Hoy hemos conocido el dato adelantado del IPC que muestra cómo en el último mes la inflación ha subido un punto situándose en el 3,3%, su nivel más alto desde junio de 2024. Como ya ocurriera tras la invasión rusa de Ucrania, y ahora con la guerra en Oriente Medio, las turbulencias en los sectores energéticos, y en los precios de la energía, están alimentando una ola inflacionista con perspectiva negativa este 2026.
La crisis energética y geopolítica derivada de la invasión de Ucrania, y ahora con la guerra de Irán, no han hecho sino confirmar la necesidad de acelerar la transición energética con el claro objetivo de disminuir la dependencia exterior de los países de la Unión Europea, es decir, apostar por la Soberanía energética. Así lo ha expresado el secretario de acción sindical de CCOO Castilla – La Mancha, Ángel León.
España, y Castilla-La Mancha en concreto, disponen de fortalezas muy importantes para abordar la necesaria transición energética, energías renovables, para poner en marcha medidas que favorezcan la competitividad y la sostenibilidad del proceso necesario. Con 12.000 MW de capacidad renovable instalada (el 25% del total nacional) más del 70% del mix energético en la región es ya de origen verde. Además, somos uno de los polos de producción de hidrógeno verde, combustible limpio clave para la descarbonización de la industria.
Dada la complejidad de la transformación energética se han activado distintos PERTE´s con fondos de la UE para abordar las distintas tecnologías entre las que cabe destacar el Hidrogeno, el Biogás, la economía circular y las energías renovables, entre otras.
Este jueves el Congreso validaba el decreto anticrisis que tiene entre sus objetivos el abaratamiento de la energía, para frenar la tendencia inflacionista, pero también medidas a medio plazo como los incentivos a las renovables y la electrificación y las deducciones fiscales para favorecer la eficiencia energética. Puntos, estos, enfocados a la reducción de dependencia exterior.
“Los pasos encaminados a la transición y la soberanía energética deben garantizar la sostenibilidad económica de los proyectos, la participación social, el empleo digno y de calidad y las garantías medioambientales que preserven nuestro medio natural” ha dicho León, al tiempo que ha recordado que el bolsillo de la clase trabajadora no puede ser el único perjudicado de esta crisis internacional “por lo que seguiremos poniendo el foco, en todas las mesas de negociación, en la no pérdida de poder adquisitivo de la gente”.












