Ese chasquido al tocar una manija no es casualidad: hoy, 9 de enero, el calendario marca el Día Mundial de la Electricidad Estática, una fecha que cada año vuelve a poner en primer plano un fenómeno cotidiano… que también puede afectar a tus dispositivos.
La celebración se ha popularizado como una jornada de divulgación para entender por qué se “acumula” carga en el cuerpo, por qué se nota más con aire seco y qué medidas simples pueden reducir molestias —y riesgos— en casa, oficina e incluso entornos industriales.
Por qué el 9 de enero se habla de electricidad estática
El 9 de enero aparece en calendarios internacionales como “Static Electricity Day” y su difusión se relaciona con iniciativas educativas y mediáticas: es una excusa perfecta para explicar ciencia con ejemplos reales (pelo erizado, ropa que “se pega”, chispas al tocar metal) justo cuando, en el hemisferio norte, el invierno y la calefacción suelen resecar el aire.
La ciencia detrás del “chasquido”: no es electricidad como la del enchufe
La electricidad estática se produce cuando hay un desequilibrio de cargas en la superficie de un material. A menudo ocurre por contacto y separación (o fricción) entre materiales: algunos “ceden” electrones con facilidad y otros los “capturan”. A este mecanismo se le suele llamar efecto triboeléctrico.
La diferencia clave: en casa usamos corriente eléctrica (flujo continuo de electrones por un conductor). En la estática, la carga se acumula y se descarga de golpe cuando encuentra un camino conductor (por ejemplo, una manija metálica).
El dato que más sorprende: lo que sientes vs. lo que daña tus gadgets
En el cuerpo humano, una descarga suele sentirse cuando ya es “grande” para nuestros sentidos. Sin embargo, la electrónica moderna puede ser vulnerable a descargas mucho más pequeñas y, a veces, ni siquiera te enteras de que ocurrió el evento.
En guías de concienciación sobre ESD (descarga electrostática), se recuerda que una persona puede notar el chispazo alrededor de los 3.000 voltios, mientras que ciertos componentes pueden dañarse por debajo de 100 voltios. Esto ayuda a entender por qué un PC, un móvil o una placa pueden fallar “sin explicación” tras una manipulación descuidada.
| Actividad común | Voltaje aproximado que puede generarse | Qué significa en la práctica |
|---|---|---|
| Caminar sobre alfombra | 1.500–35.000 V | Puede bastar para un chispazo al tocar metal; en ambientes secos es más frecuente. |
| Caminar sobre suelo vinílico sin tratar | 250–12.000 V | La ropa y el calzado influyen mucho; los sintéticos suelen empeorar el problema. |
| Manipular bolsas/plásticos (sobres, bolsas comunes) | 600–20.000 V | Riesgo clásico de ESD cuando se manipulan piezas electrónicas fuera de protección. |
| Tocar una manija/pomo metálico | 1.500–35.000 V | Descarga típica “de película”. A partir de ~3.000 V suele percibirse el choque. |
Cómo reducir el riesgo en casa (sin convertir tu salón en un laboratorio)
- Sube un poco la humedad: mantener la humedad relativa por encima de ciertos umbrales reduce la acumulación de carga. Si notas chispazos a diario, un humidificador puede marcar la diferencia.
- Elige algodón cuando puedas: la ropa sintética tiende a acumular más carga que fibras naturales.
- Descárgate antes de tocar electrónica: toca primero una superficie metálica conectada a tierra (por ejemplo, la carcasa metálica de un equipo enchufado pero apagado, si es seguro hacerlo) para “soltar” carga.
- Evita plásticos sueltos cerca de componentes (bolsas comunes, porexpán): usa bolsas antiestáticas para piezas sensibles.
Cuando la chispa importa de verdad: inflamables, polvo y seguridad
En la mayoría de hogares, la electricidad estática es más una molestia que un peligro. Pero en presencia de vapores inflamables o polvos combustibles, una descarga puede convertirse en una fuente de ignición. Por eso existen prácticas de puesta a tierra (grounding) y equipotencialidad (bonding) en laboratorios, industria química, pintura y transferencia de líquidos.
De “enemiga” a aliada: usos útiles de la electricidad estática
No todo es calambre. La electrostática también se usa para capturar partículas contaminantes (precipitadores electrostáticos) en sistemas industriales y para mejorar procesos de recubrimiento y pintura, gracias a la atracción entre cargas.











