Las calles de Daimiel acogieron el pasado domingo un convoy informativo contra el nuevo Decreto de Gestión de Residuos Orgánicos de Castilla-La Mancha, una movilización impulsada para trasladar directamente a los vecinos la preocupación existente ante una norma que, según denuncia la plataforma ciudadana, puede facilitar la implantación de nuevas plantas industriales de biometano en la región y, particularmente, abrir el camino a la macroplanta proyectada en Daimiel.
La marcha recorrió diferentes calles del municipio con mensajes de rechazo al decreto y de defensa de Las Tablas de Daimiel, los acuíferos y los recursos hídricos del Alto Guadiana.
El objetivo principal de la movilización fue romper el silencio en torno a un procedimiento administrativo que se desarrolla durante el periodo estival y animar a los ciudadanos a presentar alegaciones antes de que finalice el plazo de información pública.
“Quieren aprobar un decreto que puede condicionar durante décadas el modelo de gestión de los residuos orgánicos de Castilla-La Mancha y lo someten a información pública en pleno verano. No vamos a permitir que las vacaciones se conviertan en una excusa para reducir la participación ciudadana.”
“No queremos que Daimiel se convierta en territorio de sacrificio”
Durante la actividad se puso especialmente el foco en la relación entre el modelo de gestión de residuos que plantea el decreto y la situación ambiental de Daimiel.
El manifiesto leído al finalizar el convoy recuerda que el territorio ha sufrido durante décadas una fuerte presión sobre sus ríos, humedales y acuíferos, y reclama que la recuperación de estos ecosistemas sea una prioridad frente a la expansión de actividades industriales que puedan incrementar la presión ambiental.
La plataforma considera especialmente preocupante que la futura regulación pueda favorecer la concentración de grandes instalaciones industriales de este tipo en territorios que ya soportan importantes problemas ambientales.
En el caso de Daimiel, recuerdan, la macroplanta proyectada pretende procesar cerca de 500.000 toneladas de residuos al año, mientras continúan existiendo interrogantes sobre el destino y los impactos ambientales de las enormes cantidades de fracción líquida generadas en el proceso.
A ello se suma, según denuncian, el problema de los malos olores, que ya afectan periódicamente y desde hace años a la población de Daimiel y que la plataforma viene denunciando públicamente.
“No estamos contra las energías renovables”
La plataforma quiere dejar claro que su oposición no supone un rechazo a las energías renovables ni a la transición energética.
“Queremos una transición ecológica, pero no cualquier transición. Queremos que sea planificada, transparente y compatible con la recuperación de nuestros humedales, nuestros ríos y nuestros acuíferos.”
El manifiesto reclama que el desarrollo de la economía circular no se convierta en una justificación para concentrar en determinados territorios actividades potencialmente molestas o contaminantes.
Diez motivos para alegar
Durante la movilización se hizo un llamamiento a la ciudadanía para que presente alegaciones al decreto.
Entre los motivos señalados se encuentran la necesidad de analizar los efectos acumulativos de la proliferación de plantas de biometano sobre los recursos hídricos, la calidad del aire y el territorio; la protección de los acuíferos de La Mancha Occidental; el control del digestato y de la fracción líquida; la evaluación de los malos olores, el tráfico pesado y las emisiones difusas; y la necesidad de garantizar que los ayuntamientos mantengan capacidad real para ordenar su territorio y proteger la salud y el bienestar de sus vecinos.
También se reclama una evaluación específica de los efectos que este modelo pueda producir sobre la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda y el entorno del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.
“Cada alegación es una voz más”
La Plataforma STOP Biometano Daimiel anima a los vecinos de Daimiel y al conjunto de Castilla-La Mancha a aprovechar el periodo de información pública para hacer llegar sus objeciones.
“No queremos que el decreto se apruebe mientras la ciudadanía permanece ajena a lo que está en juego. Cada alegación es una voz más en defensa del interés general y del futuro de nuestro territorio.”
La plataforma considera especialmente importante que ciudadanos, ayuntamientos, organizaciones sociales, científicos, agricultores y sector turístico participen en el procedimiento.
En esta línea, la plataforma registró una petición para mantener una reunión con el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, para tratar la necesidad urgente de que el ayuntamiento presente alegaciones. Según la plataforma, no han recibido respuesta todavía cuando el plazo para presentar estas alegaciones finaliza el 24 de agosto.
“No se entiende que el ayuntamiento de Daimiel no presente alegaciones en contra del decreto de la Junta si este alcalde, como declara, está comprometido con que esta macroplanta no se instale en el pueblo.”
El mensaje final de la movilización fue claro:
**SÍ AL PLAN PARA SALVAR Y AMPLIAR LAS TABLAS. NO AL DECRETO.
NO A LAS PLANTAS DE BIOMETANO.**
La plataforma reclama que el futuro de Las Tablas de Daimiel, de los ríos del Alto Guadiana y de los acuíferos de La Mancha Occidental esté por encima de cualquier interés económico particular.
Plataforma STOP Biometano Daimiel
MANIFIESTO CIUDADANO
SÍ AL PLAN PARA SALVAR Y AMPLIAR LAS TABLAS. NO A LAS PLANTAS DE BIOMETANO.
Nos han secado nuestros ríos, nuestros humedales y los acuíferos que los alimentaban condenándonos a convertirnos en un territorio sacrificado al servicio de un poderoso modelo agroindustrial. Una tierra que durante siglos ha sido sinónimo de agua, biodiversidad y vida, corre hoy el riesgo de quedar definitivamente subordinada a los intereses de una actividad económica cuyos costes y consecuencias ambientales recaen sobre toda la sociedad.
La gran planta industrial que recibe los residuos de esa agroindustria pretende ahora procesar en Daimiel cerca de 500.000 toneladas de residuos anualmente para obtener una ínfima cantidad de biometano que apenas representaría una pequeña fracción del resultado final de todo el proceso. Mientras tanto, siguen sin ofrecernos una explicación clara, transparente y comprensible sobre el destino y el impacto ambiental de la enorme cantidad de fracción líquida que se genera con las actividades necesarias para conseguirlo. Nos hablan de «valorización», pero la ciudadanía tenemos derecho a preguntarnos si esa denominación describe la realidad de una gestión ambiental eficiente y sostenible o si solo sirve para legitimar unas prácticas que merecen un análisis mucho más riguroso por su impacto sobre nuestro territorio.
Desde hace años observamos grandes superficies agrícolas donde estos efluentes son aplicados, empleando, para ello, inmensas balsas de almacenamiento que permanecen repletas incluso durante el verano, una vez finalizada la escasa cosecha que producen las explotaciones donde se ubican. En el entorno de estas fincas, de alrededor de 450 hectáreas, los árboles plantados son repuestos de forma continuada practicando un postureo ambiental que contrasta con una realidad que muchos vecinos percibimos de forma muy distinta.
Cuando los ciudadanos hemos preguntado o denunciamos estas situaciones, solemos recibir la misma respuesta: esa actividad cuenta con la autorización administrativa y los informes anuales de gestión y valorización presentados ante ella por la propia empresa cumplen los requisitos para ser aceptados. Sin embargo, que una actividad sea autorizada no impide que la ciudadanía podamos cuestionarnos si los controles existentes son suficientes, si la información disponible es completa o si los impactos acumulativos sobre el territorio están siendo adecuadamente evaluados.
En Daimiel hay un problema que ya no puede ocultarse más tiempo. Cuando sopla el viento del sur, los malos olores alcanzan la ciudad. Pueden sorprenderte en una terraza, entrando por la ventana del dormitorio o colándose en la cocina de tu casa. Forman parte de la vida cotidiana de nuestra localidad, deterioran la calidad de vida de sus vecinos y afectan al atractivo de nuestro municipio y a su imagen turística.
Durante este año 20206, Ecologistas en Acción y la Plataforma STOP Biometano Daimiel hemos denunciado públicamente más de veinte episodios de malos olores sin haber recibido respuestas eficaces. Esas denuncias parecen perderse en un laberinto administrativo mientras el problema continúa agravándose.
Un decreto que marcará el futuro de Castilla-La Mancha
La Junta de Comunidades ha sometido a información pública el nuevo Decreto de Gestión de Residuos Orgánicos de Castilla La Mancha, una norma que condicionará durante décadas el modelo de gestión de los biorresiduos y favorecerá la implantación de nuevas plantas industriales de biometano en numerosos municipios de la región.
Resulta especialmente preocupante que el plazo de información pública, limitado a veinte días hábiles, coincida en gran parte con el periodo estival. Esta circunstancia reduce objetivamente la capacidad de participación de ciudadanos, asociaciones, ayuntamientos y entidades científicas, dificultando el análisis de una norma compleja con importantes implicaciones ambientales y territoriales.
La participación pública no puede convertirse en un simple trámite administrativo. Es un derecho reconocido por el Convenio de Aarhus, por la legislación española y por el Derecho de la Unión Europea.
No pretendemos enfrentar a los ciudadanos con las energías renovables. Queremos una transición ecológica bien planificada, transparente, compatible con la recuperación de nuestros humedales, nuestros ríos y nuestros acuíferos y que sea coherente con la capacidad de carga de este territorio.
No aceptamos que Castilla-La Mancha emplee el argumento de la economía circular como excusa para convertirse en el destino preferente para la concentración de actividades potencialmente molestas o contaminantes bajo el argumento de la economía circular.
Diez razones para presentar alegaciones
- Porque el decreto puede requerir una Evaluación Ambiental Estratégica si establece el marco para futuras autorizaciones de instalaciones de tratamiento de residuos.
- Porque deben analizarse los efectos acumulativos de la proliferación de plantas de biometano sobre los recursos hídricos, la calidad del aire y el territorio.
- Porque no existe una evaluación específica del impacto conjunto sobre la Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda y sobre el entorno del Parque Nacional Las Tablas de Daimiel.
- Porque debe garantizarse la protección de los acuíferos de La Mancha occidental evitando nuevos riesgos de contaminación por nitratos y por otros compuestos.
- Porque el destino y el control del digestato y de la fracción líquida deben regirse por criterios científicos contrastados y garantizados y no solo por razones meramente administrativas.
- Porque la ciudadanía tenemos el derecho de poder acceder a toda la información sobre las consecuencias y los costes ambientales de este tipo de actividades económicas antes de que se apruebe una norma de estas características para su regulación.
- Porque los ayuntamientos deben conservar capacidad real para ordenar su territorio y proteger la salud y el bienestar de sus vecinos.
- Porque los malos olores, el incremento del tráfico pesado y las emisiones difusas deben evaluarse de forma conjunta y preventiva.
- Porque el desarrollo rural sostenible de nuestra tierra pasa por recuperar nuestros humedales, nuestros ríos y nuestros acuíferos, impulsando un modelo de explotación agraria compatible con el agua disponible y potenciando el turismo de naturaleza, y no por incrementar la presión ambiental sobre un territorio ya muy degradado.
- Porque el futuro de Las Tablas de Daimiel, de los ríos del Alto Guadiana y de los acuíferos de La Mancha occidental debe situarse por encima de cualquier interés económico particular.
Un llamamiento
Hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía, a los ayuntamientos, a las asociaciones, al mundo científico, al sector agrario, al turístico y a todas las personas comprometidas con el futuro de Castilla La Mancha para que participen activamente en este proceso.
Cada alegación presentada suma una voz en defensa del interés general. Cada alegación fortalece la participación democrática.
Cada alegación ayuda a proteger nuestro patrimonio natural.
Porque todavía estamos a tiempo de decidir qué modelo de territorio queremos dejar a las próximas generaciones.
SÍ AL PLAN PARA SALVAR Y AMPLIAR LAS TABLAS.
NO A LAS PLANTAS DE BIOMETANO.













