El sector agrario mantendrá las movilizaciones en toda España ante la falta de medidas que den respuesta a los problemas estructurales que atraviesan agricultores y ganaderos. ASAJA considera que las decisiones aprobadas este martes por el Consejo de Ministros vuelven a quedarse cortas y no permiten compensar el fuerte incremento de los costes de producción que soportan las explotaciones.
Entre las medidas adoptadas figura la prórroga del real decreto aprobado en marzo, que mantiene la ayuda al gasóleo agrícola en 20 céntimos por litro. Para ASAJA, se trata de una cuantía claramente insuficiente en el actual contexto de precios, especialmente después de meses de continuas subidas del combustible.
La organización recuerda que esos 20 céntimos ya resultaban limitados cuando se aprobaron inicialmente y que, seis meses después, con un gasóleo agrícola sensiblemente más caro, su capacidad para aliviar la factura de las explotaciones es todavía menor.
La situación adquiere especial gravedad porque coincide con algunos de los meses de mayor consumo de combustible en el campo. La sementera, la vendimia, la cosecha de maíz y, en pocas semanas, el inicio de la campaña de aceituna obligan a mantener en funcionamiento tractores y maquinaria durante largas jornadas.
En estas circunstancias, los agricultores se encuentran con una ayuda que permanece congelada mientras sus costes continúan aumentando.
Los datos reflejan con claridad el deterioro de la rentabilidad. El coste de producir una hectárea de cereal de secano ha pasado de 630,75 euros a 766,93 euros en apenas un año, lo que supone 136 euros más por hectárea y un incremento del 21,6%.
A esta subida se añade un encarecimiento del gasóleo del 51% y del abonado del 20%. Frente a ello, el precio percibido por el trigo ha aumentado alrededor de un 14%, muy por debajo del incremento registrado por los principales costes de producción.
Para ASAJA, esta diferencia se traduce directamente en una pérdida de margen para el agricultor y en una situación que muchas explotaciones no pueden asumir de manera indefinida.
La organización insiste en que el problema del campo no puede resolverse únicamente con medidas coyunturales o con ayudas que quedan rápidamente desfasadas ante la evolución de los mercados. El sector necesita actuaciones que permitan garantizar la viabilidad económica de las explotaciones y cubrir el coste real de producir alimentos.
En los próximos días, las organizaciones agrarias mantendrán distintas reuniones para concretar el calendario de nuevas movilizaciones. Entre las acciones previstas se encuentra una gran concentración ante el Ministerio de Agricultura, además de protestas en distintas comunidades autónomas.
ASAJA subraya que agricultores y ganaderos no reclaman gestos simbólicos, sino respuestas eficaces ante una situación que compromete directamente la rentabilidad y la continuidad de miles de explotaciones.
«El campo seguirá movilizado mientras no existan soluciones reales para los problemas reales que soporta el sector agrario», sentencian.











