El paso de la borrasca Leonardo por Almodóvar del Campo ha generado distintas incidencias debido a la intensidad de las precipitaciones, la acumulación de aguas en terrenos que ya no absorben más y, muy particularmente, caída de árboles por las fuertes rachas de viento registradas este jueves, tal y como explica el alcalde, José Lozano.
Según estimaciones municipales, desde finales de enero y lo que va de febrero se han acumulado más de 200 litros por metro cuadrado en la localidad, una situación que se ha agudizado en las últimas 48 horas, periodo en el que se han registrado entre 70 y 80 litros, provocando la saturación del suelo y el desbordamiento de varios cauces fluviales.
En torno a las 4 de la pasada madrugada ya se hubo de movilizar a distintos servicios de emergencia, incluyendo bomberos, Policía Local, Cruz Roja en funciones en materia de protección civil y operarios municipales, para intervenir en un punto crítico como era a esa hora la intersección de las calles Paseo Padres Carmelitas y Juan Ramón Jiménez.
En esta zona, la más al sur del casco urbano, estaba bloqueado el flujo natural del agua por el cerramiento de parcelas de viviendas, creándose una balsa que amenazaba con anegar propiedades colindantes por lo que Cruz Roja actuó primero con la motobomba adquirida el pasado otoño para utilizarla, precisamente, en este tipo de incidencias. Al final se pudo derribar la tapia que estaba actuando como presa, liberándose el resto del agua.
Además de las labores de achique, durante la madrugada, el departamento de Socorros de Cruz Roja, junto a Guardia Civil, prestó asistencia directa a vecinos, evaluando el estado de propiedades donde el agua había comenzado a acechar, tranquilizando a sus residentes y monitorizando el descenso del nivel del agua a través de aliviaderos.
La crecida de arroyos, como Lino y el del Terrero, ha sido otro de los focos principales de atención hoy, pues han superado su capacidad, desbordándose en varios tramos. Una situación que ha afectado especialmente al barrio de San Sebastián, donde el agua ha alcanzado algunas propiedades sitas en las proximidades del cauce.
José Lozano ha confirmado que “a lo largo del día, estos niveles han comenzado a descender, aunque mantenemos una vigilancia constante y esta noche (de jueves a viernes) vamos a tener presencia policial para seguir comprobando el comportamiento de los arroyos y prevenir riesgos en las zonas inundables”.
Lo peor, el viento
El temporal de viento también ha provocado la caída de ocho árboles de distinta envergadura en varios puntos del casco urbano, siendo el de mayores proporciones el que se ha producido también en el Paseo de los Padres Carmelitas, donde un pino de grandes dimensiones de una propiedad privada ha caído hacia la calle rompiendo su muro perimetral y afectando a vehículos que se encontraban estacionados en la vía pública.
Otros árboles han caído ya en localizaciones más alejadas, caso de la Plaza Ángel Andrade y en el entorno del cuartel de la Guardia Civil o carretera de Puertollano. Días atrás, de cara al anterior temporal, el Ayuntamiento quiso reducir riesgos retirando ejemplares que se consideraban peligrosos y tiene en previsión de tala otros como confirma el alcalde. Y como entonces, preventivamente se ha precintado hoy el acceso a parque públicos.
Lozano García expresa su gratitud a efectivos de bomberos, Guardia Civil, Policía Local con su jefe Juan Ramón Romero desde el primer momento y la Asamblea Local de Cruz Roja, en este caso con el responsable de la unidad de Emergencias al frente Javier Martín, así como el equipo de operarios municipales que también ha coordinado ya en la madrugada Luis Anguita, “por sus denodados esfuerzos para resolver tantas incidencias”.
Por otro lado, a pesar de la magnitud de las lluvias, la red de saneamiento y los colectores del casco urbano han funcionado correctamente, sin registrarse colapsos significativos salvo en puntos puntuales de acumulación que han sido resuelto a lo largo de la jornada sin mayor complicación y la estación depuradora ha funcionado con normalidad.
Espacios rústico y pedanías
El regidor ha señalado que el problema principal con las lluvias no se ha originado en el casco urbano, salvo el caso al inicio señalado, sino en las zonas rústicas ante la incapacidad del terreno para absorber más agua proveniente de la sierra y de las zonas más altas del entorno.
De hecho, el paso bajo que conduce al paraje de San Isidro bajo la variante de las carreteras CM-4110 y CM-4115 está anegado y el Consistorio, como avanza José Lozano, tiene programado utilizar bombas de achique en unos días para poder despejarlo, aunque se proyecta una obra de canalización para próximos meses, cuando el terreno esté seco.
Por otro lado, el Lozano ha estado en contacto con su homólogo de Brazatortas, Pablo Toledano, quien le ha trasladado el acuerdo por el que el tránsito hacia la pedanía de Minas del Horcajo se va a hacer de manera provisional como alternativa a través de la finca La Garganta, en tanto se pueda normalizar la situación en los accesos habituales.
Si Fontanosas fue hace unos días la pedanía más afectada, hoy lo ha sido Tirteafuera, por el desbordamiento del río, que ha anegado zonas del extrarradio donde se ubican casas de campo y segundas residencias, además de tierras de cultivos en mayores extensiones y la carretera con Almodóvar ha estado incluso cortada unas horas.
















