La Asociación de la Plataforma de Afectados y Familiares por COVID-19 en Castilla-La Mancha se ha manifestado en referencia a las recientes declaraciones de Fernando Simón, responsable del CAES, quien reconoció que las víctimas reales de la pandemia podrían triplicar las cifras oficiales, situando el número global de fallecidos en torno a los 21 millones, muy por encima de los registros publicados por la Organización Mundial de la Salud. Y aunque la entidad nace en Castilla-La Mancha, “abraza el dolor de familias de toda España y hemos querido alzar la voz”.
Su presidenta, María José Saiza, ha explicado en un comunicado que “no podemos permitir que el sufrimiento de miles de familias se diluya en ‘incertidumbre técnica’, ni que la memoria de nuestros seres queridos se utilice como argumento en la confrontación política. Lo que para algunos es un cálculo estadístico, para nosotros es un padre, una madre o un hijo que ya no está”.
“La verdad no se negocia y la dignidad de quienes ya no están no puede reducirse a una cifra”.
De esta forma, la plataforma ha hecho público un escrito en el que expresa su postura ante lo que describe como un trato deshumanizado de la tragedia y señala que “esperamos que con este comunicado ninguna familia se sienta sola en esta exigencia de respeto y verdad”.»
👉 Aquí lo pueden leer:
NUESTROS MUERTOS NO SON CIFRAS: UN GRITO DE VERDAD DESDE CASTILLA-LA MANCHA.
Ante las recientes declaraciones de Fernando Simón, quien afirma con una frialdad que de verdad hiela la sangre que «nunca conoceremos la cifra real» de fallecidos durante la pandemia, desde esta Plataforma no podemos callarnos. Nos lo dicen como si el dolor que llevamos dentro las familias pudiera resumirse en una incertidumbre estadística. Pero a nosotros no nos sorprende: nosotros ya sabíamos que las cifras no cuadraban. Lo sabíamos porque lo vivimos en nuestra propia piel, en cada llamada sin respuesta y en cada adiós que no pudimos dar.
Lo que más duele no es solo la cifra, es la traición. Recordar cómo, en los peores momentos de la pandemia, nos mentían sin ningún remordimiento mientras el pueblo se volcaba, se solidarizaba y se dejaba la piel para ayudar. Es indignante que, mientras las familias nos partíamos en mil pedazos, otros aprovechaban ese caos y ese miedo para enriquecerse. Esa falta de escrúpulos es una mancha que no se borra con informes técnicos.
Siento una impotencia inmensa al ver cómo nos ningunean. Me indigna ver cómo barajan números de personas como si fueran simples cálculos en un papel y cómo solo recuerdan lo que pasó cuando les sirve en sus disputas políticas. Mientras unos y otros se lanzan reproches, las familias seguimos sosteniendo un duelo que nunca fue atendido como merecía.
Nuestros muertos no son munición para sus batallas. Detrás de cada cifra que hoy dicen que «no pueden contar», hay una vida que se detuvo. Hay un padre que ya no nos dará ese consejo que tanto necesitamos, una madre, un hermano que no volverá a abrazarnos, un abuelo que se fue en la más absoluta soledad o un hijo que se quedó sin futuro. Esos vacíos no entienden de siglas ni de estrategias de comunicación.
No son números.
Nunca lo fueron.
Son nuestra historia.
Desde nuestra Asociación en Castilla-La Mancha queremos enviar nuestro más profundo respeto y abrazo a todas las familias que perdieron a sus seres queridos durante esta crisis, ya fuera en residencias, hospitales o en sus propios hogares. Cada vida tenía nombre, historia y amor, y la realidad que vivimos fue mucho más cruel e inhumana de lo que los números reflejan.
Mientras miles de personas morían solas, los familiares estábamos abandonados, llenos de incertidumbre e impotencia, sin poder acompañar ni proteger a quienes más amábamos. Por eso reclamamos justicia y una voz digna para todas las víctimas, sin importar dónde residieran ni quién gobernara en ese momento.
No hablamos desde el rencor, hablamos desde la memoria. La verdad no se negocia. Nuestra herida sigue abierta, pero esa misma herida es la que nos da la fuerza para no callar. No buscamos revancha, buscamos algo mucho más humano: DIGNIDAD.
Necesitamos un perdón real por la falta de previsión y la mentira que nos dejó desamparados. Necesitamos una comisión de investigación independiente y transparente, donde el «Nunca más» sea un compromiso sagrado. La dignidad de una sociedad se mide por cómo trata a sus fallecidos. No es una cuestión de burocracia, es una deuda de justicia y paz con los que se fueron.
Mientras algunos se pierden en porcentajes y ataques cruzados, nosotros seguiremos nombrándoles y custodiando su memoria. Es nuestra forma de honrarlos y de que su ausencia no haya sido en vano.
Quiero enviar un abrazo lleno de fuerza a todas las familias que, como la mía, se sintieron abandonadas e impotentes, sin importar dónde residieran. Nuestra mano está tendida a cada familia española que siente que la Justicia y la política le están dando la espalda.
Por justicia, por verdad y, sobre todo, por ellos.
«Porque recordarlos es la única manera de detener el tiempo.»
Mª José, Presidenta de la Asociación Plataforma de Afectados y Familiares por COVID-19 en CLM.
Nuestra voz es vuestra voz. No Camines en Soledad:
Para más detalles la plataforma ha dejado varias formas de contacto como las que exponemos a continuación:
Email: plataformaafectadoscovidclm@gmail.com
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