El 29 de octubre está asociado a dos acontecimientos que dejaron consecuencias muy diferentes pero profundas en la historia contemporánea. En 1929 se produjo el llamado Martes Negro, una de las jornadas más recordadas del crac de Wall Street. Exactamente cuarenta años después, en 1969, dos ordenadores conectados a ARPANET intercambiaron el que se considera su primer mensaje entre hosts.
1929: el Martes Negro agrava el crac de Wall Street
El 29 de octubre de 1929 pasó a la historia financiera de Estados Unidos como Black Tuesday o Martes Negro. La jornada llegó después del desplome del día anterior, conocido como Black Monday, cuando el índice Dow Jones había perdido cerca de un 13 %. El martes volvió a caer casi un 12 %.
El hundimiento no terminó ese día. A mediados de noviembre, el Dow había perdido prácticamente la mitad de su valor y el descenso continuó durante los años siguientes. En el verano de 1932 cerró en 41,22 puntos, un 89 % por debajo de su máximo anterior al crac. El índice no recuperaría los niveles previos hasta noviembre de 1954.
El Martes Negro se convirtió así en uno de los símbolos de la crisis financiera de 1929 y del deterioro económico que acompañaría a la Gran Depresión.
1969: dos letras, «LO», abren un nuevo capítulo tecnológico
Cuarenta años después, el 29 de octubre de 1969, se produjo otro acontecimiento de consecuencias históricas, esta vez en el ámbito tecnológico. A las 22.30 horas, un equipo de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), dirigido por el profesor Leonard Kleinrock, intentó conectarse mediante ARPANET con un ordenador del Stanford Research Institute (SRI).
El programador Charley Kline comenzó a escribir la orden «LOGIN». Primero envió la letra «L» y desde SRI confirmaron su recepción. Después llegó la «O». Al intentar continuar, el sistema falló. El resultado fue que «LO» se convirtió en el primer mensaje transmitido entre los dos equipos a través de ARPANET. Aproximadamente una hora después consiguieron completar correctamente la conexión.
ARPANET era una red precursora de la actual Internet. Aquel intercambio entre UCLA y SRI se recuerda como uno de los hitos fundamentales en el nacimiento de las comunicaciones digitales en red.













