solidaridad con otros territorios dentro de una planificación nacional.

Núñez ha criticado que recursos hídricos vinculados a Castilla-La Mancha acaben beneficiando a otros territorios o incluso al país vecino mientras municipios y agricultores de la región siguen afrontando limitaciones. Ha defendido que no se trata de ir contra nadie, sino de garantizar que Castilla-La Mancha pueda desarrollarse en igualdad de condiciones.

En este sentido, ha reclamado un Plan Nacional del Agua que supere la confrontación y permita ordenar los recursos de forma justa, técnica y útil. Ha defendido que el agua no puede seguir siendo un elemento de campaña electoral, sino una herramienta para crear empleo, riqueza y oportunidades.

Modernización del regadío y defensa del campo

Paco Núñez ha dedicado una parte importante de su intervención a la defensa del campo. Ha recordado que agricultores y ganaderos soportan ya demasiadas cargas: burocracia excesiva, incertidumbre de la PAC, sobrecostes, competencia desleal, restricciones y ahora también inseguridad en materia de agua.

Ha afirmado que no se puede pedir más sacrificios a quienes sostienen los pueblos, generan alimentos y mantienen la actividad económica en gran parte del territorio. Para Núñez, defender el agua es defender a agricultores, ganaderos, cooperativas, pueblos y familias.

El presidente del PP-CLM ha anunciado que, si gobierna en Castilla-La Mancha, su prioridad será defender el campo, regularizar situaciones pendientes, impulsar infraestructuras hidráulicas, poner en marcha un plan de reutilización de aguas y desarrollar un plan de modernización del regadío.

Ha recordado que el porcentaje de regadío en Castilla-La Mancha está por debajo de la media nacional y ha defendido que la región necesita un plan serio de modernización para hacer más competitivas y rentables sus explotaciones.

Dos modelos de agua

Núñez ha planteado que hoy existen dos modelos de política hídrica. Uno, según ha indicado, basado en la confrontación, las promesas incumplidas y la utilización electoral del agua. Otro, el que defiende el PP, basado en el pacto, el consenso, el rigor, la gestión, la inversión y la capacidad de utilizar el agua para generar riqueza y empleo.

El presidente popular ha rechazado que el agua sea una marca, una foto o un titular. Ha afirmado que para él la defensa del agua es “una obligación moral”, una responsabilidad política y una cuestión de justicia.

Ha concluido su intervención apelando a la unidad del campo, de los pueblos y de quienes creen que Castilla-La Mancha necesita un futuro con agua. Ha asegurado que mientras algunos piensan en salvarse a sí mismos o a su partido, otros trabajan por la defensa del agricultor, del ganadero, del medio rural, de los pueblos y del futuro de la región.

Tomelloso, epicentro de una reivindicación que mira al futuro

El Foro Permanente celebrado hoy en Tomelloso ha dejado una imagen clara: el agua se ha convertido en el gran debate de futuro para Castilla-La Mancha. No se trata solo de regar cultivos. Se trata de mantener empleo, evitar despoblación, sostener cooperativas, proteger industrias, garantizar alimentos, conservar acuíferos y permitir que municipios como Tomelloso puedan seguir creciendo.

La jornada ha unido voces municipales, provinciales, regionales y europeas alrededor de una misma idea: la política hídrica necesita menos enfrentamiento y más soluciones. Soluciones técnicas, inversiones reales, reutilización de aguas, modernización de regadíos, planificación de acuíferos, fondos europeos bien ejecutados y un Plan Nacional del Agua que deje atrás las promesas vacías.

Tomelloso ha hablado hoy de agua, pero también de campo, de vida, de futuro y de dignidad rural. Y lo ha hecho desde una convicción que ha recorrido todo el acto: sin agua, Castilla-La Mancha no puede avanzar; con agua, tiene por delante un futuro lleno de oportunidades.

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