El INE publica hoy la Encuesta de Condiciones de Vida según la cual tasa de riesgo de pobreza o exclusión social (indicador AROPE) se sitúa en Castilla-La Mancha en el 34%, dos décimas menos respecto al año anterior. Aun así hay más personas que se encuentran en esta situación debido al aumento poblacional que alcanzó, según el censo, los 2.126.378 habitantes. Se ha pasado de las 720.000 personas en riesgo de pobreza a las 723.000 en 2026.
Otro de los indicadores que hoy hemos conocido es el de la carencia material o social severa que aumenta en porcentaje y en número de personas. 2025 acabó con un 9,8% de personas en esta situación lo que supone más de 208.000 personas frente a las 181.000 de 2024.
La ECV también revela que en Castilla La Mancha hay 410.000 personas que no pueden permitirse mantener una temperatura adecuada en sus viviendas por no disponer de medios económicos suficientes.
“El empobrecimiento de la población es muy preocupante y debe ser atendido con urgencia desde distintos ámbitos” ha dicho el secretario de empleo, formación y migraciones, Juan Carlos del Puerto. “El primero el empleo, mejorando salarios y condiciones laborales, pero también desde lo público, ampliando la red de servicios sociales que permitan llegar a todas las personas que los necesitan”. Mejorar la atención sanitaria, la educación y dotar a las personas de mayor cualificación es fundamental para acabar con la pobreza heredada. Una red eficiente de transporte público contribuiría, además, a reducir la brecha en el acceso al empleo o los servicios básicos que penaliza a quienes no pueden sufragar un vehículo privado.
La vivienda ha pasado de ser un elemento esencial para la vida a un objeto inalcanzable para gran parte de la población que se empobrece cada vez más para pagar un alquiler o hipoteca. La legislación capitalista, que fomenta la especulación, y el discurso del miedo a la ocupación, difundido por la extrema derecha, están siendo el mejor caldo de cultivo para acrecentar la crisis y desviar la atención del verdadero problema que no es otro que el elevado precio de la vivienda. “No puede convertirse algo básico en objeto de inversión y especulación y hasta que esto no se ataje no se verá una repercusión directa en la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora” ha aseverado.
Sirva como ejemplo que en 2025, según la ECV, el coste imputado de la vivienda se ha incrementado un 5,4%, y eso sin tener en cuenta otros elementos como los suministros o el coste del mantenimiento de los hogares. Así, la renta media por persona sin alquiler imputado es de 13.387 euros.
“Que seamos la segunda comunidad con mas personas pobres es una noticia fatídica. Hay que frenar el desmantelamiento de las rentas mínimas de inserción. Las políticas de vivienda no han bajado ni un solo céntimo los precios del alquiler. Urgimos a subir los salarios y bajar los precios de la cesta de la compra para no seguir empobreciendo a los ciudadanos” ha dicho del Puerto












