El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha, en una iniciativa conjunta con los Colegios Profesionales de Fisioterapeutas de Madrid y Castilla y León, ha puesto en marcha un plan de actuación para ofrecer tratamientos de fisioterapia a los efectivos que están luchando para extinguir los incendios forestales que asolan España y, concretamente en Castilla-La Mancha, el de la población toledana de Almorox.
Así, y coordinados por la Unidad Militar de Emergencias (UME), COFICAM desplazaba, el pasado lunes, un equipo de profesionales de la fisioterapia para atender a los miembros de este cuerpo, ya que el esfuerzo que han estado realizando ha sido titánico, y es imprescindible que el cuerpo humano esté en las mejores condiciones para la batalla contra el fuego.
En estos momentos, en los que el nivel de emergencia de los incendios forestales ha descendido, y el mando de las operaciones reside actualmente en el Gobierno Regional, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla-La Mancha ha remitido un escrito al presidente autonómico, Emiliano García-Page, ofreciendo ese mismo servicio de fisioterapia a los efectivos que todavía continúan luchando contra las llamas.
Afecciones atendidas
Contracturas, cervicalgias, lumbalgias, tendionaptías, esguinces o sobrecargas, son términos que a toda la población le resultan familiares y que, en algún momento de su vida, han podido padecer, sabiendo de primera mano la sintomatología que se sufre y las limitaciones que estas afecciones pueden generar.
Estas patologías son las más frecuentes que la fisioterapia ha de tratar en situaciones de emergencia, como ha sido el caso de las padecidas por los efectivos que han estado y están luchando contra el fuego en la población toledana de Almorox, y en el resto de los incendios forestales declarados en todo el territorio nacional.
El combate para evitar el avance del fuego, y para conseguir su control y extinción, deja al cuerpo humano mermado de energía y con dolores, y ahí es donde la fisioterapia puede ayudar a conseguir su mejora, evitando bajas en los equipos de extinción que impedirían el correcto desempeño de su labor, y que no pudiesen seguir peleando contra las llamas.
En esta acción conjunta entre los Colegios Profesionales de la Comunidad de Madrid, Castilla y León, y Castilla-La Mancha, fisioterapeutas voluntarios han podido acercar la fisioterapia a los distintos puestos de mando repartidos por el territorio nacional, para mejorar las condiciones de salud de los “guerreros del fuego”.












