El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado un programa temporal para incorporar 25 profesionales a los servicios provinciales de dependencia, con una inversión de 982.428,36 euros. La medida busca agilizar la valoración del grado de dependencia y la elaboración del Programa Individual de Atención (PIA), que determina los servicios y prestaciones más adecuados para cada persona.
La portavoz del Ejecutivo regional, Esther Padilla, ha explicado que este refuerzo llegará a las cinco provincias con el objetivo de reducir los tiempos de respuesta y facilitar que las personas reciban antes los cuidados que necesitan. “Cuando una persona necesita cuidados, también cambia la vida de quienes están a su lado”, ha señalado la consejera, quien ha recordado que muchas familias tienen que reorganizar su trabajo, sus horarios y su día a día para atender a un ser querido. Ante esta realidad, ha defendido la responsabilidad de la Administración de ofrecer “una respuesta ágil” que les ayude a acceder a la atención y a la ayuda que necesitan.
Asimismo, la portavoz ha señalado que la incorporación de estos profesionales también permitirá preparar el sistema regional para los cambios derivados de la reforma de la Ley de Dependencia, que amplía las compatibilidades entre prestaciones y servicios y acorta los plazos para resolver el reconocimiento de la dependencia. El nuevo marco reconoce, además, la teleasistencia como un derecho subjetivo e incorpora productos de apoyo, dos medidas que ya estaban vigentes en Castilla-La Mancha, tal y como ha recordado Padilla.
El programa comenzará el 19 de octubre de 2026 y se prolongará hasta octubre de 2027; un periodo durante el que, según ha resumido la portavoz, el refuerzo de los equipos permitirá avanzar en la adaptación al nuevo marco y agilizar la tramitación de los expedientes.












