La ciudad se volcó con una celebración que recupera una antigua costumbre popular vinculada al final de la Cuaresma y la Semana Santa, cuando, tras un periodo de recogimiento en el que hombres y mujeres no compartían espacios, tenía lugar este primer encuentro festivo que daba la bienvenida a la primavera y a un tiempo más alegre.
Durante la tarde, vecinos y vecinas participaron en el tradicional manteo del pelele, utilizando mantas centenarias elaboradas a mano en telar, piezas con gran valor etnográfico que antiguamente se empleaban para proteger a las mulas del frío.
La Plaza del Ayuntamiento volvió a convertirse en un punto de encuentro intergeneracional, donde no faltaron la música, el baile y la participación popular, gracias a la implicación de la Agrupación de Coros y Danzas “Mancha Verde” y de todas las personas que mantienen viva esta tradición, recuperada hace ya diecinueve años.
Además, el concurso de dulces de Semana Santa puso el toque gastronómico a una jornada que combina historia, cultura y convivencia.
El Ayuntamiento de Argamasilla de Alba agradece a todas las personas que hacen posible esta celebración año tras año y contribuyen a preservar nuestras tradiciones.
































