El 16 de septiembre reúne dos acontecimientos separados por casi dos siglos, pero con una enorme trascendencia histórica. En 1810, el llamado Grito de Dolores marcó el inicio del movimiento por la Independencia de México. Mucho después, en 1987, esta misma fecha quedó vinculada a la defensa del planeta con la firma del Protocolo de Montreal, destinado a proteger la capa de ozono.
Dos efemérides que este miércoles, 16 de septiembre de 2026, permiten volver la mirada hacia uno de los procesos políticos y sociales más importantes de América Latina y hacia uno de los principales ejemplos de cooperación internacional frente a un problema medioambiental.
1810: el Grito de Dolores inicia la Independencia de México
En la madrugada del 16 de septiembre de 1810, el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla realizó en la localidad de Dolores, en el actual estado mexicano de Guanajuato, el llamamiento que pasaría a la historia como el Grito de Dolores.
La Secretaría de la Defensa Nacional de México señala este acontecimiento como el comienzo del movimiento de Independencia mexicano. Hidalgo hizo sonar la campana de la iglesia para convocar a la población y llamó a levantarse contra el gobierno virreinal.
El levantamiento no estaba inicialmente previsto para esa fecha. Los integrantes de la conspiración independentista habían mantenido reuniones clandestinas en Querétaro y planeaban iniciar posteriormente la rebelión. Sin embargo, sus planes fueron descubiertos por las autoridades.
Josefa Ortiz de Domínguez, una de las figuras fundamentales en aquellos acontecimientos, consiguió alertar a los conspiradores de que habían sido descubiertos. La situación precipitó los acontecimientos y adelantó el levantamiento.
Aquel episodio abrió un largo proceso que se prolongaría durante más de una década. La consumación de la Independencia mexicana llegaría finalmente en 1821, aunque el 16 de septiembre quedó establecido como la gran fecha conmemorativa del comienzo del movimiento independentista.
En 2026 se cumplen 216 años de aquel acontecimiento.
Aunque la ceremonia popularmente conocida como el Grito se celebra durante la noche del 15 de septiembre, la fecha oficial del aniversario del inicio de la Independencia es el 16 de septiembre, siguiendo el acontecimiento ocurrido durante la madrugada de 1810.
1987: la firma del Protocolo de Montreal
La segunda gran efeméride del día se sitúa exactamente 177 años después. El 16 de septiembre de 1987 fue firmado el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, un acuerdo internacional destinado a reducir y eliminar progresivamente la producción y el consumo de productos químicos responsables de su deterioro.
El acuerdo surgió después de que la comunidad científica confirmara el grave impacto que determinadas sustancias producidas por el ser humano podían causar sobre la capa de ozono.
Entre ellas se encontraban los clorofluorocarbonos (CFC) y otras sustancias empleadas durante años en sistemas de refrigeración, aerosoles, espumas y diferentes procesos industriales.
El objetivo del Protocolo de Montreal fue establecer controles internacionales sobre esas sustancias y fijar calendarios para reducir progresivamente su producción y consumo hasta su eliminación. Naciones Unidas señala que el tratado controla actualmente cerca de un centenar de sustancias químicas agrupadas en diferentes categorías.
La importancia de aquella firma llevó a la Asamblea General de Naciones Unidas a proclamar en 1994 el 16 de septiembre como Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, precisamente en recuerdo de la aprobación del Protocolo de Montreal. La conmemoración comenzó a observarse a partir de 1995.
El Día Internacional de la Capa de Ozono en 2026
La conmemoración adquiere además este año un significado particular. Naciones Unidas ha elegido para 2026 el lema “Global action for a cooler planet” —acción global por un planeta más fresco—, coincidiendo con los diez años de la Enmienda de Kigali, adoptada en 2016 como ampliación del Protocolo de Montreal.
La Enmienda de Kigali centra sus esfuerzos en reducir progresivamente los hidrofluorocarbonos (HFC), potentes gases de efecto invernadero utilizados principalmente en tecnologías de refrigeración.
Naciones Unidas destaca el Protocolo de Montreal como un ejemplo de cooperación internacional basada en la ciencia, la participación de los países y el compromiso de gobiernos e industrias para sustituir las sustancias perjudiciales por alternativas más seguras.
Además, el 16 de septiembre de 2009, el Convenio de Viena y el Protocolo de Montreal alcanzaron otro hito al convertirse, según Naciones Unidas, en los primeros tratados de su historia en alcanzar la ratificación universal.
Así, las efemérides de este 16 de septiembre de 2026 unen dos acontecimientos profundamente diferentes: el inicio, hace 216 años, de un proceso que transformó la historia de México y la firma, hace 39 años, de un acuerdo que convirtió la protección de la capa de ozono en un compromiso internacional.











