Castilla-La Mancha ha reforzado de forma estructural su capacidad para hacer frente al cáncer mediante una combinación de planificación de recursos humanos, inversión sostenida a lo largo de la última década y modernización tecnológica del sistema sanitario público.
Lo ha destacado la consejera Portavoz, Esther Padilla, en rueda de prensa este miércoles 4 de febrero, que coindice con la celebración del Día Mundial contra el Cáncer. “Una enfermedad que afecta a muchas personas en Castilla-La Mancha y a quienes les debemos la mejor respuesta”, ha comenzado Padilla. Para ello, Castilla-La Mancha puso en marcha hace diez años un ambicioso proceso de renovación de la tecnología sanitaria, en la que también incide el liderazgo de la región en la creación de plazas MIR.
Planificación en el largo plazo
En esta línea, la portavoz ha señalado que si bien “es una realidad que existe déficit de médicos, en Castilla-La Mancha tomamos la decisión de anticiparnos y planificar”. Fruto de esta voluntad política, son los datos conocidos esta semana y que revelan que Castilla-La Mancha encabeza el crecimiento de la oferta de plazas MIR en España, con un incremento de más del 140% en la última década.
Padilla ha subrayado que el aumento de plazas de residencia permite anticiparse a las necesidades del sistema, garantizar la atención sanitaria del futuro y apostar por el talento joven que quiere formarse y desarrollar su carrera profesional en la región. “Más plazas MIR significan más profesionales en los centros de salud y en los hospitales, más tiempo para atender a cada paciente y menos esperas”, ha señalado, a la vez que ha puesto de manifiesto que este refuerzo resulta especialmente determinante en enfermedades como el cáncer.
Medicina Nuclear
Junto a la incorporación de especialistas, la portavoz ha destacado la importancia de la renovación tecnológica y de la dotación de infraestructuras adecuadas como pilares fundamentales de la lucha contra esta enfermedad. En este ámbito, ha puesto el foco en que la Medicina Nuclear desempeña un papel esencial, al permitir detectar la enfermedad de forma temprana y realizar diagnósticos más precisos. Según ha explicado, se trata de una forma de mirar dentro del cuerpo “antes de que la enfermedad dé la cara” y de comprobar cómo funcionan los órganos y los tejidos incluso cuando todavía no hay síntomas. “Si otras pruebas ofrecen una fotografía de nuestro estado de salud, la medicina nuclear permite ver la película”, ha señalado la portavoz a modo de metáfora.
Tal y como ha recordado Padilla, hace diez años, al inicio del actual ciclo político, Castilla-La Mancha contaba únicamente con un servicio de Medicina Nuclear en Ciudad Real y una sección en Cuenca. En la actualidad, todas las provincias disponen de este servicio, tal y como ha puesto en valor, y ha recordado que los dos últimos en ponerse en marcha han sido los de Guadalajara y Cuenca.
En concreto, el servicio del Hospital Universitario de Guadalajara comenzó a funcionar en octubre de 2025 y, desde entonces, se han realizado más de mil pruebas, de las que 746 corresponden a estudios con PET-TAC. Por su parte, el Hospital Universitario de Cuenca inició su actividad en noviembre y ha llevado a cabo ya mil 1145 pruebas, 775 de ellas con PET-TAC. “Esto significa diagnósticos más precoces, tratamientos más ajustados y, sobre todo, tiempo ganado. Y cuando hablamos de cáncer, el tiempo puede salvar vidas”, ha subrayado.
Líderes en renovación tecnológica
En paralelo, el Ejecutivo autonómico continúa con el despliegue de la Oncología Radioterápica, clave para el tratamiento del cáncer. Mientras la Medicina Nuclear permite trabajar en la detección precoz, la oncología radioterápica actúa directamente sobre el tumor mediante una aplicación precisa de energía que protege los tejidos sanos y mejora las posibilidades de curación y la calidad de vida de los pacientes. Según ha expresado Padilla, en 2015, “solo contábamos con este servicio en dos provincias y hoy ya son tres, con el objetivo cercano de llegar a las cinco”.
Todo este despliegue forma parte de la profunda transformación tecnológica del sistema sanitario regional, ha sentenciado Padilla. Tras la legislatura de 2015, Castilla-La Mancha se situaba a la cabeza de España en obsolescencia tecnológica. Diez años después, gracias a una inversión superior a 500 millones de euros, la región se encuentra entre las tres primeras en renovación tecnológica sanitaria. Ello garantiza que, en la actualidad, el 40% de la actividad hospitalaria está destinada al diagnóstico y tratamiento del cáncer; una realidad que, según ha señalado Padilla, “sería imposible sin esta inversión en tecnología”.
La portavoz ha concluido que estos avances son fruto de la voluntad política, incluso en un contexto tan exigente como el que supuso la pandemia. “El cáncer no se detiene y la respuesta pública tiene que estar a la altura. Seguimos planificando a largo plazo e invirtiendo para que la atención oncológica no dependa del código postal ni del bolsillo”, ha finalizado Padilla, tras remarcar que, hoy en día, Castilla-La Mancha cuenta con más especialistas, más tecnología y mejores infraestructuras.
Castilla-La Mancha fortalece su respuesta frente al cáncer con más especialistas y una inversión histórica en tecnología
La portavoz del Ejecutivo de García-Page, Esther Padilla, ha señalado que Castilla-La Mancha lidera el crecimiento de plazas MIR en España con un aumento superior al 140% en la última década, una decisión orientada a reforzar la atención sanitaria futura y fidelizar talento joven. La consejera ha puesto en valor que la extensión de la Medicina Nuclear a las cinco provincias y el despliegue progresivo de la Oncología Radioterápica son imprescindibles en la detección precoz y el tratamiento del cáncer. Una inversión superior a 500 millones de euros ha situado a Castilla-La Mancha entre las regiones líderes en renovación tecnológica sanitaria, lo que posibilita que el 40% de la actividad hospitalaria se destine hoy al diagnóstico y tratamiento del cáncer, tal y como ha puesto en valor Esther Padilla.












