Tomelloso se prepara para recibir de nuevo a Nuestra Señora de la Soledad después de los meses que la imagen ha permanecido en Sevilla, donde ha sido sometida a un proceso de restauración. Su esperado regreso se producirá el próximo 15 de septiembre, jornada para la que se han programado distintos actos en su honor.
La vuelta de la imagen ha quedado anunciada a través de una obra gráfica realizada por el cartelista y diseñador sevillano Valentín Cornejo Ortiz, quien ha compuesto una pieza concebida como un pequeño relato visual en torno a la memoria, la historia y la devoción que rodean a Nuestra Señora de la Soledad.
En el centro de la composición aparece la propia Soledad como protagonista absoluta, acompañada de diferentes elementos que remiten directamente a su historia y a algunos de los símbolos más reconocibles vinculados a la imagen y a su hermandad.
Entre ellos figura el campanario de su templo, junto al dragón bordado en su manto de salida y los característicos capirotes blancos de sus nazarenos.
El cartel incorpora además una antigua estampa de la Virgen correspondiente a los años 50, integrada dentro de la composición como vínculo entre el pasado y el presente. La imagen primitiva se funde con la representación actual para establecer una conexión simbólica entre aquella Soledad de décadas atrás y la que ahora vuelve a Tomelloso después de su restauración.
Otro de los elementos destacados se encuentra sobre el pecho de la Virgen, donde aparece la medalla de nácar de Nuestra Señora de los Dolores. Su presencia adquiere un significado especial dentro de la obra, ya que sirve también para señalar la fecha elegida para el regreso: el 15 de septiembre, festividad de Nuestra Señora de los Dolores.
La obra de Valentín Cornejo Ortiz sirve así como anuncio de una jornada especialmente esperada y reúne en una misma composición algunos de los elementos que forman parte de la memoria y la identidad devocional de Nuestra Señora de la Soledad en Tomelloso.












