UGT y CCOO Castilla-La Mancha han registrado hoy en Toledo, en la sede de la Delegación del Gobierno en la región, la convocatoria de huelga general del próximo 11 de noviembre y lo han hecho con unas premisas claras: más vivienda asequible, mejores salarios y un control de los precios. Ambos sindicatos han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que respalde un paro en el que también trasladan la necesidad urgente de acometer nuevos avances laborales, medidas en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo para acabar con la lacra de la siniestralidad y el desbloqueo de la negociación colectiva.
La secretaria de Organización y Política Sindical de UGT Castilla-La Mancha, Silvia López, afirmaba que “los sindicatos hemos respondido a la demanda que nos ha hecho la sociedad y, más en concreto, todas aquellas familias trabajadoras que no llegan a fin de mes y viven con la angustia diaria de no saber si les volverán a subir el alquiler o si podrán hacer frente a la hipoteca, personas que tienen que elegir entre pagar su casa o llenar la cesta de la compra de productos de primera necesidad”.
Silvia López apuntaba que los motivos de esta huelga general son reivindicaciones que UGT y CCOO llevan formulando durante mucho tiempo. “No hay convenio colectivo que soporte el precio de las viviendas. Por eso urgimos a la patronal a que deje a un lado el inmovilismo y se siente a negociar el VI Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), el acuerdo que nos sirve de referencia para marcar las subidas salariales y las cláusulas en los convenios, un documento en el que proponemos que la vivienda se tenga en cuenta a la hora de fijar las retribuciones”.
La secretaria de Organización y Política Sindical de UGT Castilla-La Mancha insistía en que en los últimos 10 años el precio de la vivienda ha crecido un 77% frente a un 22% que lo han hecho los salarios. Advertía que es un problema que no solo afecta a grandes ciudades como Madrid o Barcelona, “es un problema que tenemos también en la región, en capitales como Toledo o Guadalajara, donde hay mucha falta de vivienda y precios tensionados por la influencia de Madridy la gran demanda”.
Desde UGT se defiende que esta huelga tiene mucho que ver con las condiciones laborales de las personas trabajadoras, con la falta de seguridad y salud en las empresas, con la falta de voluntad de la patronal de actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y con aquellos convenios que siguen bloqueados.
Por su parte, la secretaria de Organización de CCOO Castilla-La Mancha, María José Mesas, ha augurado el éxito de la convocatoria: “va a haber paros masivos en los centros de trabajo y también una movilización social que pasará a la historia”.
Mesas ha indicado que los motivos de la huelga están “más que justificados” y que se pueden resumir en salarios, vivienda y precios. Desde hace tiempo se viene alertando de que, de seguir así, la situación desembocaría en una gran movilización social. “Lo único que hacemos es canalizar un gran problema laboral, porque esta huelga es estrictamente laboral, junto a un componente social importante que es la vivienda”. La secretaria de Organización de CCOO ha recordado que el acceso a la vivienda es el mayor factor de empobrecimiento de los jóvenes y de las familias trabajadoras. “Es imposible que con un IPC del 5,5% los salarios que se están pactando en la negociación colectiva puedan garantizar el poder adquisitivo de la clase trabajadora”.
En cuanto a la capacidad de movilización de los sindicatos, María José Mesas ha recordado que desde 2020 se han registrado en Castilla-La Mancha 913 conflictos colectivos, 183 de los cuales han acabado en huelgas en empresas y sectores, sin olvidar las movilizaciones por los salarios y la negociación colectiva, o la reducción de jornada, que CCOO y UGT desarrollamos en 2025.













