La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha publicado este 26 de octubre de 2026 una alerta dirigida a las personas que utilizan medicamentos tópicos con minoxidil para tratar la alopecia y conviven con animales. La exposición puede desencadenar una toxicidad cardiovascular grave e incluso provocar la muerte, con especial riesgo para los gatos.
No es necesario que el animal ingiera directamente el producto. La AEMPS advierte de exposiciones indirectas a través de manos o piel tratada, almohadas, ropa de cama y otras superficies contaminadas. De hecho, en los casos estudiados en gatos, el contacto indirecto con personas tratadas fue la circunstancia detectada con mayor frecuencia.
La Agencia cita datos internacionales en los que se observaron signos clínicos en perros y gatos después de exposiciones muy pequeñas, incluso unas gotas o lamidos. En una de las series analizadas fallecieron ocho de los 62 gatos que desarrollaron síntomas. La alerta oficial publicada hoy por la AEMPS detalla además que no existe un antídoto específico.
Entre las señales que pueden aparecer se encuentran debilidad, cansancio o somnolencia anormales, dificultad para respirar, falta de coordinación al caminar y temblores, además de alteraciones cardiovasculares. Algunos síntomas pueden ser poco específicos, lo que dificulta relacionarlos inicialmente con el medicamento.
Para reducir el riesgo, la recomendación es impedir que la mascota lama, toque o se apoye sobre la zona donde se ha aplicado minoxidil. También hay que lavarse bien las manos después de cada aplicación y utilizar ropa que cubra la zona tratada cuando eso reduzca la posibilidad de transferencia.
La ropa o las sábanas que hayan entrado en contacto con el medicamento tampoco deben quedar al alcance del animal. Es una precaución especialmente relevante con gatos que duermen en la cama, se apoyan sobre almohadas o tienen contacto frecuente con la persona que utiliza el tratamiento.
Si existe sospecha de exposición, la AEMPS recomienda contactar inmediatamente con un veterinario, incluso aunque todavía no haya síntomas. Los posibles acontecimientos adversos pueden comunicarse también mediante NotificaVET.













