El cuerpo de agentes medioambientales de la provincia de Cuenca contará con seis nuevos drones que permitirán mejorar las labores de vigilancia y protección del medio natural, haciendo su trabajo más eficaz, preciso y seguro.
El delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito, ha destacado que esta incorporación supone “un avance importante en la modernización de los medios de nuestros agentes medioambientales, que podrán vigilar grandes extensiones de terreno, acceder a lugares difíciles y obtener información más precisa en menos tiempo y con mayor seguridad”.
Los drones se utilizarán para vigilar espacios naturales y masas forestales, detectar posibles infracciones medioambientales, apoyar las labores de prevención y seguimiento de incendios y facilitar la localización de personas y animales.
Estos equipos permitirán también mejorar el seguimiento de las poblaciones de aves esteparias, analizar su distribución y la evolución de sus hábitats, detectar posibles alteraciones del terreno y supervisar la aplicación de medidas agroambientales.
La dotación está formada por cinco drones equipados con cámaras ópticas y sistemas de vuelo de alta precisión, y un sexto que incorpora una cámara térmica y un dispositivo láser para medir distancias y superficies.
Entre sus principales ventajas destacan la reducción de los tiempos de inspección y de los desplazamientos, así como un menor impacto sobre el entorno y las especies, al evitar en muchos casos la presencia física de los agentes en zonas sensibles.
Los agentes medioambientales recibieron la pasada semana formación para el manejo de estos dispositivos, que se incorporan a los medios materiales disponibles para reforzar la conservación del patrimonio natural de la provincia.











