Cristina Maestre, miembro de la Comisión de Agricultura, ha reclamado en el Parlamento Europeo una estrategia “estable, coherente y sostenida en el tiempo” para abordar la crisis de los fertilizantes que afecta al campo europeo y a la seguridad alimentaria de la Unión.
Durante su intervención, Maestre ha señalado que el sector agrario europeo afronta actualmente “tres grandes problemas” relacionados con los fertilizantes: la dependencia de terceros países, el incremento de los precios y la ausencia de un modelo estructural claro por parte de las instituciones europeas. Ha alertado de que “los fertilizantes nitrogenados cuestan hoy un 70% más que hace dos años”, una subida que repercute directamente tanto en los agricultores como en los consumidores europeos.
Asimismo, ha denunciado las contradicciones regulatorias existentes en la política comunitaria. “Se pide al campo que avance hacia modelos más circulares, pero las normas actuales penalizan los productos circulares y los biofertilizantes, mientras los fertilizantes químicos de síntesis compiten bajo reglas diferentes”, ha afirmado. Maestre también ha defendido la necesidad de acelerar el apoyo europeo al hidrógeno y al amoníaco verde, lamentando que “la regulación sigue siendo excesivamente compleja y burocrática” y que falta un respaldo decidido por parte de la Comisión Europea.
En relación con el plan presentado por el Comisario Hansen y la Comisión Europea, la eurodiputada socialista ha valorado positivamente la dirección de las propuestas comunitarias, aunque ha insistido en la necesidad de actuar de forma inmediata. “Además de las medidas a largo plazo, urge poner sobre la mesa actuaciones inmediatas”, ha subrayado, citando entre ellas el mantenimiento y ampliación de las suspensiones arancelarias, la garantía de previsibilidad para las campañas de siembra y una mayor transparencia en los precios dentro de la cadena de distribución. Finalmente, Maestre ha defendido que la autonomía estratégica europea en materia de fertilizantes debe ir acompañada de políticas que aseguren la competitividad del campo, reduzcan la dependencia exterior y faciliten la transición hacia modelos más sostenibles.










