La Delegación de Ciudad Real del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid (COIIM) expresa su más sentido pésame a las familias y allegados de las víctimas del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el 28 de octubre, así como su solidaridad con las personas heridas y afectadas. El Colegio considera esencial apoyar una investigación técnica independiente, rigurosa y exhaustiva que esclarezca lo sucedido, sin anticipar causas ni responsabilidades, y permita transformar sus conclusiones en mejoras efectivas de seguridad.
Una infraestructura decisiva para Ciudad Real y Puertollano
Desde su llegada en 1992, la alta velocidad ha contribuido a transformar la movilidad y las oportunidades de Ciudad Real y Puertollano. De su funcionamiento seguro y fiable dependen desplazamientos cotidianos de trabajadores que acuden a Madrid, estudiantes, profesionales y empresas. Los retrasos, las interrupciones y la pérdida de confianza afectan también al turismo, la hostelería, el comercio y la capacidad de la provincia para atraer actividad económica, talento e inversiones. La seguridad debe ser siempre la prioridad, pero recuperar la puntualidad y la confianza resulta igualmente imprescindible para proteger una de las principales ventajas de conexión del territorio.
«Para Ciudad Real y Puertollano, el AVE no es solo un tren: es una infraestructura que ha condicionado nuestro desarrollo durante más de treinta años. Recuperar la confianza exige máxima seguridad, pero también un servicio fiable que proteja nuestras oportunidades de futuro», señala Germán Domínguez González, presidente de la Delegación de Ciudad Real del COIIM.
Sistemas de seguridad, procedimientos y cualificación
El COIIM subraya que la seguridad ferroviaria no se garantiza únicamente mediante nueva tecnología. Requiere sistemas de protección fiables, controles capaces de detectar y contener los fallos, procedimientos contrastados y una coordinación eficaz entre todos los agentes. Los puestos de responsabilidad técnica deben estar desempeñados por profesionales con la titulación, experiencia y preparación acreditadas que exijan sus funciones, con responsabilidades definidas y formación continua mediante simulacros de situaciones excepcionales o de funcionamiento degradado.
Desde esta perspectiva, el Colegio plantea revisar la interacción entre los sistemas embarcados de protección, los centros de control y las comunicaciones operativas, así como la supervisión y la respuesta ante incidencias. El objetivo no es atribuir errores de forma prematura, sino identificar posibles vulnerabilidades y reforzar las barreras que evitan que un fallo aislado produzca consecuencias graves.
Las nuevas medidas deben evaluarse con rigor
El Colegio valora que el Consejo de Ministros haya anunciado el 3 de noviembre medidas como el despliegue del sistema ERTMS Nivel 2 en la línea Madrid-Sevilla, una revisión extraordinaria de sus sistemas de seguridad, mejoras en el software de los centros de control, procedimientos de doble validación en determinadas situaciones y refuerzo de la formación. Las herramientas de inteligencia artificial y el gemelo digital previstos deben someterse a validación técnica y supervisión humana: han de ayudar a los profesionales, no sustituir su responsabilidad.
Asimismo, considera oportuno estudiar mejoras de seguridad pasiva en el interior de los trenes —asientos, sujeción del equipaje y elementos potencialmente lesivos— y planificar las obras de renovación para reducir, cuando sea técnicamente viable, las afecciones a los viajeros y a la actividad económica, sin comprometer en ningún caso las garantías de seguridad.
Aprender del accidente y recuperar la confianza
El COIIM Ciudad Real reclama que las conclusiones de la investigación se traduzcan en medidas verificables, con seguimiento de su implantación. Reitera su disposición a colaborar con las administraciones y los agentes ferroviarios desde la experiencia de la ingeniería industrial en sectores donde la prevención, el análisis de riesgos y la mejora continua son esenciales. «La seguridad es irrenunciable; la fiabilidad del AVE también es una necesidad estratégica para nuestra provincia», concluye el Colegio.












