Bakú Teatro presenta dentro de la XXXIII Muestra Local la obra El juego de Gilmour, una propuesta escénica escrita y dirigida por Fernando Ruíz de Omas que llegará al Teatro Municipal Marcelo Grande el próximo viernes 29 de mayo de 2026, a las 20:30 horas.
La representación se celebrará en el espacio teatral situado en la calle Socuéllamos, en una cita cultural que vuelve a poner el foco en el talento local y en el teatro como lugar de encuentro, reflexión y emoción compartida.
Entradas y precio para “El juego de Gilmour”
El precio de la entrada será de 6 euros, con precio único para todos los asistentes. Las localidades estarán disponibles aquí
Con esta función, Bakú Teatro se incorpora a la programación de la XXXIII Muestra Local, una cita ya consolidada para el público que sigue de cerca la actividad teatral y cultural de la ciudad.
Fernando Ruíz de Omas firma y dirige una historia de vidas cruzadas
El director de Bakú Teatro, Fernando Ruíz de Omas, es el autor y responsable de la dirección de El juego de Gilmour, una obra que se adentra en los pliegues de la vida cotidiana para hablar de aquello que muchas veces se calla: la soledad, la rutina, la ambición, la dependencia emocional y el miedo a mirarse de verdad.
La pieza presenta a Ana, directora de una empresa de complementos alimentarios, cuya aparente estabilidad se tambalea cuando Lucía, su pareja, decide marcharse al extranjero para comenzar una carrera como investigadora.
A su alrededor aparece Lourdes, que comparte con su marido Ángel una existencia apagada, marcada por la monotonía y por la ausencia de emoción. También entra en juego Martín, empleado en la empresa de Ana, que busca la manera de mejorar su posición dentro del laboratorio.
En paralelo, Beatriz, psicóloga de Ana y Lourdes, observa las vidas de los demás con una distancia profesional que no siempre consigue aplicar a su propia realidad.
Un retrato teatral sobre la soledad, la hipocresía y la búsqueda de felicidad
En El juego de Gilmour, todas estas historias se cruzan para construir un retrato reconocible de las relaciones personales y sociales de nuestro tiempo. La obra plantea, con mirada cercana y tono humano, cómo la falta de horizonte, la hipocresía, el desconocimiento de uno mismo y la soledad pueden convertirse en obstáculos silenciosos para alcanzar la felicidad.
El montaje propone al espectador una experiencia que va más allá de la simple observación. Como sugiere la propia obra, “quien se mira en el espejo del juego de Gilmour descubre cosas sobre su vida que ignoraba”. Y ese espejo, inevitablemente, también queda frente al público.
Una cita con el teatro local en el Marcelo Grande
Bakú Teatro invita al público a acercarse a una obra que combina emoción, conflicto y reflexión, con personajes que resultan próximos porque hablan de vidas posibles, de decisiones aplazadas y de verdades que, tarde o temprano, salen a escena.












