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Puente califica de “inexplicable” que se autorizara al AVE a reanudar la marcha con el Iryo parado y la señal en rojo

El ministro de Transportes asegura que está identificada la persona que dio la autorización y explica que el AVE recorrió unos 25 kilómetros antes de alcanzar al otro tren, aunque la investigación continúa abierta.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado de “inexplicable” la decisión de autorizar al AVE de Renfe implicado en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) a reanudar su marcha cuando el tren Iryo continuaba detenido por delante y la señal de entrada permanecía en rojo. El ministro ha precisado que la persona que dio esa autorización está identificada, aunque serán las investigaciones abiertas las que determinen las responsabilidades.

Puente ha ofrecido desde el centro de control de Adif en Madrid una primera reconstrucción de los minutos anteriores al choque. Según su explicación, alrededor de las 8.30 horas se produjo un fallo de comunicación en el sistema de seguridad LZB, lo que provocó la detención automática de los trenes que circulaban por un tramo de aproximadamente 63 kilómetros de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía.

Con el sistema automático fuera de servicio, la regulación de la circulación pasó al centro de control de Adif. Hacia las 8.36 horas, según ha relatado el ministro, se autorizó al AVE a reanudar la marcha pese a que el Iryo continuaba detenido a la entrada de la estación y el circuito de vía permanecía ocupado. Puente ha explicado que existía además una señal roja que impedía continuar la circulación en condiciones normales.

El titular de Transportes ha señalado que, en esas circunstancias, el protocolo no permitía recuperar la marcha con normalidad, sino que debía realizarse en régimen de “marcha a la vista”, avanzando a una velocidad que permitiera al maquinista detener el tren ante cualquier obstáculo.

Sin embargo, según la reconstrucción expuesta por Puente, el AVE recibió autorización para continuar con normalidad y recorrió unos 25 kilómetros durante aproximadamente 17 minutos antes de alcanzar al Iryo a las 8.53 horas. El ministro ha indicado que todavía no se conoce la velocidad concreta a la que circulaba en el momento del impacto.

“Se toma la decisión de reanudar la marcha estando un tren detenido y con una señalización roja”, ha explicado Puente, que considera que durante esos minutos hubo tiempo para detectar el error y corregirlo antes de que se produjera la colisión.

La comparecencia ha aportado también otro elemento a la investigación. Según el ministro, el maquinista de otro tren que circulaba por la zona y que no estuvo implicado en el accidente advirtió al centro de control de que, tras la caída del sistema LZB, no podía retomarse la circulación con normalidad. En ese caso, el controlador corrigió la instrucción y ordenó continuar en marcha a la vista.

Puente ha señalado igualmente que el Iryo habría recibido instrucciones para reanudar la marcha, aunque ha reconocido que todavía se desconoce por qué permaneció detenido. Este extremo forma parte de las cuestiones pendientes de aclarar y el ministro ha evitado establecer una conclusión definitiva sobre las responsabilidades.

La persona que autorizó la reanudación de la marcha del AVE está identificada. Puente ha explicado que no ha hablado personalmente con ella y que queda sometida a lo que determine la investigación. La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que regulaba el tráfico ferroviario en el momento del accidente, dentro de las actuaciones abiertas tras el siniestro.

El ministro ha definido como “verdaderamente inverosímil” que se produzca un accidente por alcance de estas características en la red ferroviaria española y ha insistido en que serán las investigaciones las que deberán esclarecer exactamente qué ocurrió.

Pese al accidente, Puente ha defendido que el sistema ferroviario español es “seguro” y “homologable” al de otros países del entorno. Ha recordado que existen sistemas tecnológicos, reglamentación y protocolos de circulación, aunque ha reconocido que también pueden producirse fallos relacionados con el material, la infraestructura o la actuación humana.

Preguntado por una posible dimisión, el ministro ha respondido que “no es momento de hablar de dimisiones” y ha afirmado que su prioridad en estos momentos es esclarecer lo ocurrido y atender a las víctimas y sus familias. “No estoy pensando en mí”, ha señalado.

Puente ha asegurado estar “devastado” por la tragedia y ha trasladado su solidaridad a las víctimas y sus familiares. Tras su comparecencia anunció su desplazamiento a la zona del accidente junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Cuando Puente realizó su comparecencia, el balance conocido era de al menos 64 fallecidos. Posteriormente, las autoridades elevaron la cifra a al menos 68 víctimas mortales, mientras continuaban los trabajos en la zona del accidente.

La circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece interrumpida. Adif mantiene suspendido el tráfico en la línea y ha habilitado puntos de atención para los afectados en distintas estaciones.

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