La historia reúne cada 11 de octubre acontecimientos que dejaron huella en ámbitos tan diferentes como la religión, la ciencia, la política o la exploración espacial. Entre las efemérides más destacadas de este domingo 11 de octubre de 2026 sobresalen dos episodios separados por apenas seis años: la apertura del Concilio Vaticano II, en 1962, y el lanzamiento del Apollo 7, en 1968.
Se cumplen así 64 años del comienzo del Concilio Vaticano II y 58 años del despegue del Apollo 7, dos acontecimientos que, desde escenarios y propósitos completamente distintos, marcaron importantes cambios en la segunda mitad del siglo XX.
11 de octubre de 1962: comienza el Concilio Vaticano II
El 11 de octubre de 1962, la basílica de San Pedro del Vaticano, en Roma, acogió la solemne apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II, convocado por el papa Juan XXIII. Más de 2.000 padres conciliares procedentes de distintos lugares del mundo participaron en aquella jornada que abrió una nueva etapa en la historia contemporánea de la Iglesia católica.
La fecha no había sido escogida al azar. Meses antes, el propio Juan XXIII había establecido oficialmente que el Concilio comenzaría el 11 de octubre de 1962, vinculando la elección de ese día al recuerdo del Concilio de Éfeso, celebrado en el año 431.
La gran asamblea había sido convocada por Juan XXIII con la intención de abordar la presencia y la misión de la Iglesia en una sociedad sometida a profundas transformaciones sociales, culturales y políticas. En el discurso pronunciado durante la ceremonia inaugural, el pontífice planteó la necesidad de presentar las enseñanzas de la Iglesia teniendo en cuenta las circunstancias del mundo contemporáneo.
Aquella mañana, la llegada a San Pedro de obispos procedentes de numerosos países convirtió la inauguración en una imagen de dimensión internacional. Benedicto XVI recordaría décadas después la entrada solemne de más de dos mil padres conciliares en la basílica y la expectación que acompañó al comienzo de los trabajos.
Juan XXIII no llegaría a ver concluido el Concilio. Tras su muerte en 1963, los trabajos continuaron durante el pontificado de Pablo VI hasta su clausura definitiva el 8 de diciembre de 1965. La Santa Sede recoge que el proceso se desarrolló a lo largo de cuatro periodos conciliares y produjo constituciones, decretos y declaraciones que pasarían a formar parte esencial de la doctrina y de la vida pastoral de la Iglesia contemporánea.
De aquellos trabajos surgieron documentos de gran relevancia como Sacrosanctum Concilium, sobre la liturgia; Lumen Gentium, sobre la Iglesia; Dei Verbum, dedicada a la revelación divina, y Gaudium et Spes, centrada en la relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo.
El 11 de octubre de 1962 quedó así incorporado al calendario histórico como el punto de partida de uno de los grandes acontecimientos religiosos del siglo XX.
11 de octubre de 1968: Apollo 7 devuelve astronautas estadounidenses al espacio
Exactamente seis años después, otro 11 de octubre, esta vez en 1968, todas las miradas se dirigían hacia Florida. A las 11.02 horas de la mañana, hora local, el Apollo 7 despegaba desde el Complejo de Lanzamiento 34 de Cabo Kennedy impulsado por un cohete Saturn IB. Era la primera misión tripulada del programa Apollo.
A bordo viajaban los astronautas Walter M. Schirra Jr., comandante de la misión; Donn F. Eisele, piloto del módulo de mando, y Walter Cunningham, piloto del módulo lunar. La nave no llevaba en esta ocasión un módulo lunar operativo, ya que el objetivo principal era probar en órbita terrestre el módulo de mando y servicio y comprobar su funcionamiento con una tripulación a bordo.
El vuelo tenía además una importancia especial para la NASA. El programa Apollo necesitaba demostrar que podía continuar adelante después del incendio del Apollo 1, ocurrido durante una prueba en tierra en enero de 1967 y en el que murieron los astronautas Virgil “Gus” Grissom, Edward White y Roger Chaffee.
Apollo 7 permitió volver a poner a prueba con astronautas los sistemas desarrollados para las futuras misiones lunares. Según la NASA, la misión cumplió satisfactoriamente sus principales objetivos y permitió comprobar el funcionamiento del módulo de mando y servicio, las instalaciones de apoyo a las misiones tripuladas y distintas maniobras de encuentro orbital.
La nave permaneció en el espacio 10 días, 20 horas y 9 minutos, completando 163 órbitas alrededor de la Tierra antes de amerizar el 22 de octubre de 1968 en el océano Atlántico.
Apollo 7 dejó además otros hitos. Fue la primera misión espacial estadounidense con una tripulación de tres astronautas y realizó la primera transmisión televisiva en directo desde el interior de una nave espacial estadounidense.
Pero su principal importancia estuvo en lo que ocurrió después. Los resultados satisfactorios de Apollo 7 ayudaron a que la NASA pudiera continuar con la siguiente fase del programa. Apenas dos meses más tarde, Apollo 8 llevó por primera vez seres humanos hasta la órbita de la Luna, mientras que en julio de 1969 el Apollo 11 conseguiría finalmente el primer alunizaje tripulado de la historia. La propia NASA considera que las pruebas realizadas por Apollo 7 fueron fundamentales para abrir el camino a las posteriores misiones lunares.
Dos acontecimientos separados por seis años
El calendario hace coincidir así en este 11 de octubre de 2026 dos aniversarios muy diferentes. Por un lado, 64 años desde la apertura del Concilio Vaticano II, que tuvo una profunda influencia en la Iglesia católica contemporánea; por otro, 58 años del lanzamiento del Apollo 7, la misión que devolvió astronautas estadounidenses al espacio dentro del programa que acabaría llevando al ser humano hasta la superficie lunar.
Dos fotografías de una misma fecha que retratan también una época de grandes transformaciones. Mientras en Roma miles de representantes de la Iglesia debatían sobre su relación con el mundo moderno, en Estados Unidos la carrera espacial aceleraba el desarrollo tecnológico necesario para afrontar uno de los grandes desafíos científicos del siglo XX.
El 11 de octubre quedó unido de este modo tanto a la historia religiosa contemporánea como a la conquista del espacio.












