La iglesia parroquial de san Juan Bautista, de Urda, ha acogido, en la mañana de este 31 de octubre, la misa de funeral por las víctimas mortales del trágico accidente ferroviario acaecido el pasado 28 de octubre, en las inmediaciones de esta localidad manchega. Ha sido destacada la presencia de la centenaria imagen del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz, conocido como “el Cristo de la Mancha”, en el interior del templo. En la ceremonia han participado algunos familiares de fallecidos en la tragedia.
Ha sido el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien ha presidido la ceremonia litúrgica, en la que han concelebrado el obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal, Mons. Francisco-César García Magán, y también el obispo de Albacete, Mons. Ángel Román Idígoras; además de los párrocos de Urda y Los Yébenes, sumándose, igualmente, un nutrido grupo de sacerdotes de la vicaría episcopal de La Mancha y de otros lugares. Igualmente, la Eucaristía exequial ha contado con la presencia de varias autoridades civiles y militares, entre ellas, el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, D. Emiliano García-Page.
El arzobispo de Toledo ha querido comenzar su homilía mostrando el agradecimiento por los “gestos de entrega y servicio que se han realizado” desde las localidades de Urda y Los Yébenes; a la par ha querido subrayar la cercanía y el apoyo de la Iglesia a todas las víctimas y todas las personas damnificadas a causa de esta terrible tragedia: “Como Arzobispo de Toledo, y también en nombre del Obispo auxiliar, quiero hacer llegar nuestra cercanía de padres y pastores a todas las familias. Queremos deciros que vuestro dolor es también nuestro dolor. Que la Iglesia quiere estar a vuestro lado, acompañaros, escucharos y sosteneros”. De igual manera ha anunciado que, en fecha próxima, se llevará a cabo otro funeral en la Catedral Primada, cuya convocatoria será de la provincia eclesiástica de Toledo, de las cinco diócesis: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Sigüenza-Guadalajara y Toledo.
El Primado ha recordado la presencia de León XIV, a través del telegrama remitido el pasado 29 de octubre, en el que expresaba “su dolor, su oración por los fallecidos, su cercanía a los familiares y su reconocimiento a quienes trabajan en las tareas de socorro”.
Cercanía con las familias de los damnificados
Han resonado, de manera especial, las palabras de don Francisco Cerro hacia las familias de todos los afectados por la tragedia: “No estáis solos. La Iglesia de Toledo os abraza con todo su corazón. Compartimos vuestro sufrimiento y queremos permanecer cerca de vosotros. Seguiremos rezando por vuestros seres queridos y acompañándoos en el camino que ahora comienza”.
Seguidamente ha pedido lo siguiente: “A toda nuestra sociedad le pedimos que no olvidemos esta tragedia, ni a las personas que han sufrido sus consecuencias. Que aprendamos a cuidar más la vida. Que seamos capaces de construir una sociedad en la que nadie se sienta abandonado en el sufrimiento”.
Esperanza cristiana: Salmo 129
La homilía de Mons. Cerro ha glosado el Salmo 129, desgranando “tres actitudes” que el prelado ha querido compartir.
Primero. “Señor, escucha mi voz; estén tus oídos atentos a la voz de mi súplica”. Don Francisco Cerroha exhortado a seguir invocando al Señor: “Cuando las palabras humanas no alcanzan, cuando el sufrimiento parece desbordarnos y cuando las preguntas quedan sin respuesta, podemos seguir hablando con Dios“. De igual modo ha querido agradecer el trabajo de todas las personas que han colaborado en las tareas de ayuda y rescate: “Quiero agradecer, junto con el obispo auxiliar, de manera especial, el trabajo de los servicios sanitarios, los bomberos, la Guardia Civil, los equipos de emergencia, los voluntarios y tantas personas que habéis acudido a ayudar. En medio de la tragedia hemos contemplado también la grandeza de la solidaridad, de la entrega y del servicio. Allí donde hay sufrimiento, muchas personas responden con generosidad”.
En segundo lugar: “Mi alma espera en el Señor, espera en su palabra; mi alma aguarda al Señor, más que el centinela la aurora”. El Arzobispo de Toledo ha subrayado: “Nuestra esperanza está puesta en Jesucristo Resucitado (…) Así queremos vivir nosotros estos momentos. Ahora estamos atravesando una noche de dolor. Nuestra fe nos invita a levantar la mirada hacia Cristo Resucitado“.
Y dirigiéndose a las familias de los afectados ha querido transmitir lo siguiente: “Sabemos que ninguna palabra puede devolver la presencia de nuestros seres queridos. No camináis solas. La Iglesia quiere acompañaros en esta noche y ayudaros a mantener encendida la luz de la esperanza”.
La tercera actitud desgranada por Mons. Cerro es la cita bíblica “Aguarde Israel al Señor, como el centinela la aurora; porque del Señor viene la misericordia”. A través de estas palabras del salmista, el prelado ha querido subrayar, nuevamente, los “numerosos gestos de solidaridad que se han hecho visibles desde los pueblos de Urda y Los Yébenes”. En ese sentido ha abundado de la siguiente manera: “Personas que han acudido inmediatamente al lugar del accidente, profesionales que han trabajado sin descanso, sacerdotes entregados, familias que han abierto sus hogares, voluntarios que han ofrecido su tiempo y tantas personas que han querido acompañar a quienes sufren. Señor, confiramos en tu misericordia”.
El texto completo de la homilía del Arzobispo de Toledo está disponible en este enlace.













