El Unión Tomelloso Femenino volvió a demostrar que su cantera tiene presente, futuro y, sobre todo, mucho corazón. La jornada en la Desafío Cup Gandía comenzó con una noticia que llenó de orgullo al club: sus dos equipos de base, el infantil femenino y el cadete, habían conseguido clasificarse para las semifinales del torneo.
Hoy era una mañana de nervios, ilusión y mucho fútbol. Las chicas infantiles y las cadetes se habían ganado por méritos propios un lugar entre los mejores equipos de la competición. Desde el entorno del club se resumía el sentimiento general con una frase tan sencilla como poderosa: “¡Vamos, guerreras!”.
La Desafío Cup Gandía es una cita destacada del fútbol base, un torneo en el que jóvenes futbolistas compiten, conviven y crecen dentro y fuera del campo. Para el Unión Tomelloso Femenino, estar presente en las rondas decisivas con dos equipos de cantera supone una magnífica señal del trabajo que se viene realizando desde abajo.
La jornada también dejó una imagen de esas que explican lo que significa formar parte de un equipo. Sara Perona, jugadora muy querida por sus compañeras, sufrió un duro revés al fracturarse la clavícula. Sin embargo, pese al dolor y al golpe anímico, no se apartó del grupo y siguió apoyando a las suyas desde fuera. El club quiso destacar su fortaleza y su compromiso: “Aun así, sigue apoyando a sus compañeras”.
Ya por la tarde, el equipo cadete del Unión Tomelloso Femenino dio un paso enorme en el torneo al imponerse por 4-2 al Illescas en semifinales. Fue una victoria de carácter, oficio y personalidad. El conjunto supo competir en un partido exigente y encontró el premio de la clasificación para la gran final.
El cadete jugará mañana la final a las 11:00 horas frente al Gandía, en un duelo que se presenta apasionante. El equipo llega con confianza, después de una semifinal muy completa, y con la ilusión de cerrar el campeonato de la mejor manera posible. Disputar una final en un torneo de estas características ya es un premio, pero el grupo ha demostrado que quiere más.
Por su parte, el equipo infantil femenino no pudo superar su semifinal, aunque su campeonato merece igualmente un reconocimiento especial. Las infantiles compitieron con entrega, dejaron una gran imagen y demostraron que la base del Unión Tomelloso Femenino sigue creciendo con paso firme.
El balance para el club es muy positivo: dos equipos en semifinales, un cadete clasificado para la final y una lección de compañerismo que lleva el nombre de Sara Perona. Más allá de los resultados, el Unión Tomelloso Femenino ha dejado en Gandía una muestra de compromiso, unión y orgullo de cantera.
Mañana, el cadete tendrá la oportunidad de luchar por el título ante el Gandía. Pase lo que pase en la final, el Unión Tomelloso Femenino ya ha firmado una participación brillante en la Desafío Cup Gandía, confirmando que sus guerreras saben competir, emocionar y representar al club con enorme dignidad.










