La Dirección General de Tráfico encara uno de los periodos más intensos del año en las carreteras españolas. El dispositivo especial de verano se prolongará hasta el 31 de agosto, con una previsión de más de 104 millones de desplazamientos, un 3,7% más que el año anterior.
Julio y agosto vuelven a convertirse en meses clave para la movilidad. Vacaciones, cambios de turno, escapadas de fin de semana y viajes a segundas residencias multiplican la presión sobre las principales vías del país.
Un verano de alta movilidad
Julio y agosto concentran salidas de vacaciones, regresos, desplazamientos de fin de semana y trayectos hacia zonas costeras, segundas residencias y áreas turísticas. Esta combinación genera momentos de alta densidad circulatoria, especialmente en accesos a grandes ciudades y vías hacia el litoral.
La primera fase de la Operación Verano ya contemplaba 4,8 millones de desplazamientos, lo que muestra la intensidad del arranque del periodo vacacional.
Las carreteras se convierten estos días en uno de los grandes termómetros de la actividad turística y familiar del país. El verano empieza también en los atascos, las áreas de servicio y las salidas escalonadas de las grandes ciudades.
Riesgos añadidos por el calor
Las altas temperaturas también influyen en la conducción. El calor puede aumentar la fatiga, reducir la concentración y empeorar el estado físico del conductor, especialmente en trayectos largos.
La DGT recomienda planificar la ruta, descansar cada dos horas, hidratarse, revisar el vehículo y evitar las horas de mayor calor cuando sea posible.
El calor dentro del vehículo puede afectar a los reflejos y aumentar la irritabilidad. Por eso, mantener una temperatura adecuada en el habitáculo y realizar pausas frecuentes no es una cuestión menor, sino una medida de seguridad.
La importancia de revisar el vehículo
Antes de iniciar un viaje largo, es recomendable comprobar neumáticos, frenos, luces, niveles de líquidos y sistema de climatización. Una avería en plena ola de calor puede convertirse en una situación especialmente incómoda y peligrosa.
También conviene llevar agua, teléfono cargado y documentación en regla. La planificación reduce imprevistos y permite afrontar mejor cualquier incidencia durante el trayecto.
Prudencia en trayectos cortos y largos
Aunque los grandes desplazamientos suelen recibir más atención, muchos accidentes se producen en trayectos conocidos o de corta distancia. La confianza excesiva, las distracciones y la velocidad siguen siendo factores de riesgo.
La seguridad vial dependerá tanto de los dispositivos de control como del comportamiento responsable de cada conductor. En verano, llegar al destino no debe depender de la prisa, sino de la prudencia.
Meta descripción: La DGT prevé más de 104 millones de desplazamientos por carretera durante la Operación Verano 2026.












