La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) insiste en la necesidad de reforzar las medidas de prevención y protección en los centros de trabajo y de aplicar rigurosamente los protocolos previstos ante episodios meteorológicos extremos, coincidiendo con la primera ola de calor del verano y con temperaturas que desde ayer ya superan los 40 grados en distintos puntos de la región.
El sindicato recuerda que la exposición prolongada a temperaturas elevadas constituye un riesgo laboral reconocido que debe integrarse en la planificación preventiva de las empresas y administraciones. Este peligro afecta especialmente a quienes desarrollan su actividad al aire libre o realizan trabajos físicamente exigentes, así como a sectores como la construcción, la agricultura, la ganadería, la hostelería, la limpieza o el reparto.
CSIF subraya que corresponde a las empresas, y a las administraciones en el caso del personal público, adoptar todas las medidas necesarias para proteger la salud de los trabajadores frente a fenómenos climáticos adversos, pudiendo incluso suspender determinadas tareas durante las horas de mayor riesgo.
Entre las actuaciones recomendadas destacan la adaptación de los horarios para evitar las franjas de más calor, el establecimiento de pausas periódicas, la habilitación de espacios climatizados o zonas de sombra para el descanso, la rotación de tareas para reducir la exposición, el suministro de agua potable y equipos de protección adecuados —como crema solar, gorras o gafas de sol—, así como la formación específica para identificar síntomas de agotamiento o golpe de calor y actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
La exposición a temperaturas excesivas puede provocar problemas de salud como calambres, agotamiento deshidratación, insolación, agravar enfermedades crónicas y golpe de calor (con problemas multiorgánicos que pueden incluir síntomas tales como inestabilidad en la marcha, convulsiones e incluso coma).
CSIF expone que el RD 486/1997 regula la temperatura en locales cerrados (entre 17°C y 27°C en trabajos sedentarios y entre 14°C y 25°C en trabajos ligeros), y el Real Decreto-ley 4/2023 permite la adecuación de la actividad al aire libre y en los lugares de trabajo que no pueden cerrar sus puertas por la naturaleza de su labor, entre los que se encuentran centros de salud, hospitales, juzgados, bibliotecas, oficinas de atención al ciudadano…
Según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en 2025 se registraron en España 259 accidentes laborales relacionados con el calor y la insolación, cinco de ellos con resultado mortal.
Por último, CSIF considera imprescindible adaptar y reforzar la legislación en materia de prevención de riesgos laborales para dar respuesta a los efectos del cambio climático y a la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor, aportando además una mayor claridad normativa que facilite la aplicación efectiva de los protocolos de protección por parte de empresas y administraciones.











