Argamasilla de Alba ha vuelto a dejar hoy un mensaje claro y sin fisuras: la violencia no tiene cabida en la sanidad. Cerca de 200 personas se ha concentrado a las puertas del Centro de Salud de Argamasilla de Alba para expresar su rechazo a las agresiones sufridas recientemente por la pediatra y la enfermera del centro, en un acto de respaldo público al conjunto de los profesionales sanitarios.
A la convocatoria se ha sumado la Gerencia de Atención Integrada de Tomelloso, representada por su gerente, César Moreno-Chocano, así como la alcaldesa Sonia González, quienes ha trasladado su apoyo al personal afectado y ha compartido el sentir de una localidad que reclama entornos asistenciales seguros. El gesto institucional ha reforzado el objetivo principal de la concentración: denunciar las agresiones y defender el respeto como base de la atención sanitaria.
Durante el encuentro, el doctor Diego Espitia ha sido el encargado de leer un comunicado en el que ha recalcado, con palabras textuales, que “ninguna situación justifica la violencia”. En su intervención, ha subrayado además que este tipo de episodios no golpea únicamente a quien los padece en primera persona, sino que erosiona el funcionamiento del sistema y compromete la relación asistencial: las agresiones, ha advertido, repercute en todo el sistema sanitario y en la atención a la ciudadanía.
El acto ha estado acompañado por carteles visibles con lemas como “Stop Agresiones” y “No + agresiones”, una imagen directa del rechazo social a cualquier forma de violencia en los centros sanitarios. Al término de la concentración, se ha agradecido la presencia de los asistentes por su apoyo y por el compromiso con un entorno seguro, respetuoso y digno tanto para el personal sanitario como para los pacientes.
El mensaje final ha quedado resumido en una idea compartida por quienes se ha reunido frente al centro: “La violencia nunca es la respuesta”. En sanidad, tampoco.















