El 21 de octubre reúne numerosas efemérides políticas, culturales y científicas, pero dos acontecimientos tienen una especial relevancia histórica para España y comparten, además, un mismo escenario de fondo: el mar. En 1520, la expedición comandada por Fernando de Magallanes alcanzó el paso marítimo que acabaría llevando su nombre; casi tres siglos después, en 1805, las aguas próximas a Cádiz fueron escenario de la batalla de Trafalgar.
21 de octubre de 1805: la batalla de Trafalgar
El 21 de octubre de 1805 tuvo lugar la batalla de Trafalgar, uno de los grandes enfrentamientos navales de las guerras napoleónicas. La batalla enfrentó a la flota británica con la escuadra combinada franco-española frente a las costas de Cádiz y terminó con una victoria británica que tuvo consecuencias duraderas para el equilibrio naval europeo.
Según la documentación de Royal Museums Greenwich, durante la mañana de aquel 21 de octubre la flota británica localizó a la escuadra aliada franco-española, que navegaba hacia Cádiz. Los británicos atacaron divididos en dos columnas: una encabezada por el Victory, bajo el mando del vicealmirante Horatio Nelson, y otra por el Royal Sovereign, dirigida por Cuthbert Collingwood.
La acción se prolongó durante más de tres horas. De acuerdo con la institución británica, 17 navíos aliados terminaron rindiéndose y otro explotó, mientras ningún buque británico se perdió durante la batalla. La victoria tuvo, sin embargo, un alto coste simbólico para Gran Bretaña: Nelson murió durante el combate. Royal Museums Greenwich destaca el carácter concluyente de Trafalgar y señala que fue la última acción entre grandes flotas con verdadera importancia estratégica de aquellas guerras, aunque el conflicto napoleónico continuaría durante cerca de una década.
Para España, Trafalgar permanece ligada a nombres como Federico Gravina, Cosme Damián Churruca o Dionisio Alcalá Galiano, y forma parte de uno de los capítulos más estudiados de su historia naval.
21 de octubre de 1520: la expedición de Magallanes alcanza el estrecho
La segunda efeméride destacada nos lleva 285 años atrás. El 21 de octubre de 1520, la expedición de Fernando de Magallanes alcanzó el estrecho que permitía comunicar por vía marítima el océano Atlántico con el Pacífico.
La expedición había salido de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519 con cinco naves: Trinidad, Concepción, San Antonio, Santiago y Victoria. Su objetivo era abrir una ruta occidental hacia las islas de las Especias. Tras detenerse durante el invierno austral y reanudar la navegación, el 21 de octubre de 1520 encontró el paso que inicialmente recibió el nombre de estrecho de Todos los Santos y que posteriormente sería conocido como estrecho de Magallanes.
El paso comunicaba Atlántico y Pacífico y abrió una etapa decisiva de la expedición. Días después, las naves comenzaron a internarse en el estrecho en condiciones muy difíciles. La San Antonio acabaría regresando a España, mientras el resto continuó un viaje que tendría consecuencias históricas.
Magallanes murió en Filipinas en abril de 1521 y fue Juan Sebastián Elcano quien terminó capitaneando el regreso. La nao Victoria alcanzó Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 con solo 18 supervivientes de la expedición, culminando la primera circunnavegación de la Tierra.
Trafalgar y el estrecho de Magallanes convierten así al 21 de octubre en una fecha especialmente vinculada a la historia marítima: un día asociado, por un lado, a uno de los mayores combates navales de la Edad Contemporánea y, por otro, a uno de los viajes que transformaron el conocimiento geográfico europeo del mundo.













