El tejido productivo y los trabajadores por cuenta propia de España han dado un golpe sobre la mesa. Convocados de forma conjunta por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N y CEPA (Confederación Española de Profesionales Autónomos), miles de manifestantes han inundado las plazas y calles de más de una veintena de provincias del país durante la jornada del pasado domingo 31 de mayo.
Bajo los símbolos compartidos del movimiento, vestimenta negra en señal de desgaste y guantes rojos en alto frente a la asfixia fiscal, la movilización ha logrado un hito histórico: unir por primera vez a colectivos de todos los sectores productivos. Agricultores, ganaderos, pequeños comerciantes, transportistas, hosteleros, profesionales de despachos y creadores han marchado juntos, demostrando que los problemas de la falta de relevo, el ahogo burocrático y los costes inasumibles afectan a todos por igual.
«Este movimiento civil ya no cabe en un solo día de calendario», señalan desde la organización. «Las ganas de luchar por nuestros derechos se nos desbordan y el tejido social se ha cansado de sufrir de forma aislada. Ayer demostramos que somos el motor real de este país».
Un bloque de reivindicaciones unificado
La jornada transcurrió de forma pacífica, cívica y ejemplar, pero con una contundencia absoluta en sus demandas. En la lectura del manifiesto unificado, los portavoces incidieron en la necesidad urgente de poner fin a un sistema que obliga a abonar impuestos y cuotas antes de haber ingresado las facturas, exigiendo la eliminación de la insostenible montaña de trámites burocráticos que frena el crecimiento y destruye a las pequeñas empresas, junto a una protección social real que garantice el derecho a enfermar o a jubilarse con dignidad sin que ello suponga la quiebra automática de sus negocios o proyectos familiares.
Tanto la Plataforma 30N como CEPA han querido recalcar y agradecer de manera expresa el apoyo masivo de todas las asociaciones y colectivos locales que se sumaron a la convocatoria con sus propias pancartas. «Esta ha sido nuestra cuarta batalla en la calle y la unión demostrada nos confirma que ya no hay marcha atrás. Somos miles de familias limpias de partidos políticos o sindicatos, unidas únicamente para defender el pan de los nuestros», concluyen los organizadores.
La movilización de este domingo marca un antes y un después en la defensa del autónomo en España, advirtiendo a las administraciones de que el colectivo se mantendrá firme y coordinado en la calle si no se atienden de inmediato sus justas reclamaciones.










