No hace falta cambiar de coche para reducir parte del gasto en combustible. La forma de conducir, la presión de los neumáticos, la carga o una baca instalada sin necesidad pueden elevar el consumo.
La Dirección General de Tráfico recomienda mantener una velocidad uniforme, anticipar las frenadas y evitar acelerones innecesarios para conducir de forma más eficiente.
La velocidad irregular cuesta dinero
Acelerar para frenar pocos segundos después desperdicia energía, por lo tanto se recomienda aprovechar la inercia del vehículo, mantener suficiente distancia de seguridad y anticipar semáforos, retenciones y cambios de velocidad.
La presión de los neumáticos importa
Un neumático por debajo de la presión recomendada ofrece más resistencia a la rodadura.
Eso obliga al motor a realizar un esfuerzo mayor y, por tanto, aumenta el consumo.
La presión adecuada debe consultarse en las especificaciones del fabricante y adaptarse cuando el vehículo viaja especialmente cargado.
Quita la baca cuando no la necesites
La resistencia aerodinámica también tiene consecuencias económicas. La DGT señala que transportar elementos en el techo o mantener instalada una baca aumenta la resistencia al avance. En sus recomendaciones sobre conducción eficiente señala que una baca puede elevar de forma importante el consumo.
Aire acondicionado y ventanillas
Circular con las ventanillas abiertas a determinadas velocidades empeora la aerodinámica.
El aire acondicionado también incrementa la demanda energética del vehículo. Tráfico recomienda utilizarlo racionalmente y sitúa como referencia de confort una temperatura de 21-22 ºC.
La regla más sencilla
Una conducción suave, sin frenazos ni acelerones, presión correcta y ausencia de carga innecesaria sigue siendo una de las formas más fáciles de reducir gasto sin realizar inversión adicional.
Fuentes: Dirección General de Tráfico, guía oficial de conducción eficiente.










