La Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha ha mostrado su condena por los dos últimos asesinatos machistas confirmados en las provincias de Málaga y Alicante.
Las víctimas son Cristina, de 35 años y vecina de la provincia de Málaga, que fue asesinada el pasado 31 de marzo, y María Lourdes, de 55 años y asesinada en la provincia de Alicante el pasado día 2 de julio. En ambos casos no existían denuncias previas contra sus agresores.
Desde 2003, cuando se empezaron a recopilar datos oficiales, son ya 1.368 las mujeres asesinadas por violencia de género. Desde 2013, 68 niños y niñas han sido asesinados por violencia de género contra su madre y 524 han quedado huérfanos como consecuencia de esta violencia.
Además del delegado del Gobierno, han asistido al acto responsables de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno; representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; miembros de otras administraciones públicas y trabajadores y trabajadoras de la Delegación.
Declaraciones del delegado
El delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido, ha querido poner nombre a Cristina y María Lourdes “porque no son las 26 y las 27 mujeres asesinadas, son mujeres con nombres y apellidos que tienen padres, que tienen hijos, que tienen amigos y que si los cerramos en un número parece que es algo anónimo”.
En este sentido, ha vuelto a pedir la colaboración de la ciudadanía para tratar de erradicar la violencia machista: “Esto no sé cuándo parará, pero entre todos tenemos la obligación de que pare ya”.
Además de trasladarle sus condolencias a familiares y amigos, el delegado ha insistido en que “un asesinato por atentar a la dignidad y a la igualdad de las mujeres es inasumible” y en que este tipo de minutos de silencio se llevan a cabo para “denunciar cualquier asesinato machista o la justificación o dulcificación de los mismos”.
Declaración institucional
En aplicación del protocolo aprobado por el Ministerio de Igualdad y el Ministerio de Política Territorial cuando se produce un asesinato machista, se ha difundido una declaración institucional en la que se subraya que, como sociedad democrática, “no podemos tolerar ningún tipo de violencia contra las mujeres por el hecho de ser mujeres”.
La violencia machista “es una violencia estructural, sustentada en la discriminación sexista, la desigualdad y el desequilibrio en las relaciones de poder entre mujeres y hombres. La violencia contra las mujeres y niñas vulnera sus derechos fundamentales a la vida, a la libertad, a la integridad física y moral, a la igualdad y a la dignidad”.
Asimismo, se reafirma el compromiso de las instituciones frente a los planteamientos negacionistas de la violencia machista y se hace un llamamiento a todas las administraciones y al conjunto de la sociedad para mantener esta lucha desde la unidad y la firmeza, avanzando hacia una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia contra las mujeres.
Recursos de Asistencia
El Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, recuerda que el teléfono 016, las consultas online a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es, el canal de WhatsApp en el número 600 000 016 y el chat online disponible en la web violenciagenero.igualdad.gob.es, funcionan las 24 horas del día, todos los días del año.
En el 016 se ofrece asesoramiento sobre los recursos disponibles y los derechos de las víctimas de todas las formas de violencia contra las mujeres, así como asesoramiento jurídico de 8:00 a 22:00 horas, todos los días de la semana, con atención en 53 idiomas y un servicio adaptado a posibles situaciones de discapacidad.
En caso de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Si no es posible realizar una llamada, ante una situación de peligro puede utilizarse la aplicación ALERTCOPS, que envía una señal de alerta con geolocalización a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Estos medios pueden ser activados por la víctima y también por cualquier persona que conozca o sospeche de un caso de violencia de género, ya que la erradicación de esta violencia es una responsabilidad colectiva.












