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El nuevo decreto de biometano permite a los ayuntamientos rechazar las macroplantas pero podría no aplicarse en el 71% de los proyectos en tramitación

La Junta de Comunidades ha abierto a la participación pública el borrador del nuevo decreto de biometano, que puede recibir aportaciones hasta el 24 de agosto a través del portal de participación del gobierno regional.

Se trata del segundo intento de la Junta por regular el sector de las macroplantas de biogás y biometano, ya que en junio retiró el Plan de biometanización, tras recibir más de 15.000 alegaciones de organizaciones y particulares y generar el rechazo de numerosos ayuntamientos preocupados por el impacto que estas macroplantas tendrían en su localidad.

La decisión no siempre será de los ayuntamientos

Tras la retirada de este Plan, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, prometió que la decisión de albergar este tipo de macroplantas quedaría en manos de los ayuntamientos. El nuevo decreto así lo recoge pero con una excepción: la decisión final será de la Junta de Castilla-La Mancha cuando el proyecto de macroplanta sea declarado proyecto prioritario. Y cualquier proyecto de macroplanta que este localizado en zona vulnerable a nitratos y que vaya a recibir purines, vinazas o alperujos puede ser declarado proyecto prioritario. De las 70 macroplantas actualmente en tramitación, 50 cumplen esas condiciones y los ayuntamientos de esos municipios no podrían detener esos proyectos si la Junta los declara como prioritarios. Los expedientes susceptibles de esta declaración suponen el 71% de macroplantas actualmente en tramitación.

Hasta el momento se han declarado proyectos prioritarios 8 macroplantas: 3 en Toledo (Noez, Gálvez, Madridejos y Mascaraque) y 4 en Ciudad Real (Campo de Criptana, Socuéllamos, Caracuel de Calatrava y Carrión de Calatrava).

Además de la declaración como proyecto prioritario, existen otras figuras administrativas que el gobierno regional puede emplear en la tramitación de una macroplanta de biogás, como la declaración de interés regional y los Planes de Singular Interés, que les liberaría de ciertas normas urbanísticas.

Asimismo, la reforma de la Ley de Evaluación Ambiental de Castilla-La Mancha establece que el rechazo de los ayuntamientos a un proyecto ha de ser motivado, reservando para la Junta de Comunidades el papel de valorar lo que significa “motivado” y si esta motivación es suficiente.

Origen de los residuos: podrán venir de cualquier parte

El nuevo decreto establece que el 80% de los residuos que entren a la macroplanta deben proceder de un radio de 35 km de distancia, lo que equivale a un área de 3.848 km2, una superficie mayor a la provincia de Álava. El 20% restante pueden ser residuos que vengan de cualquier parte.

A pesar de las declaraciones de la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, de que se trata de un decreto garantista, existen numerosos aspectos que demuestran que no es así.

  • Un decreto lleno de excepciones
    En varios puntos se permiten excepciones («siempre que sea posible», «de forma excepcional»), lo que genera inseguridad jurídica y elimina las garantías. Esto sucede cuando se establece la distancia mínima a macrogranjas (establece 500 metros, pero se podrá reducir en ciertos casos) o la exigencia de arreglar vías de acceso.
  • Distancias mínimas de seguridad insuficientes
    El decreto permite construir una macroplanta a 251 metros de captaciones de agua o embalses, lo que supone un riesgo para el agua de consumo. No se tiene en cuenta la dirección de los vientos dominantes en el cálculo de distancias a núcleos urbanos o negocios turísticos/hoteleros.
  • El digestato (residuo resultante)

El decreto noexige la trazabilidad del digestato, y se permite aplicarlo a solo 1 km de un núcleo urbano aunque la planta deba estar a 2 km.

  • Sin compensación para los afectados
    Hoteles, restauración y viviendas aisladas quedan fuera de los límites de olor exigibles a zonas residenciales, sin que el decreto prevea ninguna compensación económica a cargo de las plantas.
  • Falta de transparencia
    Se permite que la información sobre la entrada y origen de los residuos pueda quedar amparado por el «secreto industrial», vetando el acceso ciudadano a esa información.
  • Externalización de las inspecciones
    Se permite que un gestor de residuos externo se haga cargo del digestato y que sean ECAs (empresas privadas de certificación ambiental) quienes realicen las inspecciones, en lugar de la administración pública.
  • Solo un modelo de biogás: inyección al gaseoducto
    El decreto excluye el autoconsumo de biogás, la cogeneración y las comunidades energéticas, descartando así alternativas más locales y sostenibles.
  • Cálculo incompleto de la huella de carbono
    No se contabilizan las emisiones contaminantes del proceso de purificación del biogás en metano (upgrading), de la antorcha de seguridad, de la maquinaria, de los químicos del proceso ni el transporte completo (ida y vuelta de los caminos que llevan residuos).

Valoración de los colectivos vecinales

Stop Ganadería Industrial C-LM, formada por 50 movimientos vecinales de las cinco provincias, ha valorado este borrador de decreto: “Aunque es un paso positivo dejar en manos de los ayuntamientos la decisión de si autorizar o no una macroplanta de biometano, existe el riesgo de que la Junta la declare proyecto prioritario, lo que dejaría en papel mojado este decreto”.

Y añaden: “El decreto de biometano está redactado pensando en los intereses económicos de las empresas de gas y energéticas, en vez de en los intereses de los ayuntamientos y ciudadanos. En ese sentido, no ha supuesto el cambio radical y garantista que la Junta prometió respecto al difunto Plan de biometanización”.

Stop Ganadería Industrial C-LM anima a ayuntamientos, colectivos vecinales y particulares a presentar sus propias aportaciones antes de que finalice el plazo, el 24 de agosto, a través del portal de participación de la Junta de Comunidades. La organización considera que, mientras el decreto mantenga la posibilidad de declarar «proyectos prioritarios» y conserve excepciones en el radio de origen de residuos o las distancias mínimas, no ofrece garantías reales frente a las macroplantas de biogás y biometano, y exige a la Consejería de Desarrollo Sostenible que revise a fondo el texto antes de su aprobación definitiva.

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